Los problemas de conectividad están dificultando los despliegues de IoT

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Un estudio reciente revela que en torno a un 75% de las organizaciones se enfrentan a desafíos relacionados con la conectividad cuando prueban proyectos de Internet of Things. Consideran que las redes públicas o terrestres no ofrecen las características más adecuadas para los requisitos IoT, en materia de confiabilidad, rendimiento y coste, lo que limita el éxito de estas iniciativas desde sus inicios.

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El concepto de Internet of Things ha despertado mucho interés en diferentes industrias, y muchas empresas quieren aplicar esta tecnología para apoyar la automatización de fábricas, la monitorización de infraestructuras, el seguimiento de activos y la captación de datos en numerosos casos de uso. Pero una investigación realizada por la firma de comunicaciones satelitales Inmarsat, denominada “Industrial IoT en los tiempos de Covid-19”, revela que los problemas de conectividad están lastrando seriamente el progreso de las iniciativas IoT. 

Concretamente, el 75% de las organizaciones se enfrentan a serios desafíos de conectividad cuando ponen a prueba proyectos de IoT. Y perciben que las redes públicas presentan unas características deficientes en materia de velocidad y disponibilidad. Esto limita la capacidad de transmitir datos con la eficiencia y fiabilidad que requieren los proyectos basados en IoT, lo que supone una barrera que limita gravemente el éxito de los mismos.

Los responsables de esta investigación ponen énfasis en que la conectividad en los despliegues IoT “debe ser receptiva para poder entregar datos procesables en el momento adecuado y al costo adecuado para ofrecer un fuerte retorno de la inversión”. Y esto es especialmente importante en las ubicaciones remotas donde la conectividad terrestre, celular o de fibra es limitada o no existe. En este contexto las comunicaciones vía satélite de nueva generación están cobrando mucha relevancia para diferentes industrias que están explorando el uso de IoT para la automatización de sus operaciones y otras aplicaciones.

Las prioridades de las empresas que sufren esta falta de conectividad son la confiabilidad, señalada por un 47% de los encuestados, la seguridad (42%) y la cobertura de la red (38%). Atendiendo a la ubicación geográfica, América Latina, Rusia y los países de Asia Central tienen grandes extensiones de terreno considerado como remoto, donde la conectividad terrestre es muy limitada, y las empresas de estos países opinan que las redes públicas terrestres no son totalmente adecuadas para las necesidades de sus proyectos IoT.

Por otro lado, el informe revela que solo un 37% de las compañías entrevistadas a nivel global cuenta con una conectividad de respaldo que garantice el correcto funcionamiento de las comunicaciones y la recopilación de datos IoT en lugares alejados de las comunicaciones terrestres convencionales. Por ello, el presidente de Inmarsat, Mike Carter, destaca la necesidad de contar con mejores soluciones para la conectividad IoT, dadas las malas condiciones actuales en muchos lugares. Y anticipa que los problemas aumentarán a medida que se expanda el ecosistema IoT en diferentes sectores como el industrial.

Señala que “dado que las tres cuartas partes de nuestros encuestados experimentan problemas de conectividad cuando prueban proyectos de IoT, está claro que muchas empresas necesitan superar estos desafíos para maximizar el retorno de la inversión. El hecho de que también mencionen las limitaciones de las redes terrestres públicas como una barrera para el éxito de sus proyectos de IoT destaca la importancia de una conectividad confiable, segura y receptiva”.

Uno de los problemas que se derivan de unas capacidades comunicaciones IoT deficientes es que en muchos casos los datos que recopilan estos dispositivos están sujetos a la necesidad de ser protegidos, tanto por su valor intrínseco como por las obligaciones que imponen las regulaciones vigentes. Y esto requiere una administración eficiente de los mismos en todo su ciclo de vida, lo que incluye una correcta y segura transmisión a través de las redes que utilizan los dispositivos IoT de origen.

Los responsables de este estudio aseguran que “las empresas están reconociendo cada vez más que los datos recopilados en las áreas más remotas suelen ser los más valiosos, ya que allí se desarrollan actividades críticas para la empresa. Ya sea en una granja remota en Brasil, una instalación minera en Australia Occidental o un pozo de petróleo en el desierto de Arabia, no es necesario que haya agujeros en la visibilidad de las operaciones de una organización”.

Esto cobra especial importancia ante proyectos de gran envergadura basados en IoT como la creación de gemelos digitales, para los que las empresas necesitan contar con medios de conectividad lo suficientemente rápidos, seguros y confiables. Esta es la única forma de garantizar la consistencia de los datos provenientes de todas las infraestructuras y entornos monitorizados, tanto cercanos como lejanos. Por ello, es vital que las empresas estudien todas las opciones que tienen a su alcance para construir una infraestructura de conectividad capaz de satisfacer las necesidades presentes y futuras de los proyectos IoT.