Aumentan los riesgos de ciberseguridad y los consiguientes ataques por el coronavirus

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Los expertos en ciberseguridad están cada vez más preocupados por la grave situación de riesgo que se está produciendo a causa de la pandemia, algo que los cibercriminales están aprovechando al máximo. Porque el clima de tensión lleva a las personas a cometer errores en sus interacciones digitales, y los delincuentes están encontrando más vías de acceso para difundir malware y llevar a cabo con éxito estrategias de phishing basadas en el coronavirus.

Mientras la situación de alerta por la pandemia se está generalizando en Europa y otras regiones como Norteamérica, los ciberdelincuentes y las organizaciones dedicadas al cibercrimen están haciendo el agosto, ya que las medidas de seguridad en las organizaciones no son tan estrictas como deberían. Esto se debe en gran parte a que muchas empresas han tenido que adoptar estrategias de teletrabajo de forma precipitada, y no han tenido tiempo de garantizar la seguridad informática en entornos tan distribuidos y potencialmente peligrosos.

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Los empleados que están trabajado desde sus hogares se conectan a los sistemas de la empresa a través de redes no seguras y, en muchos casos, utilizan sus propios equipos informáticos, que no están tan bien protegidos como los ordenadores de la empresa. Según una reciente investigación de IBM, actualmente solo el 3,4% de la fuerza laboral en todo el mundo está trabajando desde casa, al menos la mitad de su jornada, y en España el porcentaje de los que lo hacen de forma habitual asciende es de solo el 4,3%. Pero los expertos afirman que este porcentaje va a aumentar con la actual crisis sanitaria, a medida que las empresas tengan más dificultades para ofrecer un entorno de trabajo seguro.

Esta situación se prolongará al menos un mes más, que será el tiempo medio que durará lo peor de la crisis en países como el nuestro, un tiempo más que suficiente para que se produzcan graves problemas de seguridad en las organizaciones. Por un lado, están las carencias de seguridad que presentan las redes domésticas, que muchas veces no se refuerzan con sistemas de seguridad adicionales, por ejemplo, creando redes privadas virtuales (VPN) o aplicando tecnologías de cifrado o de autentificación multifactor.

Para las organizaciones está siendo muy complicado desplegar con la rapidez necesaria las tecnologías de seguridad que garanticen la protección de los entornos de trabajo remoto, sobre todo en casos en los que es necesaria la instalación de tecnologías de hardware. Por ejemplo, para los puestos de trabajo de más responsabilidad, donde los expertos aconsejan especialmente los sistemas de identificación biométrica de nueva generación, en combinación con otras tecnologías de inicio de sesión seguro.

Aunque esto no es todo, ya que los riesgos de seguridad también provienen del propio uso que se hace de la tecnología, ya que con los usuarios que no tienen experiencia en el teletrabajo seguro son más propensos a cometer errores de seguridad en entornos domésticos. Por ejemplo, al abrir correos electrónicos de dudosa procedencia, que podrían contener malware o conducir a estafas de phishing, fallos muy comunes que con el temor al coronavirus se están disparando.

Según los estudios más recientes, de este mismo mes, a raíz de la pandemia han aumentado considerablemente los ataques de phishing, malware a través de archivos adjuntos y enlaces maliciosos en correos electrónicos, ataques a cuentas empresariales, falsificación de landing pages, y otras prácticas que favorecen que los ciberdelincuentes suplanten identidades, acedan a los sistemas, roben datos o dañen a las organizaciones de otras formas. Ante esta situación, los expertos alertan de que los riesgos seguirán aumentando en las próximas semanas, por lo que los responsables de seguridad de las organizaciones deberán extremar las precauciones.