Reduciendo el elevado consumo energético de la tecnología blockchain

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El Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona se ha aliado con la Fundación Ethereum y el proyecto europeo Ontochain para desarrollar un nuevo sistema de transacciones electrónicas basado en blockchain mucho más eficiente que los actuales. Su objetivo será incrementar hasta por mil el volumen de operaciones que se pueden llevar a cabo por segundo, y a la vez reducir en 500 veces el consumo energético que se genera actualmente.

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La tecnología blockchain está comenzando a propagarse a sectores clave como el financiero, con proyectos muy interesantes en el marco europeo, donde las autoridades y la industria quieren aprovechar las ventajas que pueden ofrecer las cadenas de bloques para reinventar la forma de realizar transacciones electrónicas. Pero esta tecnología necesita mejorar en varios aspectos que son muy importantes, principalmente en agilidad y en eficiencia energética, algo que quieren abordar los investigadores del Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona (BSC).

Para ello, han creado un nuevo proyecto, en colaboración con la fundación Ethereum y con el proyecto europeo Ontochain, con quienes trabajará en el desarrollo de un nuevo sistema basado en blockchain para acelerar y optimizar las transacciones electrónicas. Como explica Leonardo Bautista, miembro del BSC, el objetivo de esta iniciativa es multiplicar por mil la capacidad de realizar transacciones por segundo sin crear cuellos de botella ni que se pierda fiabilidad, y a la vez reducir hasta 500 veces el gran consumo energético que genera esta tecnología. Todo ello de aquí al año 2022, un objetivo muy ambicioso.

Por su parte, para reducir el consumo energético, la fundación Ethereum propone cambiar el protocolo que proviene de Bitcoin, denominado proof of work, que requiere una gran cantidad de operaciones por segundo, lo que consume muchísima energía, por uno denominado proof of stake. Y propone aumentar la escalabilidad del sistema empleando una nueva tecnología que denominan sharding, y que consiste en romper la cadena de bloques en otras muchas más pequeñas e independientes, que pueden interactuar con la “cadena madre”. Esto podría suponer un antes y un después en el desarrollo de tecnologías basadas en blockchain, que en el futuro tendrán un papel importante en la economía mundial.

Esta forma de modificar las tecnologías tradicionales de blockchain ha generado un gran interés, y este año ha obtenido el apoyo del proyecto europeo Ontochain, que ha proporcionado nueva financiación para profundizar en estos enfoques innovadores. Con esta ayuda los responsables del proyecto han podido perfeccionar un rastreador tipo araña denominado Kumo, creado por el equipo de Leonardo Bautista, que se dedica a recopilar información de todos los aspectos relacionados con la creación de cadenas de bloques, lo que ayudará a optimizar el funcionamiento de la tecnología en todo tipo de escenarios.