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5 decisiones que pueden retrasar la implantación de un modelo de Cloud Híbrido

  • Opinión

Cinco

La mayoría de las organizaciones ya operan con alguna una variedad de la oferta cloud, ya sea pública, privada o híbrida. Pero hoy en día, según se producen avances en áreas como la Inteligencia Artificial, IoT, y Machine Learning, la necesidad de adopción de modelos de cloud híbrida comienza a acelerarse, las estrategias están cambiando y muchas organizaciones están sufriendo ese cambio y comprobando que aún no están suficientemente preparadas. Por Alejandro Solana, GSI / SO Practices and Solution Architecture - SEMEA, Nutanix.

Alejandro Solana, GSI / SO Practices and Solution Architecture – SEMEA, Nutanix

El desafío actual es definir una estrategia efectiva para una infraestructura más funcional, flexible y preparada para las nuevas necesidades de negocio a futuro. Comienza a ser una prioridad tomar ya las decisiones de modernización del datacenter que permitan acompañar de forma más sencilla la incorporación de innovación y diferenciación, así como la capacidad de adaptarse a un entorno cambiante y responder con agilidad a las necesidades de los clientes.

Y en este punto, ¿por dónde empezamos?

Antes de decidir a dónde vamos, hemos de analizar el punto de partida. El primer paso para abordar una estrategia de cloud híbrida avanzada pasa por plantearse las cuestiones más relevantes sobre nuestra infraestructura actual. Identificar las ubicaciones, aplicaciones, servicios, y datos.

Después de analizar la situación actual, podremos plantear cuáles van a ser las necesidades futuras, los nuevos tipos de aplicaciones y servicios que preveemos disponer en el próximo año. Al mismo tiempo, debemos tener en cuenta las posibles iniciativas de negocio o tecnológicas que se nos están planteando relativas a BigData, IoT o DevOps…. y qué recursos adicionales vamos a necesitar.

Una vez analizada la situación y establecidos los objetivos de cloud híbrida a alto nivel, es el momento de tomar 5 decisiones clave.

Decisión 1: Elegir el framework Cloud a implementar

Probablemente esta sea la primera decisión que tomar y la más importante. Merece la pena adelantarnos para evitar tener que reconsiderar la decisión a medio plazo. Necesitaremos un modelo cloud que permita monitorizar, gestionar y orquestar entre todos los entornos de forma sencilla con un conjunto reducido y simple de herramientas, a la vez que permitimos a los usuarios poder trabajar de forma homogénea en cualquier entorno. Deberemos identificar las piezas clave del sistema operativo cloud que necesitará abarcar el soporte de entornos on-premise, público, CSP’s, aplicaciones estables y/o volátiles, VMs o contenedores, volumen de datos, etc. Esto nos ayudará a considerar el framework más indicado.

Decisión 2: Definir la estrategia de modernización de los entornos on-premise

En 2021 se predice que las empresas alcanzarán un balance 50/50 en las cargas que ejecutan on-premise vs las que ejecutan en la cloud pública. Con esto en mente, las necesidades de los entornos on-premise no se pueden ignorar, aunque en nuestra cabeza esté siempre la referencia de la cloud pública. La lista de nuestras capacidades críticas incluirá elementos como software-defined, hiperconvergencia, facilidad de automatización, auto-servicio, protección de datos y recuperación ante desastres, así como la facilidad de extender e incorporar clouds distribuidas y Edge Computing.

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Decisión 3: Elección de los entornos Cloud públicos para nuestra Cloud Híbrida

¿Cuál es el objetivo? Decidir los proveedores de cloud que se alineen con las decisiones que hemos realizado, y elegirlos en base a simplicidad y compatibilidad. Esto nos llevará a una integración más transparente entre entornos, y permitirá a los desarrolladores utilizar recursos en nuestra cloud híbrida sin necesidad de retooling ni reingeniería de aplicaciones. Es por tanto importante establecer las relaciones con nuestros proveedores cloud, incluso si las necesidades no son inmediatas.

Decisión 4: Decidir qué aplicaciones y servicios ejecutar en qué Cloud

Las decisiones de dónde ubicar ciertas cargas dependerá de requisitos como el precio, elasticidad, rendimiento, seguridad y necesidades de compliance, así como las necesidades específicas de las propias aplicaciones. En el caso de la oferta de cloud pública, nos proporciona un conjunto de opciones y un rango de servicios de infraestructuras y servicios entre los que poder elegir. La clave en este punto es seleccionar las clouds públicas que trabajen de forma óptima con el modelo cloud elegido y que complemente nuestro entorno de aplicaciones.

Decisión 5: Realizar un shortlist de proveedores SaaS

Esta decisión, probablemente, es de menor prioridad que la de modernización del datacenter y la elección de proveedores cloud (CSPs o Cloud públicas), pero merece la pena tener presente las consideraciones a realizar respecto a la oferta SaaS existente. Estandarizar el conjunto de proveedores SaaS tratando de evitar disponer de servicios similares duplicados. Podríamos también considerar la posibilidad de realizar outsourcing de ciertas aplicaciones que estamos ejecutando on-premise a un proveedor SaaS, liberando recursos e infraestructuras. Por otra parte, es importante no olvidar los datos almacenados por estos proveedores SaaS y garantizar que los requisitos de regulación y protección de datos se cumplen. 

La foto de la nube híbrida en nuestro país

En España, las empresas realizan más cargas de trabajo en centros de datos tradicionales que las compañías de otros países, pero utilizan la nube privada con más frecuencia. En los próximos dos años, nuestro tejido empresarial planea una reducción del uso de los Data Center y de la nube privada, lo que se traducirá en un incremento del uso de la nube híbrida que llegará al 57% de penetración, sobrepasando la media de EMEA (43%) y la global (41%).

 

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