Aumenta la preocupación de los españoles por la ciberseguridad

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Las empresas y los ciudadanos españoles perciben cada vez más el riesgo que suponen las amenazas de ransomware, suplantación de identidad y phishing, y su preocupación por la ciberseguridad está aumentando. Esto se ha agravado en el último año, ya que a raíz de la pandemia se ha acelerado la digitalización y, con ello, la vulnerabilidad a ataques informáticos que pueden afectar a personas y empresas de todos los tamaños, especialmente a las PYMEs.

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Desde que se declaró a pandemia las empresas y ciudadanos españoles han dado un gran salto en la digitalización, aprovechando las ventajas que ofrece la tecnología para superar las barreras impuestas para luchar contra la enfermedad. Esto ha llevado a un gran crecimiento en el uso de servicios y aplicaciones digitales, que han permitido a las empresas habilitar el teletrabajo y el negocio digital. Y los ciudadanos han recurrido a la tecnología para comprar online, comunicarse y consumir contenidos multimedia y juego para disfrutar de tiempo de ocio. Una vez que los períodos de confinamiento han pasado, el uso de herramientas digitales se ha mantenido, y los usuarios han comenzado a asimilar los riesgos que existen en el ciberespacio.

Las empresas que han tenido que abordar la digitalización de forma acelerada están cada vez más preocupadas por las amenazas de ciberseguridad a las que están expuestas, especialmente al ransomware, el phishing y la suplantación de identidad. Estas prácticas de ciberdelincuencia se están expandiendo, y muchas pequeñas y medianas empresas no están acostumbradas a lidiar con ellas. Gran parte del problema proviene de que se han adoptado muchas nuevas tecnologías de forma rápida, como la nube o las aplicaciones digitales, sin abordar adecuadamente los riesgos que conlleva su uso.

Al mismo tiempo, los ciberdelincuentes han sabido aprovechar la situación para evolucionar sus estrategias y tecnologías, adaptándose a las actividades digitales de las empresas y las personas. Para evaluar el nivel de concienciación y preocupación de los españoles sobre los riesgos de ciberseguridad, la aseguradora Mapfre ha elaborado un estudio basándose en las conversaciones que giran en torno a este tema en redes sociales y foros. La información recogida en los seis primeros meses de este año revela que los usuarios están cada vez más acostumbrados a realizar gestiones digitales, y son cada vez más conscientes de los riesgos que conllevan.

Por ello, se muestran más preocupados por la seguridad digital de las empresas en las que consumen productos y servicios, a las que proporcionan sus datos personales. Mapfre destaca que esta preocupación se ha acentuado a raíz del ataque sufrido por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) el pasado mes de marzo, que generó muchas reacciones a través de las redes sociales. Con casos tan graves como este, los ciudadanos demandan una mayor inversión para mejorar la ciberseguridad y para contar con personal especializado en las instituciones públicas y en las empresas.

Según esta investigación, las principales preocupaciones provienen del ransomware, la suplantación de identidad y el phishing. Pero los ciudadanos también demandan a las empresas que sean más ágiles y proactivas en la lucha contra estas amenazas, y que sean más transparentes a la hora de comunicar posibles riesgos o problemas que hayan sufrido.

Por otro lado, los españoles ya son conscientes de que los ciberdelincuentes pueden atacar cualquier organización, independientemente de su tamaño. Por ello, su preocupación no se focaliza en las grandes empresas o en las PYMEs, sino en todo el ecosistema empresarial, en las administraciones públicas y en ellos mismos, que en cualquier momento pueden ser víctimas de un ataque informático.

Eso sí, las cifras ponen de relieve que las pequeñas y medianas empresas son las más vulnerables ante las ciberamenazas, ya que generalmente cuentan con sistemas y estrategias de seguridad más débiles. Como explica Jorge Sicilia, director de desarrollo de negocio de Empresas de MAPFRE España, “los delincuentes están adaptándose a la digitalización muy rápidamente y aprovechándose de ella. Por tanto, para hacerles frente se requiere un entendimiento más amplio de la ciberseguridad, así como una preparación previa para evitar riesgos de ataques, algo que no siempre está al alcance de PYMEs y autónomos”.

Por su parte, esta compañía ha lanzado nuevas soluciones para ayudar a los pequeños empresarios, pero es vital que estos se comprometan con la mejora de su seguridad informática, ya que los riesgos y las consecuencias de sufrir un ataque informático son grandes. Por un lado, está el coste económico que puede generar la pérdida, el robo o el secuestro de datos o equipos. Y, por otro, el daño a la reputación que puede conducir a una pérdida de clientes y socios.