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El servicio de inteligencia alemán, culpable de espiar a los ciudadanos

  • Seguridad

privacidad

La vigilancia por la seguridad del país siempre ha sido la excusa perfecta para que ciertas agencias gubernamentales hayan espiado a sus ciudadanos, y no solo en Estados Unidos. Ahora, uno de los principales organismos legales de Alemania ha fallado contra el BND, dictaminando que ha violado de forma reiterada la privacidad en las comunicaciones del país.

Desde que saltaron las alarmas por el caso de espionaje norteamericano del principal nodo de telecomunicaciones de Europa, situado en Frankfurt, el Servicio Federal de Inteligencia (Bundesnachrichtendienst - BND) alemán ha estado bajo sospecha de colaborar en este hecho y de espiar por si mismos a la población, violando la ley de forma flagrante y durante años. Y el pasado martes el Primer Senado de la Corte Constitucional Federal ha afirmado tajantemente que el BND ha violado el derecho fundamental a la privacidad de las telecomunicaciones, espiando a los ciudadanos alemanes.

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Asimismo, la Ley básica que establece la Constitución del país protege de la misma forma a los visitantes extranjeros, que también habrían sido espiados por la agencia de inteligencia. El tribunal penaliza así las acciones del BND y le recuerda que deben ser cautos a la hora de trabajar con agencias extranjeras, aludiendo al caso de espionaje de los servicios de inteligencia estadounidenses, que duplicaban el flujo de información que pasaba por el nodo de Frankfurt para espiar impunemente las comunicaciones que pasaban por este importante punto de interconexión global.

Todo este conflicto sobre la privacidad de las comunicaciones nació en 2016 con una enmienda a la Ley Federal de Protección de la Constitución aprobada por el gobierno de Merkel, en la que se ampliaban os poderes de la policía. Los ciudadanos y muchas organizaciones del país se pusieron en contra y denunciaron que esta enmienda iba en contra de la Constitución y los derechos fundamentales de los ciudadanos alemanes.

Tras varios años de litigio y con casos de espionaje tan graves como el de Frankfurt de por medio, el martes pasado se dio a conocer finalmente el fallo del Tribunal, que da la razón a los demandantes. Además, se obligará a modificar parcialmente esta enmienda para finales de 2021, estableciendo la privacidad de las comunicaciones de los ciudadanos como un derecho fundamental, incluyendo cualquier canal físico o digital (carta, teléfono o comunicaciones digitales).

Esto choca con alguna de las más polémicas políticas de seguridad que se han venido implantando en Europa para combatir el terrorismo islámico, que ampliaron la capacidad de compartir información entre países y agencias de seguridad e inteligencia. Pero los ciudadanos y muchas organizaciones del país creen que no se debe aprovechar el temor ni la necesidad de una seguridad reforzada para violar la privacidad de las personas, y es precisamente eso lo que se ha estado haciendo, el menos dentro de sus fronteras.