Acepto

COOKIES

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y de análisis, propias y de terceros, para anónimamente facilitarle la navegación y analizar estadísticas del uso de la web. Obtener más información

El mercado de semiconductores obtendrá menos ingresos en 2019

  • Infraestructura

semiconductores

Tras tres años de crecimiento constante, el mercado de semiconductores comienza a contraerse, con previsiones peores para este año, especialmente por la delicada situación de los mercados de memoria. Los analistas de IDC pronostican que en 2019 se reducirán los ingresos a 440.000 millones de dólares, un 7,2% menos que los 474.000 millones registrados durante 2018.

El mercado global de semiconductores está muy vinculado a la buena o mala marcha de los segmentos de memoria DRAM y NAND, y durante el año pasado sus cifras han tocado techo, para dar paso a una fase de contracción. La elevada sobreoferta ha impulsado a la baja los precios promedio de venta de la mayoría de categorías de memoria, llevando a los fabricantes a una incómoda situación en la que los precios se acercan peligrosamente a los costos de fabricación.

Las cifras generales para 2018 ha sido positivas en cuanto a los ingresos del mercado global de semiconductores, que crecieron hasta los 474.000 millones de dólares, superando las ganancias de 2017. Pero, según las últimas previsiones del Semiconductor Applications Forecast (SAF), de IDC, en 2019 los ingresos de la industria descenderán un 7,2%, quedándose en unos 440.000 millones de dólares. Aunque este análisis señala que durante 2020 las cifras comenzarían a recuperarse lentamente, mostrando una tasa de crecimiento interanual (CAGR) del 2% entre 2018 y 2023, cuando podrían alcanzarse unos ingresos globales de 524.000 millones de dólares.

Todo esto está íntimamente relacionado con los mercados de memoria, en los que la sobreoferta que impulsa la bajada de precios continuará, probablemente, hasta 2020. Las cifras de IDC indican que durante 2018 los mercados de DRAM y NAND crecieron hasta 99.000 y 55.000 millones de dólares, respectivamente, creciendo un 36% y un 12% interanual, pero este año se enfrentan a descensos importantes. Aunque esta no es la única causa de las malas previsiones de todo el sector para este año. De hehco, el mercado de semiconductores, excluyendo la memoria, creció un mero 8% en 2018, y durante 2019 se prevé que sólo crezca un 1%, logrando obtener unos ingresos de 319.000 millones.

Otro fator importante para entender la situación del mercado global de semiconductores es que unas pocas firmas acaparan la mayoría de los ingresos. Concretamente, los 10 líderes tienen el 62% de todo el mercado, comparado con el 60% registrado en 2017 y el 56% de 2016. Esta consolidación del mercado, lograda a través de numerosas operaciones de fusión y adquisición, ha ayudado a reforzar la capacidad de innovación y fabricación de las principales marcas. Pero a su vez condiciona mucho la buena marcha del sector a las cifras de unos pocos.

Además, IDC pronostica que este proceso de consolidación ca a continuar acelerándose, impulsado por factores como la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Esta situación está llevando a las empresas a buscar sus propias soluciones para controlar mejor la cadena de suministro y los costes asociados al comercio internacional, donde las tasas arancelarias impuestas por Estados Unidos a los productos tecnológicos fabricados en China pueden agravar la venta de equipos a este país, principal cliente en mercados como el de semiconductores, infraestructura TI y dispositivos para el gran consumo.

Y se prevé que en 2020 y 2021 se incrementarán las fusiones y adquisiciones en segmentos como los de sensores, conectividad, automoción, inteligencia artificial o visión por ordenador, entre otros. En palabras de Mario Morales, vicepresidente del programa de semiconductores de IDC, “La actual desaceleración del mercado está siendo impulsada por una amplia debilidad en la demanda centrada específicamente en China, y por una ingesta de inventarios excesivos en algunos de los principales mercados, incluyendo automóviles, teléfonos móviles e infraestructura en la nube”.

Ante esta situación, la industria está explorando nuevos mercados como el de la automoción, donde los coches conectados y los futuros vehículos autónomos impulsarán nuevas categorías de componentes semiconductores diseñados específicamente para estos usos, y potenciarán mercados existentes como el de 5G, los semiconductores vinculados a la electricidad, la IA o la visión artificial, entre otros.

Mientras tanto, la SAF indica que este año los ingresos de las categorías de semiconductores asociadas a la industria de la computación podrían descender un 5,1%, para comenzar a recuperarse a partir de 2020, mostrando una CAGR positiva del 1,3% entre 2018 y 2023. Solo destacarán los segmentos de servidores x86 y las unidades SSD, que crecerían un 11,3% y un 9,8% (CAGR), respectivamente, entre 2018 y 2023. Por su parte, los dedicados a comunicaciones inalámbricas móviles crecerán un 1,8% interanual en 2019, registrando una CAGR del 4,8% en el período pronóstico. Al mismo tiempo, los componentes para redes 4G comenzarán a descender, mientras que los de 5G despegarán a partir de 2020, iniciando una época de gran crecimiento que podría durar una década, impulsada por el uso de estas tecnologías en entornos empresariales, industriales y de telecomunicaciones, así como en el consumo.