Identidad digital para mejorar la experiencia de usuario y reducir el fraude

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Identidad digital

Las plataformas digitales se han convertido en un elemento fundamental para realizar todo tipo de gestiones y compras, lo que ha incentivado el uso de la identidad digital. Gobiernos y negocios recurren cada vez más a esta tecnología para verificar la identidad de las personas, mejorar la experiencia de usuario y mitigar el fraude, y en los próximos cinco años este mercado se multiplicará por dos.

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En los últimos dos años se ha producido un importante auge de las plataformas digitales, que han ayudado a los consumidores a realizar todo tipo de gestiones a través de Internet. Las tiendas online han visto un crecimiento considerable por la necesidad de adquirir bienes y servicios sin contacto y los gobiernos han habilitado multitud de gestiones online para facilitar la atención sanitaria y la realización de trámites burocráticos. Todo ello ha sido posible gracias al uso de la identidad digital, un requisito fundamental para verificar inequívocamente la identidad de las personas.

Un estudio recientemente publicado por Juniper Research revela que en 2021 el mercado de identidad digital alcanzó un valor de 23.000 millones de dólares en todo el mundo, y sus investigadores pronostican que se multiplicará por más de dos para el año 2026, alcanzando unos 53.000 millones. Los ingresos de este mercado provienen de aplicaciones de identidad civil y de terceros, de esquemas de identidad centralizados y de verificación de la identidad digital. La pandemia ha impulsado la adopción de la identidad digital en estos dos años, y los cambios no se revertirán, sino que se consolidará el uso de este sistema, y se irá mejorando con nuevos métodos de verificación.

Los investigadores dicen que la identidad digital verificada, en la que las identidades de confirman como verdaderas mediante credenciales verificables, se convertirán en una de las herramientas clave para luchar contra el fraude. Y consideran que el siguiente paso evolutivo en la identidad digital es pasar de construir la infraestructura a verificar la identidad en aplicaciones prácticas. Y para ello es vital ampliar las asociaciones de datos entre proveedores, lo que permitirá proporcionar sistemas de identidad completos y diversos.

El informe revela que el gasto mundial en verificación alcanzó los 9.000 millones de dólares el año pasado, y seguirá creciendo en este período, llegando a 16.000 millones en 2026. Los investigadores dicen que, a medida que los usuarios migran a los canales digitales, aumenta la necesidad de verificar su identidad digitalmente. Y el mayor uso de los canales online abre nuevas puertas a los delincuentes, lo que estimulará el uso de sistemas de verificación seguros para combatir el fraude en nuevas industrias y casos de uso.

Damla Sat, coautora de este estudio, dice que “las herramientas de verificación de identidad digital se han vuelto más críticas que nunca en una gama más amplia de industrias, desde servicios bancarios y financieros hasta administración electrónica, atención médica y otros. Desarrollar experiencias de usuario efectivas para diferentes escenarios de verificación será importante para aprovechar el potencial de la identidad digital”.