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¿Cómo deben las empresas adaptarse digitalmente a la situación provocada por la COVID-19?

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Adolfo Ramírez, autor del libro 'Digitalízate o desaparece: claves para transformarse y competir en la nueva era', ofrece unas pautas para que las empresas se digitalicen y se adapten a la situación provocada por la COVID-19 en este Diálogo IT.

 

Las empresas tienen que darle continuidad su negocio y asegurarse de que todos los empleados realizan la máxima actividad posible. También es fundamental que se mantengan las relaciones con los clientes y los proveedores. “Para algunas empresas la transformación y digitalización ha sido uno de sus ejes estratégicos, pero otras lo han hecho de forma acelerada”, afirma Adolfo Ramírez, experto en digitalización de empresas y ex director adjunto de Banco Santander. Aunque lo importante -independientemente de la situación digital anterior de cada empresa- es “el compromiso de los empleados y los directivos para dar continuidad y seguir con el negocio para sobrevivir y afrontar el día a día con ciertas garantías”, añade.

El ex directivo asegura que ninguna empresa estaba suficientemente preparada para una crisis como la que ha provocado el COVID-19, aunque unos sectores que se han adaptado mejor que otros. El ocio, el turismo, los viajes, la cultura, las PYMES en general y los autónomos son las que están sufriendo un mayor impacto. “Sin embargo, varios sectores como el tecnológicos o de alimentación están manteniendo los niveles de normalidad en esta situación”, asegura Ramírez.

Las empresas que aún estén a medio camino hacia la plena digitalización han de entender que están cambiando los comportamientos de los clientes y las circunstancias de los negocios. “Tienen que revisar su estrategia y fijarse en la manera de actuar de los clientes tradicionales. A partir de ahí, deben tener en cuenta dos factores: lo primero es dar pasos hacia la digitalización y después, comprometerse para que las personas se incorporen a los cambios que se van a producir en los mercados”, explica.

Ramírez cree que esta nueva situación no es coyuntural, sino que se está produciendo un cambio de paradigma. “Tenemos que afianzar esas alteraciones o revisarlas y ver qué hábitos son diferentes ahora. Romper situaciones históricas que durante estas semanas han saltado por los aires”, comenta. Es la lección que nos da esta crisis para regenerar modelos y sistemas de gestión. “Ahora tenemos que ser empresas más ágiles, flexibles e inclusivas”, asegura.

La historia nos esta demostrando con este proceso intenso de digitalización que hemos de asimilar los cambios y adaptarnos muy bien a las nuevas situaciones. “Ahora somos capaces de identificar nuevas oportunidades y saber cómo afrontaremos los próximos meses y años”, declara esperanzado. Ramírez concluye con una analogía con el mundo del motor. “Hay que re arrancar los motores y realizar consideraciones más profundas. Pero, antes de acelerar, hay que reflexionar sobre el camino que debe tener ese coche, si hay que tomar nuevas vías o hacerlo de manera distinta a la que lo estábamos haciendo hasta ahora”.