Tendencias de inversión tecnológica para la nueva normalidad

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La pandemia ha generado importantes cambios en las empresas a nivel operativo, y muchas han acelerado ciertos aspectos de su transformación digital para hacer frente a la crisis y preparase para la nueva normalidad que comenzará el año próximo. Las organizaciones están cambiando sus prioridades y sus estrategias de inversión en tecnología, algo que en los próximos años se verá influenciado por una serie de tendencias, especialmente en los sectores más afectados por la crisis.

A lo largo de este año las empresas se han enfrentado a numerosas dificultades a causa de la pandemia, y muchas han adoptado nuevas estrategias para hacer frente a la crisis, acelerando la transformación digital para implementar el teletrabajo, la nube y otras tecnologías que les han permitido salir adelante en los peores momentos. Esto ha introducido cambios en el enfoque de las organizaciones de cara a las futuras inversiones en tecnología, ya que de cara a la llamada “Nueva normalidad” necesitan otros enfoques para mantenerse operativas y competitivas. Para comprender mejor los cambios que están sucediendo, y anticipar qué será lo más importante para las empresas a nivel tecnológico en esta nueva etapa, los analistas de IDC han realizado un estudio, del que han extraído las principales tendencias de inversión en tecnología que más influencia tendrán a partir de 2021.

En el informe resultante, el presidente de IDC, Crawford Del Prete, explica que “se espera que el gasto general en tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) tenga una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 5% hasta 2024. En términos del gasto total en TI, este año estamos viendo una caída más superficial en forma de V”. Afirma que “el gasto total en TI caerá a alrededor del 1% de crecimiento este año, lo que demuestra más fortaleza que el descenso del 3% que se esperaba a principios de año”.

Encuestas recientes realizadas por la consultora revelan que el 42% de los responsables de toma de decisiones de TI tiene pensado incrementar el gasto en tecnología para cerrar la brecha de la transformación digital. Y, como explica Meredith Whalen, directora de investigación de IDC, “la pandemia ha creado entre las empresas la necesidad de aumentar la inversión en tecnología y acelerar los cronogramas de transformación digital”. Y explica que “muchas de estas iniciativas, que comenzaron como formas de mitigar el impacto económico de la COVID-19, se han convertido en requisitos permanentes” de cara al éxito de las empresas en el futuro. Analizando en profundidad el comportamiento, las estrategias y las perspectivas de las empresas, IDC ha elaborado una lista con las tres principales tendencias que más influirán en las estrategias de inversión empresarial en tecnología a partir de 2021.

Nuevo paradigma de trabajo

La primera tendencia tecnológica que identifican los expertos de IDC es una búsqueda de una mayor “paridad digital”, un concepto que se refiere al equilibrio entre el trabajo presencial y a distancia. Los expertos dicen que antes de la pandemia las organizaciones solo tenían, en general, al 14% de sus empleados trabajando desde casa, un porcentaje que ahora ha ascendido hasta el 45%.

Y no se trata de una medida estrictamente temporal, ya que se anticipa que muchos de estos trabajadores continuarán teletrabajando, en la mayoría de los casos siguiendo una estrategia híbrida, que combine lo presencial y lo telemático. Así, IDC pronostica que para 2023 el 75% de las empresas del G2000 se habrá comprometido a ofrecer paridad técnica a una fuerza laboral híbrida. Y anticipan que para 2022 estas organizaciones gastarán 2.000 millones de dólares adicionales en espacios de trabajo como servicio, ya que el 75% de ellas integrarán las redes domésticas de los empleados como parte del entorno empresarial.

Tecnologías que protegen la seguridad de las personas

La segunda tendencia que influirá decisivamente en las estrategias de inversión tecnológica de las empresas es la creciente necesidad de clientes de proteger su salud, como han expresado el 47,6% de los consumidores estadounidenses. Esto llevará a las organizaciones a crear una nueva generación de experiencias “contactless”, que van desde la prestación de servicios a distancia a la entrega de productos sin ningún tipo de contacto.

Todo ello vinculado directamente a nuevas interfaces de usuario que faciliten las cosas a los clientes y permitan un mayor nivel de autoservicio a través de plataformas digitales como las aplicaciones móviles. Según IDC, para el año 2023, el 75% de los pedidos realizados a los minoristas de alimentación que operan mediante comercio electrónico se recogerán en la acera o en la tienda. Esto provocará un aumento del 35% en la inversión de las organizaciones del sector en “centros de microcumplimiento”, ya sea en sus establecimientos o en instalaciones compartidos. Y pronostican que para 2021, el 40% de las actividades de desarrollo habrán vuelto a priorizar las estrategias de diseño y de mejora de las interfaces de usuario, enfocándose en dar mejor soporte a la automatización de procesos sin contacto.

Automatización para abordar los retos del futuro

La última gran tendencia que identifican los expertos de IDC es un rápido progreso en la implantación de sistemas de automatización. Concretamente, destacan la automatización de operaciones de TI, lo que permitirá a las organizaciones escalar sus iniciativas digitales de forma más flexible y dinámica. Señalan las tecnologías de RPA e inteligencia artificial como los puntos clave en las estrategias de automatización de las empresas de cara a los próximos años, lo que les permitirá automatizar trabajos y operaciones para ser más eficaces, competitivos y resilientes.

En este sentido, pronostican que para 2022, el 45% de los trabajos repetitivos estarán automatizados, o incluirán un “compañero de trabajo digital”, impulsado por IA, robótica y RPA. Además, afirman que para 2023, el 75% de las organizaciones de TI de Global 2000 adoptarán prácticas de operaciones automatizadas que les permitirán transformar su fuerza de trabajo de TI para que sea capaz de soportar escalas mucho mayores que las actuales. Finalmente, en IDC destacan que la pandemia ha tenido un impacto más fuerte en las estrategias de inversión tecnológica en ciertos sectores, que son el cuidado de la salud, la hostelería, el comercio minorista y las PYMEs.

Todos ellos son sectores en los que el trato personal siempre ha sido muy importante, y ahora se enfrentan a cambios totalmente disruptivos por la forma en que la sociedad está tratando de minimizar el contacto interpersonal para garantizar la seguridad. Aunque cada uno de estos sectores enfocará sus gastos de formas algo diferentes, todos ellos tienen en común la necesidad de integrar tecnologías y ecosistemas digitales que les permitan garantizar el distanciamiento social que requieren las circunstancias, y que en el futuro podría seguir siendo la norma en muchos negocios.

Innovación en el campo de la salud

En el caso de la industria de la salud se están dando grandes avances en la telemedicina, un concepto que no es nuevo, pero que está cobrando una importancia capital para garantizar la seguridad de los profesionales sin que los pacientes se vean perjudicados. Según esta investigación, la telemedicina no es una tendencia pasajera, sino que será la norma en muchos aspectos de la atención sanitaria en un futuro próximo. Los expertos opinan que para 2023 el gasto en tecnologías de salud conectadas aumentará en un 70%, impulsado por la necesidad de los consumidores de contar con herramientas de asistencia remota, algo que actualmente demanda un tercio de la población.

Además, la telemedicina está demostrando ser un concepto fundamental para acelerar las investigaciones de enfermedades y otras dolencias, habilitando canales de trabajo colaborativo, y para poder proporcionar tratamientos a los pacientes de otras regiones, sin que los facultativos deban desplazarse para realizar intervenciones. Esto está dando impulso a una nueva generación de aplicaciones de colaboración y sistemas automatizados pensados específicamente para el sector de la salud, un campo en el que se producirán muchos avances en los próximos años.

Reinvención de la industria de hostelería

Uno de los sectores que más está sufriendo las consecuencias económicas del confinamiento es el de la hostelería, que está viviendo una caída generalizada en la demanda de alojamientos y servicios de restauración. De hecho, muchos hoteles y restaurantes se encuentran en tremendas dificultades y probablemente sean los negocios que más posibilidades tienen de verse obligados a cerrar definitivamente. La mayoría de las empresas del sector están tratando por ahora de capear el temporal, pero para establecerse de nuevo como un negocio con futuro ante los grandes cambios que viene con la nueva normalidad deben hacer cambios, y la tecnología puede ayudarles.

Así, según IDC, para 2021 el 85% de las grandes marcas de hostelería van a implementar tecnologías que permitan el autoservicio, introduciendo grandes cambios en la forma de interactuar con los clientes, cuyo objetivo será garantizar las más estrictas condiciones de seguridad para las personas, tanto trabajadores como clientes. En el caso de los restaurantes esto es mucho más complicado, dada la naturaleza y la escala reducida de muchos negocios del sector, pero la tecnología también está siendo de ayuda, y seguirá siéndolo en los próximos años.

Como explican los expertos de IDC, la tendencia más importante en este campo es la del servicio a domicilio, que en el futuro requerirá nuevos enfoques en lo que se refiere a la experiencia de usuario de las plataformas digitales. Por ahora, creen que después de la pandemia el 30% de los restaurantes que sirven a domicilio a través de plataformas de entrega de terceros cambiarán el modelo para ofrecer su propio servicio.

Esto les permitirá eliminar las tarifas de estas empresas, incrementando sus ganancias en hasta un 25%. Pero esto a su vez requerirá una inversión en su propia infraestructura de reparto y en tecnología, ya que necesitarán desarrollar plataformas digitales que ofrezcan confianza y experiencias satisfactorias a los clientes.

Evolución en los sistemas de pago minorista

Una de las estrategias más importantes de los minoristas para adaptarse a la nueva normalidad es implementar sistemas de pago contactless, algo que ya venían haciendo desde antes de la pandemia, pero ahora esta tendencia ha cobrado importancia y está convergiendo con otras relacionadas con los nuevos medios de pago.

Como explican en IDC, para el año 2023 el 85% de los minoristas ofrecerán al menos dos opciones de pago sin contacto, algo que demandan cada vez más los consumidores. Y esta es solo la punta del iceberg de lo que vendrá con el rápido avance que están teniendo los nuevos medios de pago digital, que están cada vez más integrados en los smartphones y wearables, y que se están convirtiendo en las formas de pago preferidas por muchos. Además, esto está generando un importante caldo de cultivo para las futuras alianzas entre proveedores de sistemas de pago, bancos, minoristas y otras empresas interesadas, que en el futuro tendrán un gran impacto en el comercio físico y electrónico.

Las PYMEs aceleran la digitalización

El último ámbito que destacan los expertos es el de las pequeñas y medianas empresas, algo que abarca empresas de numerosos sectores que se encuentran bajo unas condiciones similares, al menos en lo que se refiere a escala y recursos. En general, estas empresas tienen más dificultades para implementa ciertas tecnologías de alto coste, como puede ser la automatización. Pero en general se espera que de cara a la nueva normalidad las PYMEs vayan progresando en una dirección común, que es la de garantizar las mejores condiciones de seguridad para sus trabajadores y clientes, y también se apoyarán en la tecnología para lograrlo.

Aunque, según IDC, para 2021 el 30% del tejido de pequeñas y medianas empresas habrá fracasado por no poder adaptarse a estos cambios tan grandes y costosos, lo que dejará espacio para que surjan nuevos emprendedores con ideas más disruptivas. Opinan que para el año 2023 existirá un nuevo ecosistema de microempresas innovadoras que se basarán en plataformas digitales y sustituirán a muchas de las PYMEs que desaparecerán por culpa de la pandemia.