La industria automotriz se enfrenta a una posible escasez de chips y placas base

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chip procesador

Este año la reactivación de la economía va a impulsar de nuevo la fabricación y venta de automóviles, y los proveedores de placas base para aplicaciones automotrices anticipan un aumento de los pedidos. Pero se enfrentan a una escasez de chips, lo que afectará a la disponibilidad de componentes clave para dotar a los vehículos de tecnologías de vanguardia, un problema que se podría trasladar a toda la cadena de suministro.

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Desde que se introdujo la electrónica en la industria automotriz se han ido añadiendo nuevas tecnologías, que se asemejan cada vez más a la informática convencional, pero con estándares más seguros y confiables. Esto ha creado una industria especializada en este tipo de productos, sobre todo en los chips, sensores y placas base que gobiernan la electrónica de los vehículos. El concepto de coche conectado ha llevado esta industria a un nuevo nivel, combinando los sistemas tradicionales con las tecnologías de la información y las comunicaciones.

El año pasado la pandemia tuvo un impacto negativo en el mercado de automóviles, ya que el confinamiento llevó a muchos clientes a posponer la compra de vehículos para tiempos mejores. Los expertos prevén que este año se reactivará el sector, y se incrementará la demanda en toda la cadena de suministro, pero esto no significa que se pueda cubrir, ya que se están detectando problemas de cara a los próximos meses.

Un ejemplo está en los proveedores de PCB para aplicaciones automotrices, que anticipan un repunte de la demanda de sus productos de cara a los próximos meses. Pero no están seguros de poder cubrir esta demanda, ya que están teniendo problemas para obtener componentes clave como ciertas categorías de chips. Estos son fundamentales para dotar a los vehículos de todo tipo de capacidades, desde las básicas que asume la centralita a las más modernas, vinculadas a las nuevas tecnologías digitales.

Esta escasez está llevando a los fabricantes de automóviles a incrementar sus pedidos para llenar su inventario antes que la competencia. Así pretenden anticiparse a posibles bloqueos, en caso de que no se logre acabar con la pandemia a medio plazo y se repite un escenario similar al del año pasado. Entre estos componentes están las placas base, las cámaras, sensores avanzados y otros elementos tecnológicos de nueva generación, empleados para los sistemas de asistencia al conductor.

En cualquier caso, la incertidumbre sobre la disponibilidad de tecnología está propagándose por la cadena de suministro del sector automotriz. Por ahora hay pocos fabricantes de chips tan especializados, y sus fundiciones de semiconductores aún no tienen la capacidad suficiente como para satisfacer la creciente demanda de los fabricantes de automóviles y de los proveedore de PCB y de plataformas integradas.