Acepto

COOKIES

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y de análisis, propias y de terceros, para anónimamente facilitarle la navegación y analizar estadísticas del uso de la web. Obtener más información

España necesita gestionar mejor el talento digital

  • Puesto de trabajo

talento

Uno de los problemas más acuciantes a los que se enfrentan las organizaciones españolas es la escasez de talento digital, que pone serias trabas al futuro de los negocios en la era digital. Según un reciente estudio, si se resuelve este déficit de talento el país sería capaz de crear un 15% más de puestos de trabajo especializados, aportando hasta 360 millones de euros a la economía nacional.

Las nuevas tecnologías son fundamentales para el futuro de las empresas y de la economía en general, y gran parte de los puestos de trabajo del futuro estarán íntimamente ligados a la tecnología. Pero actualmente existe un grave problema de alfabetización digital, ya que gran parte de los empleados carece de las habilidades necesarias para trabajar con las aplicaciones digitales que serán la norma en el futuro.

Recomendados: 

WEBINAR >> Vídeo colaboración y reuniones virtuales para una comunicación efectiva Registro 

WEBINAR >> Automatización Inteligente de Procesos para asegurar la continuidad del negocio Registro

La falta de talento digital es un problema que preocupa desde hace tiempo a las organizaciones, las instituciones académicas y los gobiernos, y los expertos señalan que es preciso hacerlo lo antes posible para ayudar a la economía. Según un reciente estudio realizado por la Fundación VASS y la Universidad Autónoma de Madrid, si se logra resolver la falta de conocimientos y habilidades digitales entre la población activa, se podría crear hasta un 15% más de puestos de trabajo especializados, lo que podría añadir hasta 360 millones de euros adicionales a la economía del país.

Estos datos a la última edición de la encuesta “Empleabilidad y Talento Digital”, realizada a expertos en tecnologías de la información y las comunicaciones de un buen número de empresas e instituciones públicas, y a estudiantes de materias vinculadas a la informática y las nuevas tecnologías. Según Antonio Rueda, Director de la Fundación VASS y responsable del informe, “a esas importantes cifras, de incidencia directa, habría que sumar otras no menores que también son consecuencia, aunque indirectas en este caso, del evidente déficit de talento digital que existe en nuestro país, como son una mayor recaudación fiscal, superior a los 100 millones de euros anuales, o el crecimiento de la productividad del tejido empresarial”.

El estudio revela que, a pesar de que España es el país de nuestro entorno donde más ha crecido el número de empresa que ofrecen puestos de trabajo vinculados a las TIC, existe un importante y creciente desajuste de talento en los candidatos a estos empleos. Según las cifras de este informe, hasta 160.000 de las empresas españolas demandan estos perfiles, pero solo salen al mercado laboral unos 25.000 nuevos trabajadores cualificados en estos campos cada año. Esto se debe a la confluencia de dos factores principales, que son la creciente necesidad de reclutar nuevo talento digital en empresas que no son del sector TIC, y la escasez de jóvenes matriculados en carreras vinculadas a las tecnologías.

Según explica Rueda, “esto, sumado a que la intensidad con que se prevé que las empresas europeas y españolas demanden más perfiles técnicos para cubrir sus necesidades de digitalización experimentará una evolución ascendente, hará que la situación se agrave. Las organizaciones que han reforzado sus procesos digitales se han adaptado mejor al nuevo entorno generado por la crisis del Covid-19 y será necesario un nuevo talento digital que dé cobertura a este proceso de transformación en los años venideros”.

Los datos aportados por este estudio revelan que la diferencia entre el talento requerido y el que ofrecen los graduados que acceden al mundo laboral se está incrementando. Según sus datos, esta diferencia ha aumentado un 4% en el último año, pasando de 40,3 a 44,1 puntos. Además, este gap es de más de 50 puntos en el caso de las “Hard Skills”, 8 puntos más que en 2018, y del 41,7% en el caso de las “Soft Skills”, aunque esta diferencia se ha reducido un 1,3% con respecto a la edición anterior de este estudio.