Los bancos digitales continúan aumentando su base de clientes

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En los próximos cinco años va a aumentar rápidamente el volumen de usuarios de los llamados neobancos o Fintech, entidades financieras digitales que están revolucionando la forma de entender los servicios bancarios. En 2020 contaban con 155 millones de usuarios, pero a raíz de la pandemia se espera que la cifra aumente rápidamente, con previsiones de que llegará a más de 590 millones en 2026.

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Desde hace unos pocos años ha surgido una nueva generación de entidades bancarias y financieras con un modelo de negocio completamente digital, que reciben el nombre de neobancos, o Fintech. El concepto en que se basan es el de ofrecer una cartera completa de servicios al cliente a través de plataformas digitales, prescindiendo en la mayoría de los casos de oficinas físicas. El hecho de que sean nativas digitales hace a estas empresas muy atractivas para los clientes, muchos de ellos descontentos con los modelos tradicionales que requieren demasiados trámites presenciales, que en muchos casos resultan lentos y farragosos.

En la era digital los clientes demandan bancos digitales, algo que demuestran las últimas cifras presentadas por ABI Research. Según sus estimaciones, el año pasado el volumen de usuarios de los 57 principales neobancos alcanzó los 155 millones de usuarios en todo el mundo. Y esperan que su número siga creciendo con rapidez hasta 2026, para cuando estiman que llegará a unos 590,6 millones. No es de extrañar que la población esté apostando cada vez más por este modelo “digital first”, ya que entre sus principales ventajas está a disponibilidad 24/7, la flexibilidad y la capacidad para brindar servicios de forma instantánea.

Además, estas empresas apuestan en su mayoría por la innovación, acompañando a los cambios que se están produciendo en la sociedad, especialmente en los países más digitalizados, algo que va en sintonía con las necesidades de los clientes. Tanto es así que muchas entidades bancarias tradicionales han desarrollado sus propios proyectos Fintech, aunque la mayoría está optando por adquirir compañías que ya operan en el mercado, lo que les permite contar con propuestas más cercanas a la demanda de los clientes sin tener que invertir tiempo y recursos en desarrollar su propia idea.

Sam Gazeley, analista de seguridad digital de ABI Research, explica que “los bancos tradicionales están sintiendo la presión de su base de clientes para implementar soluciones digitales para servicios financieros, compitiendo con otros bancos tradicionales, así como con las Fintech. En lugar de sofocar la marcha de los neobancos hacia la innovación, la mayor demanda de soluciones digitales durante la pandemia ha estimulado el interés de los inversores en ellos y ha aumentado su visibilidad en los mercados objetivo, incorporando nuevos clientes que buscan ofertas digitales atractivas”.

El informe de ABI Research indica que el mayor mercado de estos nuevos bancos digitales ha sido durante mucho tiempo la región de Europa, donde existen 19 empresas destacadas por su papel en el mercado y por su contribución al sector en términos de innovación. Estas entidades digitales sumarán un total aproximado de 49,8 millones de usuarios en Europa, una cifra que crecerá hasta unos 165,8 millones para el año 2026.

Por su parte, Norteamérica está tomando como modelo el ejemplo europeo y se espera que este año el número de usuarios de los 15 neobancos principales que operan en la región alcance los 56,9 millones, con posibilidad de aumentar la cifra hasta unos 162,8 millones en 2026. Mientras tanto, Asia Pacífico registrará la mayor tasa de crecimiento en estos años (CAGR del 28,2%), pasando de 22,1 millones de usuarios en 2021 a una estimación de 76,6 millones para final de este período. Finalmente, la región de Medio Oriente y África progresará a un ritmo más lento, pasando de los 0,7 millones de usuarios en 2021 a 1,4 millones en 2026.

El progreso de estas nuevas fórmulas bancarias es innegable, pero Gazeley dice que este modelo no acabará con las empresas financieras más grandes, “ya que varios bancos tradicionales lanzarán sus propios bancos digitales como una entrada a nuevos mercados o para defenderse de los neobancos”. Opina que “Estos proyectos se beneficiarán de la confianza derivada de la asociación de marcas y contarán con considerables recursos de capital para la innovación. La confianza es un tema crítico cuando los neobancos buscan incorporar a tantos clientes como sea posible y orientarlos hacia cuentas y suscripciones premium”. Y está convencido de que “el futuro de los servicios financieros tiende hacia un cambio en la estrategia, pasando de un enfoque físico a digital a un enfoque de digital a físico”.