Se pone en marcha el mayor superordenador de Latinoamérica

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Acaban de arrancar el nuevo superordenador Dragão, perteneciente a la empresa petrolera estatal brasileña, que es ahora mismo la plataforma HPC más potente de toda América Latina. Esta máquina superará la capacidad de computación de sus predecesoras y se destinará principalmente al procesamiento de datos geofísicos con el fin de impulsar proyectos de exploración de petróleo y gas natural en el país.

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La empresa petrolífera estatal de Brasil, Petrobras, acaba de encender los motores de Dragão, la supercomputadora más potente de toda Latinoamérica, que empleará para impulsar los proyectos de prospección de petróleo y gas en el país. Aunque no han publicado muchos detalles técnicos al respecto, esta máquina ofrecerá una potencia de computación de más de 7 petaflops, contará con una memoria RAM de 200 Gigabytes y una conectividad de red de 10 Gigabits por segundo.

La computadora Dragão ofrecerá más potencia que las dos máquinas que utilizaba anteriormente Petrobras, Atlas y Fénix, que en conjunto sumaban 7 petaflops, y se espera que alcance su máximo potencial para finales de año. En palabras de Nicolás Simone, director de Transformación Digital e Innovación de la compañía, “Dragão, la supercomputadora más grande de América Latina, refuerza nuestra estrategia de brindar más economía, agilidad, seguridad y resiliencia a nuestras operaciones, aumentando la capacidad de procesamiento de datos para respaldar el negocio y agregar valor a Petrobras”.

Mientras se ponen a punto todos los sistemas, la compañía ya ha comenzado a utilizarla para el procesamiento de datos geofísicos y otras tareas de trabajo con datos. Todo con la misión principal de impulsar los proyectos nacionales de exploración de yacimientos de petróleo y gas, que requieren complejos estudios que, sin una plataforma de este tipo, podrían llevar mucho tiempo. Por ejemplo, el análisis de imágenes de ultra alta resolución del subsuelo, un proceso que requiere una enorme capacidad de computación.

Fernando Borges, director de Exploración y Producción de la compañía estatal, comenta que “con la evolución de la capacidad de procesamiento de datos geofísicos, hemos reducido el riesgo en los proyectos de E&P y podemos escalar mejor los proyectos, lo que trae grandes ahorros, y permite posicionar aún mejor los pozos, aumentando la tasa de éxito exploratorio. Esto es inteligencia competitiva”.