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Google aboga por la economía circular en el sector de los centros de datos

  • Infraestructura

economia circular sostenibilidad

El gigante de Internet apuesta cada vez más por la ecología y por un mayor aprovechamiento de la tecnología, considerando que es el mejor camino para continuar avanzando en el mundo digital sin destruir el planeta. Para ello, está tratando de aplicar a sus negocios conceptos como la economía circular, que permite el máximo aprovechamiento de todos los elementos que componen su infraestructura, ampliando su vida útil y permitiendo su reutilización.

Recientemente, durante la última conferencia TEDWomen, la Oficial de Sostenibilidad de Google, Kate Brandt, habló sobre la importancia que puede tener el concepto de economía circular para el sector de los centros de datos. Esta idea se basa en que cada cosa puede tener un ciclo de vida circular. Así, tras dejar de ser útil para su finalidad inicial, se le pueden encontrar otros usos, siendo aprovechado finalmente para fabricar otra cosa con sus componentes. Esta idea es antigua, y realmente es más avanzada que la del reciclaje, ya que se pone en práctica desde su diseño, concibiendo cada cosa pensando en para qué se podrá utilizar posteriormente, tras acabar la fase inicial de su ciclo de vida.

Brandt aludió como ejemplo a los ciclos que se dan en la naturaleza, donde no existen los residuos, ya que sirven para dar vida a nuevas plantas o animales. Entre sus declaraciones animó a pensar en “un árbol que crece a partir de la energía del sol y los nutrientes en el suelo. Eventualmente, el árbol se cae y los microorganismos, enzimas y bacterias comienzan a convertir al árbol en el suelo y los nutrientes que alimentan el crecimiento de una nueva vida en el bosque. Este es el genio de la naturaleza, la economía circular original”. Y opinó que este mismo concepto se puede y se debería trasladar a la economía moderna, especialmente a los sectores vinculados a la tecnología, como el de los centros de datos, que generan grandes cantidades de residuos.

En su intervención planteó preguntas como: ¿Qué pasa si, como la naturaleza, todo fuese reutilizado y devuelto a la vida para usarlo de nuevo? ¿Qué pasaría si, en lugar de nuestra actual economía lineal de generación de residuos, tuviéramos una economía circular que imitase el sistema natural? Y afirmó que estas preguntas no son solo hipotéticas, sino que son la clave de nuestro futuro. Recordó que, según se dijo en el último Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, tenemos 12 años para realizar cambios drásticos que permitan mantener la sostenibilidad del planeta. Y, en esta transformación, las empresas tienen mucho trabajo que hacer.

Indicó que una forma de contribuir a esta transformación se encuentra en aplicar este concepto de economía circular, que además podría generar un valor de 4.500 millones de dólares para 2030. Por su parte, comentó que Google ya contempla esta idea y trata de ponerla en práctica en sus instalaciones. Afirmó que: “Ya estamos poniendo en práctica este enfoque circular en Google, y se basa en tres principios: diseño de residuos, mantener los productos y materiales en uso, y efectuar una transición hacia la energía renovable”.

Con la gran cantidad de instalaciones tecnológicas de grandes dimensiones que la compañía tiene alrededor del mundo (14 datacenter en 4 continentes), Google trata de crear un ecosistema lo más sostenible posible, sirviéndose de la reutilización, el reciclaje y el uso de energías verdes. Y se refirió en general a su sector, diciendo que: “no es solo Google. Es Microsoft, Amazon, Facebook, Baidu y demás. La nube y los servicios de TI no son inmateriales, son una parte cada vez mayor de nuestro mundo moderno, en el que habrá millones de centros de datos. Al igual que todos los sistemas industriales, millones de centros de datos significan una necesidad significativa de recursos naturales, y existe una urgencia por encontrar un nuevo modelo para abordar la creciente demanda de energía y materiales”.

Para contestar a la pregunta de cómo se pueden aplicar los principios de la economía circular al sector de los centros de datos, Brandt explicó qué está haciendo su compañía para lograrlo. Por un lado, Google emplea el aprendizaje automático para optimizar el funcionamiento de los sistemas de enfriamiento, logrando reducir el consumo energético de estos subsistemas un 30%. Por otro lado, la compañía se encuentra en plena transición hacia las energías renovables, con un compromiso de que su consumo provenga en un 100% de energías renovables.

Además, está cada vez más implicada en el uso eficiente de la tecnología presente en sus centros de datos, diseñándolos desde el principio para que tengan una larga vida útil y que se puedan reparar. Pero también para que puedan ser desmontados y aprovechados para otros usos en el futuro, cuando dejen de ser útiles para su finalidad inicial. En este sentido, dijo que: “Hoy en día, usamos componentes de servidores antiguos para actualizar las máquinas, y construimos máquinas remanufacturadas con partes renovadas. El año pasado, Google vendió más de 2.1 millones de unidades para las que ya no teníamos uso”.

Brandt señaló que este debería ser el camino a seguir por las empresas del sector tecnológico, que es uno de los que generan más residuos, y de los más contaminantes. Además, la extracción de materiales para fabricar dispositivos electrónicos tiene un gran impacto en el entorno natural. Sobre la visión de su compañía de esta responsabilidad, dijo: “Creemos que las empresas globales como Google deberían liderar el camino para mejorar la vida de las personas, al mismo tiempo que reducen o incluso eliminan nuestra dependencia de las materias primas y los combustibles fósiles”.

Añadió que trabajando juntos, implicando a los mejores ingenieros del mundo, se pueden revertir los graves daños ocasionados al planeta y crear un mundo de abundancia basado en una economía circular, más eficiente que la economía actual, basada en un consumismo exacerbado y en la generación de residuos sin control, que después tienen un mínimo aprovechamiento.