Nueva alianza para el desarrollo de chips de código abierto

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El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos ha sellado un acuerdo con una importante compañía tecnológica del país para colaborar en la creación de una nueva generación de chips de código abierto. Estos servirán para el desarrollo de nuevos dispositivos de nanotecnología y semiconductores en campos como la memoria, nanosensores, bioelectrónica, inteligencia artificial o computación cuántica, entre otras tecnologías emergentes.

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Estados Unidos está decidido a reforzar su liderazgo en las nuevas tecnologías de semiconductores, y para ello está lanzando numerosos proyectos enfocados a impulsar la investigación y desarrollo de chips y otras tecnologías asociadas. Una de sus últimas iniciativas viene de la mano del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), perteneciente al Departamento de Comercio de EEUU, que ha firmado un acuerdo de colaboración con Google para el desarrollo de una nueva clase de chips de código abierto.

La finalidad de esta tecnología es servir como apoyo para la investigación y prueba de nuevos semiconductores y nanotecnologías que tendrán aplicaciones muy variadas, especialmente en las tecnologías emergentes que más posibilidades tendrán a medio y largo plazo. Concretamente, se están enfocando en nanodispositivos y semiconductores de memoria, computación cuántica y para inteligencia artificial, nanosensores y bioelectrónica, entre otros campos.

Como explican en su anuncio, publicado esta misma semana, estos nuevos chips serán fabricados por la firma SkyWater Technology en la fundición de chips que tiene en Bloomington (Minnesota). Por su parte, Google se hará cargo del coste inicial de establecer la producción y de producir los primeros chips. El NIST, junto con sus socios en diferentes universidades, se encargará del diseño de estos chips bajo licencias de código abierto, permitiendo que los investigadores académicos y pertenecientes a pequeñas empresas puedan usarlos sin tener que pagar licencias de alto coste, como sucede actualmente. Entre sus principales socios académicos están la Universidad de Michigan, la Universidad de Maryland, la Universidad George Washington, la Universidad Brown y la Universidad Carnegie Mellon.

Con ello quieren favorecer las economías de escala y fomentar la colaboración para reducir el coste del desarrollo tecnológico de semiconductores, incentivando la creación de un marco legal que elimine las tradicionales tarifas de licencias que entorpecen los proyectos de I+D académicos e industriales, que actualmente deben pagar muchos miles de dólares en este concepto.

Laurie E. Locascio, subsecretaria de Comercio de Estándares y Tecnología y directora del NIST, explica que “al crear un suministro doméstico nuevo y asequible de chips para investigación y desarrollo, esta colaboración tiene como objetivo liberar el potencial innovador de los investigadores y las nuevas empresas en todo el país”. Y añade que “este es un gran ejemplo de cómo el gobierno, la industria y los investigadores académicos pueden trabajar juntos para mejorar el liderazgo de EEUU en esta industria de importancia crítica”.

En su comunicado, los miembros del NIST explican que los dispositivos microelectrónicos actuales cuentan con una estructura en capas, y en la inferior se sitúa un chip semiconductor. El objetivo de su proyecto es desarrollar precisamente este tipo de componente, que contará con estructuras especializadas para medir y probar el rendimiento de los demás componentes, situados sobre él. Tienen previsto diseñar hasta 40 chips diferentes, optimizados para distintas aplicaciones, con el fin de proporcionar componentes básicos para la investigación y desarrollo de gran cantidad de productos basados en los semiconductores y la nanotecnología.

Will Grannis, CEO de Google Public Sector, ha señalado que su compañía “tiene una larga historia de liderazgo en código abierto. Pasar a un marco de código abierto fomenta la reproducibilidad, lo que ayuda a los investigadores de instituciones públicas y privadas a iterar el trabajo de los demás, y también democratiza la innovación en nanotecnología y la investigación de semiconductores”.

Para la fabricación de estos chips SkyWater empleará obleas de silicio estampadas de 200 mm, que son compatibles con los robots de fabricación presentes en la mayoría de fundiciones de semiconductores. Esto facilitará su uso a los investigadores públicos y privados, que podrán cortar estas obleas para obtener miles de chips individuales en sus propias instalaciones de procesamiento. Asimismo, esto permite que estos productos puedan entrar con rapidez y eficacia en las cadenas de producción de productos finales, una vez que se hayan optimizado los diseños finales, facilitando su entrada en el mercado.