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La ciberseguridad se convierte en la principal preocupación en materia legal y de cumplimiento

  • Seguridad

Ciberseguridad móvil

Una de las consecuencias de que tanta gente esté teletrabajando por causa de la pandemia es que las organizaciones se han visto forzadas a descentralizar su red tecnológica. Esto está generando serios riesgos en materia de ciberseguridad, especialmente en el caso de terceras partes implicadas, una cuestión que se ha convertido en la principal preocupación para los responsables de cuestiones legales y de cumplimiento.

El crecimiento del teletrabajo es imparable, ya que ente la obligación de implementar esta forma de trabajar, muchas organizaciones ya tienen claro que les conviene cambiar el modelo hacia los puestos de trabajo de futuro, en los que la ubicación física del empleado dejará de tener tanta importancia. Esto se verá en los próximos años, cuando muchas organizaciones irán implementando nuevas formas de trabajo remoto para agilizar su operativa, reducir costes y ganar en flexibilidad.

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Pero esto conlleva una serie de riesgos de ciberseguridad asociados, que se han convertido en la principal preocupación para los responsables de cuestiones legales y de cumplimiento. Así queda reflejado en la última encuesta realizada por los expertos de Gartner, para la que han entrevistado a 145 líderes en este campo, en la que un 52% de los encuestados sitúa la ciberseguridad de terceras partes como el principal factor de riesgo desde la llegada de la pandemia.

Como explica Vidhya Balasubramanian, de Gartner, “el trabajo remoto ha sido adoptado apresuradamente por los proveedores para mantener su negocio en funcionamiento, por lo que es poco probable que todas las organizaciones o empleados sigan las mejores prácticas. Los líderes legales y de cumplimiento están preocupados por los nuevos riesgos que este entorno altamente disruptivo ha creado para sus organizaciones”. En base a sus respuestas, los riesgos que más han aumentado son los vinculados al soborno, la corrupción, la privacidad, el fraude y la conducta ética en general, todos ellos señalados por un 10% de los encuestados.

Para Balasubramanian, “los líderes legales y de cumplimiento deben actuar ahora para mitigar el riesgo de terceros y al mismo tiempo permitir que sus socios de la cadena de suministro se adapten a las presiones actuales sobre el sistema. Esto probablemente significará administrar los riesgos contractuales y las oportunidades de las relaciones actuales, mitigar los problemas emergentes y agilizar la debida diligencia para los nuevos terceros. Los líderes legales y de cumplimiento también buscarán otras formas de reducir la carga de cumplimiento de terceros”.