Acepto

COOKIES

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y de análisis, propias y de terceros, para anónimamente facilitarle la navegación y analizar estadísticas del uso de la web. Obtener más información

La pandemia impulsa los envíos de dispositivos para la monitorización de la salud

  • Negocios

Médico

Uno de los campos con más potencial para las nuevas tecnologías IoT y los wearables es el de la atención médica, donde se pueden utilizar dispositivos conectados para monitorizar a las personas y llevar a cabo ciertos tratamientos. La enfermedad COVID-19 ha acelerado la adopción de estas nuevas tecnologías, y se prevé que contribuya decisivamente al crecimiento del mercado en los próximos cinco años.

Según un estudio recientemente publicado por la firma ABI Research, el mercado de wearables está despegando durante estos meses, debido a una demanda creciente de dispositivos conectados para atender a los enfermos de COVID-19 y combatir la pandemia. Sus pronósticos son que las ventas aumentarán a una CAGR del 28,5% entre 2020 y 2025, pasando de los 30 millones de unidades previstos para este año a unos 104 millones para finales de este período.

Recomendados: 

WEBINAR >> Teletrabajo: productividad, flexibilidad y seguridad a pleno rendimiento Registro 

WEBINAR >> Autenticación y gestión de identidades, el nuevo perímetro de seguridad Registro

Los expertos destacan que la necesidad de atender y monitorizar a los pacientes, así como de obtener datos sobre el progreso y los efectos de la enfermedad, van a impulsar el mercado de varias categorías de dispositivos. Estos van desde los medidores de glucosa y oxígeno a los monitores de signos vitales como el pulso o la actividad cardíaca. Como señala Stephanie Tomsett, analista de wearables en ABI Research, “los dispositivos vestibles a menudo se han utilizado en ensayos médicos y para ayudar a los profesionales de la salud a monitorear los signos vitales de muchos pacientes simultáneamente, tanto dentro como fuera del hospital, con un enfoque en problemas de salud específicos y el inicio de COVID-19 no es una excepción”.

Motivados por esta nueva necesidad diferentes proveedores de dispositivos portátiles, plataformas digitales y atención médica en general están colaborando en proyectos muy prometedores con el fin de crear una nueva generación de wearables con capacidades enfocadas al sector de la salud. En opinión de Tomsett, “las pruebas e implementaciones portátiles que registran signos vitales y monitorean los síntomas alertan a los profesionales médicos si la condición de un paciente empeora. Esto se vuelve particularmente importante cuando el número de camas hospitalarias es limitado y se envía a muchos pacientes a sus hogares, lo que garantiza que los enfermos graves sean atendidos en un hospital mientras que los menos enfermos aún son monitoreados cuando están en casa”.

Esta nueva generación de dispositivos wearables con capacidades médicas ayudará a reducir la carga de trabajo del personal médico, y también la necesidad de contacto directo con los pacientes para realizar diagnósticos básicos. Esto minimizará el riesgo de exposición de los profesionales médicos al virus y, a su vez, ayudará a optimizar el funcionamiento de la atención primaria y la gestión de recursos en los hospitales.

Al mismo tiempo, los proveedores de plataformas de monitorización y dispositivos wearables para el gran consumo, como Google, Fitbit, Apple, Garmin y otros están trabajando en colaboración con la industria médica para integrar capacidades avanzadas de monitorización de la salud en sus aplicaciones y dispositivos. Según Tomsett, las empresas de dispositivos portátiles y de atención sanitaria están estudiando cómo se puede aprovechar el potencial de estas plataformas para ayudar en la monitorización y el control de enfermos, “ya sea rastreando la propagación del virus en diferentes regiones para proporcionar información sobre las ubicaciones afectadas, o monitoreando de forma remota a los pacientes para reducir la cantidad de interacción entre ellos y profesionales de la salud”. En su opinión, “esto no solo ayudará con los problemas inmediatos con COVID-19, sino que también ayudará con cualquier brote futuro relacionado con la atención médica y mitigará la recurrencia de la pandemia en la segunda y hasta la tercera oleada”.