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Centros de datos a demanda

  • Infraestructura

Data center almacenamiento

Las nuevas tecnologías están impulsando la innovación en el sector de los centros de datos a gran velocidad, y muchas de ellas tienen que ver con reducir el consumo eléctrico de las instalaciones. Una de las ideas más interesantes que ha surgido recientemente es la de centros de datos directamente instalados en centrales eólicas, que se activan para proporcionar capacidad de cómputo solo cuando se genera la electricidad necesaria para su funcionamiento.

El crecimiento de los datos y de las aplicaciones digitales está impulsando el crecimiento de la industria de centros de datos, tato de los proveedores de servicios en la nube como de proveedores de colocación y de las empresas en general. Pero esto supone que el consumo eléctrico vinculado a los centros de datos está creciendo, y todos los miembros del sector están buscando la forma de reducirlo para minimizar los costes, y también los riesgos de interrupciones por fallos en el suministro eléctrico.

En este sentido, se están viendo muchos movimientos en los diferentes escalones de esta industria, desde los proveedores de equipos TI, que están fabricando tecnologías cada vez más eficientes, a los constructores y operadores de centros de datos, que están implementando tecnologías y estrategias de administración que permiten reducir al mínimo el consumo y equilibrar mejor las cargas para no forzar los límites.

Al mismo tiempo, se están planteando nuevas ideas en la industria, de la mano de startups muy originales, como la que destaca el experto Tom Coughlin, en un reciente artículo que ha publicado como colaborados en la revista Forbes. Se trata de Lancium, una empresa emergente que ha planteado un enfoque muy distinto a lo visto hasta ahora, que es la construcción de centros de datos modulares en las propias estaciones de generación eólica, que solo entrarían en funcionamiento cuando se activasen los aerogeneradores, incrementando la capacidad de cómputo de las instalaciones principales.

Este concepto, que Coughlin denomina como “centros de datos interrumpibles”, se basa en diseñar estos módulos de computación y almacenamiento dentro de contenedores tradicionales de mercancías, una arquitectura que se está volviendo muy común en el campo de los centros de datos Edge, lo que facilitaría su fabricación y adopción por parte de proveedores de la nube, de colocación y por las propias empresas del sector energético. Aunque en estos tiempos los operadores de centros de datos están luchando contra las interrupciones en las instalaciones, platear la idea de centros de datos que se puedan apagar tiene sentido en ciertos ámbitos. Esto se debe a que no es necesario mantener todas las operaciones en marcha las 24 horas del día. Además, se pueden utilizar este tipo de instalaciones para descargar de trabajo a otras instalaciones, y también para que los propios proveedores de energía eólica puedan reutilizar la energía sobrante.