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El gasto en inteligencia artificial se duplicará en cuatro años

  • Inteligencia Artificial

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Así lo creen los analistas de IDC, que anticipan una expansión sin precedentes de las tecnologías basadas en IA hasta el año 2024, a medida que las empresas avanzan en el proceso de transformación digital. Sus estimaciones son que para entonces el gasto en estas tecnologías habrá crecido a una CAGR del 20,1%, superando la barrera de los 110.000 millones de dólares.

Sin lugar a dudas, las nuevas tecnologías basadas en la inteligencia artificial han avanzado mucho y ya permiten niveles de automatización y personalización de servicios que atraen a numerosos clientes. Los motivos son que aportan rapidez, eficacia y fiabilidad en muchas tareas internas, pero también de cara a las operaciones comerciales. La IA, actualmente, se puede aplicar a numerosos campos, que van desde la fabricación inteligente al análisis comercial y financiero, la experiencia del cliente o los servicios de soporte, entre muchos otros. Y sus capacidades no paran de aumentar, proporcionando mejoras en los servicios locales, en la nube y en el borde.

Esto está propiciando una importante expansión de cara a los próximos años y, según él pronóstico de los analistas de IDC, entre 2020 y 2024 el gasto en IA va a aumentar a una CAGR del 20,1%, pasando de los 50.100 millones de dólares que se registrarán este año a unos 110.000 millones a final del período. En opinión de Ritu Jyoti, vicepresidente del programa de Inteligencia Artificial en IDC, “las empresas adoptarán la inteligencia artificial, no solo porque pueden, sino porque deben hacerlo”.

Considera que la inteligencia artificial “es la tecnología que ayudará a las empresas a ser ágiles, innovar y escalar”. Por ello, afirma que “las empresas que se conviertan en 'impulsadas por la IA' tendrán la capacidad de sintetizar información (utilizando IA para convertir datos en información y luego en conocimiento), aprender (utilizando la IA para comprender las relaciones entre el conocimiento y aplicar el aprendizaje a los problemas empresariales) y la capacidad de ofrecer conocimientos a escala (utilizando la IA para respaldar las decisiones y la automatización)”.

Para los expertos de IDC, los dos principales impulsores del mercado de inteligencia artificial son la mejora de la experiencia del cliente y la ayuda a los empleados en su trabajo, algo que abarca numerosos campos. En general, destaca los agentes de atención al cliente automatizados, los de recomendación y automatización de procesos de ventas, la inteligencia y prevención de amenazas automatizadas y la automatización de TI, cuatro casos de uso que acaparan casi un tercio del gasto total actualmente. Y destaca el rápido crecimiento que están experimentando casos de uso como los recursos humanos automatizados, la automatización de TI y la investigación y desarrollo en la industria farmacéutico.

De cara a los próximos cuatro años, las empresas que más invertirán en IA serán el comercio minorista y la banca, que desde hace tiempo son las que mejor están aprovechando as capacidades de esta tecnología. Los minoristas se centrarán más en mejorar la experiencia del cliente mediante chatbots y motores de recomendación más inteligentes, mientras que las empresas del sector bancario se centrarán en el análisis e investigación de fraudes, y en asesores inteligentes de programas y en sistemas de recomendación.

Otras industrias que tendrán un papel cada vez más importante en el mercado de soluciones de inteligencia artificial serán la fabricación discreta, la fabricación de procesos y la atención médica. Aunque las que más rápido incrementarán el gasto en IA serán la industria de medios de comunicación, los gobiernos federales/centrales y los servicios profesionales.

Por otro lado, como explica Andrea Minonne, analista de investigación senior de Customer Insights & Analysis, en IDC, la pandemia “provocó una desaceleración en las inversiones en inteligencia artificial en la industria del transporte, así como en la industria de servicios personales y al consumidor, que incluye negocios de ocio y hotelería. Estas industrias serán cautelosas con sus inversiones en inteligencia artificial en 2020, ya que su enfoque estará en la contención de costos y en la generación de ingresos, en lugar de en la innovación o las experiencias digitales”.

Aunque, por otra parte, señala que “la IA ha jugado un papel en ayudar a las sociedades a lidiar con las interrupciones a gran escala causadas por las cuarentenas y cierres. Algunos gobiernos europeos se han asociado con empresas emergentes de IA para implementar soluciones de IA que permiten monitorizar los resultados de sus reglas de distanciamiento social y evaluar si el público estaba cumpliendo con las reglas. Además, los hospitales de toda Europa están utilizando IA para acelerar el diagnóstico y las pruebas de COVID-19, proporcionar consultas remotas automatizadas y optimizar la capacidad de los hospitales”.

Por su parte, Stacey Soohoo, gerente de investigación de Customer Insights & Analysis en IDC, que ha participado en la elaboración de esta guía de gastos en IA, afirma que “a corto plazo, la pandemia provocó interrupciones en la cadena de suministro y cierres de tiendas con un impacto continuo que se espera que se prolongue hasta el 2021 y los años posteriores. Para las industrias más afectadas, esto ha provocado algunos retrasos en las implementaciones de IA. En otros lugares, las empresas han visto un lado positivo en la situación actual: una oportunidad para volverse más resilientes y ágiles a largo plazo”. Y afirma que para muchas empresas la IA sigue siendo una tecnología clave en el camino hacia la recuperación, y su adopción les ayudará a reconstruir o mejorar los flujos de ingresos y las operaciones en el futuro.

Finalmente, los analistas de IDC afirman que en los próximos años el software y los servicios representarán algo más de un tercio (cada uno) del gasto total en inteligencia artificial, y el resto irá a parar al hardware. En cuanto al software, que será la categoría de más rápido crecimiento en estos años (22,5%), las mayores cifras corresponderán a las aplicaciones de inteligencia artificial (14.100 millones de dólares). En el campo de los servicios el mayor gasto se registrará en los servicios de TI (14.500 millones). Finalmente, en el ámbito del hardware los servidores acapararán las inversiones más grandes (11.200 millones).