Los consumidores prefieren cada vez más los bancos digitales

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Una reciente investigación revela que la mitad de los consumidores estadounidenses y británicos prefieren los bancos solo digitales, que no están anclados a las formas tradicionales de operar, basadas en establecimientos físicos. Pero, para lograr convencerles es imprescindible que las entidades demuestren que son competentes en materia digital, y que pueden garantizar la seguridad de las operaciones.

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A medida que progresa la digitalización en la sociedad las personas van cambiando su forma de entender la economía, apostando más por las compras online y los pagos digitales. Esto también está llevando a un cambio en la forma de percibir la economía en su conjunto, y cada vez más personas demandan un sistema bancario totalmente digital. Según los expertos, las ventajas más importantes que perciben los usuarios en la banca digital son una mayor facilidad de registro y mejores tarifas, pero existen muchas otras ventajas operativas.

Esto queda reflejado en dos encuestas realizadas por Juniper Research en Estados Unidos y Reino Unido, donde a un 50% de los entrevistados le gustaría contar con un banco digital único. Pero por el momento existen barreras a superar para capturar este mercado potencial, ya que las entidades que quieran consolidarse como un banco digital solvente deben demostrar su capacidad en el ámbito tecnológico, garantizando la funcionalidad y la seguridad para los clientes.

Aunque esta tendencia se está dando en diferentes regiones del mundo, los expertos comentan que en el caso de estos dos países hay diferencias entre lo que buscan los consumidores a la hora de plantearse un cambio hacia un banco totalmente digital. En Estados Unidos la prioridad es la facilidad de registro, mientras que en Reino Unido los usuarios se fijan más en unas mejores tarifas.

Al contrario de lo que podría parecer, la integración con otros servicios digitales no es tan importante para los consumidores de cara a realizar este cambio. Este estudio muestra que solo el 26% de los estadounidenses considera determinante la integración con otros servicios, un porcentaje que curiosamente desciende al 13% en Reino Unido, donde sí existe una integración con el ecosistema Open Banking. En opinión de los expertos, esto se debe a que los británicos todavía no perciben claramente que están utilizando servicios integrados en el Open Banking. Esto supone una brecha de conocimiento que debería cerrarse para que la banca digital pueda progresar.

Otro dato interesante que revela esta encuesta es que la pandemia ha impulsado rápidamente los pagos sin contacto, haciendo que el 60% de los estadounidenses utilicen esta fórmula en sus compras, especialmente a través de tarjetas. Como señalan los expertos, los proveedores de pago OEM han progresado rápidamente gracias a los pagos móviles, pero el 89% de los consumidores estadounidenses sigue usando tarjetas contactless para pagar sus compras, y un 35% de los que no lo hacen todavía planean hacerlo en el futuro.

Aunque los expertos destacan que los proveedores OEM Pay, como Apple o Google, entre otros, están cada vez más presentes como una opción a través de plataformas digitales y dispositivos móviles, y un 85% de los usuarios de pagos contactless estadounidenses utilizan al menos una solución de pagos digitales OEM. Y algo similar ocurre en Reino Unido y otras regiones de Europa.

Como explica James Moar, coautor de esta investigación, “las tarjetas sin contacto se han convertido en una característica clave para el panorama de pagos de EEUU, en gran parte debido a la COVID-19”. Y afirma que, considerando la rápida expansión del uso de plataformas OEM Pay, se van a desarrollar nuevos casos de uso para las soluciones de pago sin contacto basadas en lo digital, lo que potencialmente conducirá a soluciones más especializadas en el futuro.