Francia avisa a las grandes tecnológicas de la llegada de su nuevo impuesto digital

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Paris Francia

Ahora que se ha acabado el mandato de Donald Trump, Francia ha retomado su plan de gravar las actividades de las grandes tecnológicas, que son fundamentalmente estadounidenses. En u reciente comunicado el gobierno ha avisado a estas empresas para que se preparen ante la inminente llegada de un nuevo impuesto, que comenzará a aplicarse el mes próximo.

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Las autoridades francesas van a continuar con su plan para aplicar un impuesto nacional a las grandes empresas tecnológicas, con el fin de contrarrestar la fuga de capitales que se produce a raíz de la falta de una regulación internacional sobre las grandes compañías tecnológicas, que tributan allí donde les es más ventajoso, en vez de pagar los impuestos correspondientes en los países donde operan.

Esta iniciativa no es única del país vecino, pero su ejecutivo sí es uno de los más críticos con la inactividad de los organismos internacionales ante el expolio que llevan a cabo grandes empresas como Amazon, Facebook o Google, entre muchas otras. Por ello, han lanzado un impuesto a este tipo de actividades comerciales, con el que el Ministerio de Finanzas francés abre camino hacia un endurecimiento de las tasas a estas empresas.

Como informan desde la agencia Reuters, a partir de diciembre se comenzará a aplicar este nuevo impuesto digital, y el gobierno francés insta al resto de la Unión Europea a seguir su ejemplo, no solo a nivel nacional, sino de toda la unión en su conjunto. Y hacen hincapié en la necesidad de no caer ante las presiones de Estados Unidos, algo que ha marcado la política comercial transatlántica durante el mandato del anterior presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que logró enturbiar completamente las relaciones comerciales entre ambos continentes, primero defendiendo a estas empresas, y luego abandonándolas, cuando le retiraron su apoyo a nivel político.

Ante esta situación, potencialmente conflictiva y perjudicial para el país, Francia demostró firmeza en sus propósitos, desoyendo los consejos interesados de otros países de la Unión, favorables a la política agresiva de Trump. Ahora, una vez pasado el huracán de despropósito macroeconómico desatado por el expresidente de Estados Unidos, el país galo reafirma su intención de no esperar a que la esquiva e inactiva OCDE tome cartas ante una situación que perjudica gravemente a la economía de muchos países en todo el mundo.

Mientras tanto, los Estados Unidos de Trump se retiraron de las negociaciones que se estaban llevando a cabo en el marco de la OCDE, como medida de presión intimidatoria. Pero Francia se ha mantenido en su propio camino, y continúa instando al resto de socios de la Unión a que se posicionen en favor de su propia economía local y apoyen la autodeterminación económica europea. Esto servirá para poner en valor la verdadera posición de nuestra región a nivel mundial, con el fin de retomar el control sobre las actividades de las multinacionales tecnológicas, evitando la fuga de capital.