Tendencias de Infraestructura y Operaciones para 2021

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Tendencias de Infraestructura y Operaciones para 2021

Los responsables de infraestructura y operaciones han enfrentado grandes retos a lo largo del pasado 2020, un año en el que la crisis sanitaria ha impactado de lleno en la forma de trabajar de las organizaciones. De cara a este 2021, y ante las previsibles dificultades que enfrentará la economía, los expertos han identificado una serie de tendencias que guiarán a los líderes de I&O ante la gran transformación que se está produciendo en la forma de trabajar y de adquirir tecnología en las organizaciones.

Con la declaración de la pandemia global de la covid-19, las organizaciones se han enfrentado a numerosas dificultades que les han obligado a replantearse su forma de trabajar a muchos niveles. Esto ha afectado profundamente a las estrategias de infraestructura y operaciones, ya que muchas empresas han tenido que implementar la infraestructura necesaria para habilitar el teletrabajo, ya sea como su propia TI on-premise o apoyándose en los proveedores de la nube, que han experimentado un crecimiento inusitado en la demanda de servicios.

Lejos de ser algo pasajero, y ante la posibilidad de que sigan produciéndose nuevos brotes de la epidemia global, muchas organizaciones han decidido modificar su forma de trabajar y de consumir tecnología de cara al futuro. Para ello se han centrado en la resiliencia empresarial y en formas de garantizar la continuidad del negocio ante posibles crisis como la que estamos viviendo actualmente.

Como ya venían informando los expertos desde hace varios meses, muchos de los cambios impulsados por la pandemia van a ser permanentes, o serán el punto de partida de una profunda transformación en la estrategia de infraestructura y operaciones de las empresas. Para arrojar algo de luz ante la situación actual, los expertos de Gartner han realizado una encuesta para conocer mejor las perspectivas de los líderes de I&O a nivel mundial, cuyos resultados han publicado recientemente.

De esta investigación han extrapolado seis tendencias principales que influirán en este ámbito a lo largo de 2021, que constituyen una guía de recomendaciones que permitirán a las organizaciones prepararse de cara a los próximos 12 a 18 meses. Como explica en este informe Jeffrey Hewitt, vicepresidente de investigación de Gartner, “la pandemia de coronavirus ha obligado a los ejecutivos de TI a adaptar sus operaciones para abordar el aumento de los escenarios de trabajo desde casa y los cambios impredecibles en los requisitos de TI”.

Aunque aclara que la pandemia de COVID-19 “no es el único impulso para que la mayoría del personal de I&O trabaje desde casa en el futuro. La naturaleza de la infraestructura está evolucionando hasta el punto en que tiene sentido que los equipos de I&O remotos admiten nuevos escenarios, casos de uso y tecnologías”. Así, las seis tendencias que Gartner ha identificado para este año en el campo de infraestructura y operaciones son:

Operaciones en cualquier lugar

Para la mayoría de expertos, incluidos los de Gartner, el teletrabajo ha llegado para quedarse, y este año se comprobará que muchas empresas van a mantener su capacidad para que los empleados puedan teletrabajar, como estrategia vital para la resiliencia empresarial. No se podrá hacer en todas las industrias ni para todos los empleados, pero Gartner espera que el 48% de los empleados trabajarán desde sus hogares, incluso después de la pandemia, cuando anteriormente el porcentaje se situaba en el 30%.

Este cambio de ritmo obligará a los responsables de TI a desarrollar nuevas capacidades para ser más flexibles y creativos para permitir a los empleados trabajar a distancia en caso necesario, de forma ágil y sin interrupciones en los procesos habituales. Y lo mismo reza para los clientes y socios de la organización, con los que se deben mantener canales para que puedan acceder a los servicios de forma remota y segura. Igualmente, Gartner señala la importancia de que estos puedan gestionar la implementación de servicios empresariales en infraestructuras distribuidas.

Para Hewitt, “los procesos estructurados tradicionales dentro de I&O hicieron que las organizaciones fueran frágiles en lo que respecta a la flexibilidad de ubicación”. Y opina que la capacidad de ejecutar operaciones en cualquier lugar “permite a las organizaciones descentralizar al personal y activar operaciones donde tiene sentido comercial. Incluso habilita más opciones de adquisición de talento, ya que las organizaciones no necesitan necesariamente contratar personal en una geografía específica”.

Infraestructura óptima

Para lograr una capacidad de operación en cualquier lugar es imprescindible contar con una infraestructura programable que permita trabajar de la forma correcta en el momento adecuado, lo que define el concepto de ‘infraestructura óptima’. En palabras de Hewitt, “a medida que la infraestructura y las operaciones evolucionan hacia la integración y las operaciones, varias soluciones, como la infraestructura hiperconvergente o el almacenamiento computacional, deben combinarse con el caso de uso óptimo”.

Teniendo en cuenta que las redes de infraestructura TI empresarial se encuentran cada vez más distribuidas, la arquitectura de una ‘infraestructura óptima’ debe contemplar desde el centro de datos local a la infraestructura en la nube, en espacio de terceros y en el borde.

Esto incrementa la complejidad de la implementación a diferentes niveles, por lo que los expertos recomiendan a los líderes de I&O que adopten un punto de vista comercial. Y también que tengan en cuenta la optimización de costos y las herramientas necesarias para construir un caso de uso viable, de cara a la implementación de una infraestructura determinada.

Continuidad operativa

La ubicación remota de los trabajadores, socios y clientes obliga cada vez más a las organizaciones a buscar formas de garantizar la continuidad de las operaciones con independencia de la ubicación geográfica. Ante esta realidad, las organizaciones necesitan proporcionar servicios de TI continuos, independientemente de factores externos, que además puedan implementarse de forma automática y requieren un mantenimiento mínimo.

Según la investigación de Gartner, para el año 2025, el 60% de las organizaciones utilizarán herramientas de automatización para implementar nuevos recursos informáticos, reducir el tiempo de implementación y proporcionar una mayor agilidad a técnicos y usuarios.

Según comenta Hewitt, “cuando se hace correctamente, esta tendencia aumenta la eficiencia y permite una implementación más rápida de la carga de trabajo. El principal inconveniente es la curva de aprendizaje que conlleva el uso de herramientas o procesos nuevos y, a veces, complejos, que respaldan la continuidad”. Pero, dada la presión actual, cabe esperar que los líderes de I&O apostarán por una mayor capacitación en este campo.

 

Las empresas deben implementar un plan de modernización con un cronograma realista

Modernización del núcleo

Mantener las operaciones principales de la organización es fundamental, independientemente del teletrabajo o de cualquier otra tendencia que impacte en la forma de operar de las empresas. Pero esto tampoco puede frenar la evolución de otras tecnologías y servicios importantes para el futuro del negocio, por lo que los expertos afirman que el mantenimiento de las operaciones centrales debe percibirse como un proceso continuo.

Esto significa que las empresas necesitan coordinar las infraestructuras dentro y fuera de las instalaciones, tratando en todo momento de minimizar la resistencia al cambio que ejerce la TI heredada. Como explica Hewitt, “la ventaja de modernizar la infraestructura es que reduce la deuda técnica y allana el camino para que la infraestructura ágil responda a la creciente lista de requisitos de negocios digitales.

Las empresas deben implementar un plan de modernización con un cronograma realista, uno que tenga en cuenta los requisitos cambiantes de habilidades”. Considerando la evolución de las operaciones fundamentales del negocio y las nuevas tendencias como un proceso constante y complementario en ciertos aspectos, las empresas podrán mantener el ritmo y evolucionar a la vez.

Nube distribuida

Si hay un sector que está saliendo reforzado de la crisis sanitaria que estamos experimentando es el de la nube. Sus servicios se han convertido en el apoyo fundamental para las empresas, que han tenido que adoptar rápidamente nuevas tecnologías para teletrabajar o para tratar con sus clientes a través de plataformas digitales.

Esto está impulsando una mayor descentralización de los servicios en la nube y haciendo que la carga de soporte se está trasladando desde las organizaciones a los proveedores de servicios cloud. En opinión de los expertos, la necesidad de una mayor flexibilidad y de reducir la latencia en la entrega de servicios digitales impulsará aún más la descentralización de la infraestructura de la nube.

Pero, según Gartner, el mercado de nube distribuida está todavía muy inmaduro, por lo que los costos pueden ser elevados y los modelos de implementación demasiado complejos. En opinión de Hewitt, “las organizaciones aún deberían tenerlo en su horizonte como parte del futuro de la computación en la nube, ya que la mayoría de las plataformas de servicios en la nube proporcionarán al menos algunos servicios en la nube distribuidos, que se ejecutarán en el punto de necesidad durante los próximos cuatro años”.

Habilidades críticas frente a roles críticos

Una de las principales barreras que dificultan el avance de las nuevas tendencias de infraestructura y operaciones es la falta de habilidades. Esto se debe a que la tecnología continúa evolucionando a medida que las organizaciones se adaptan a los nuevos entornos comerciales, y hay una constante escasez de talento. En opinión de Hewitt, se está produciendo un cambio en el enfoque de los roles de infraestructura hacia las habilidades críticas y colectivas. Afirma que “esto desafía el pensamiento territorial tradicional de pertenecer a un equipo de infraestructura específico y, en cambio, fomenta la colaboración”.

Las estimaciones de los expertos son que para el año 2022 los líderes de I&O esperan planificar al menos 12 habilidades de alta prioridad en sus organizaciones. Por ahora, mientras se mantenga la escasez de profesionales cualificados, las empresas deberán adquirir estas habilidades contratando a nuevo personal. Pero en los próximos años se impulsará un cambio hacia la formación interna que permitirá desarrollar nuevas habilidades dentro de la organización, lo que proporcionará muchas ventajas a las organizaciones.