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Las PYMEs apuestan por la automatización mediante robots colaborativos

  • Infraestructura

IA Robot Shangai

Para lograr sus objetivos de automatización, las pequeñas y medianas empresas están recurriendo cada vez más a los robots colaborativos, una nueva generación de máquinas diseñadas para trabajar en combinación con los humanos. Los expertos del sector han detectado que las PYMEs, especialmente en la industria vinculada a la electrónica, están optando cada vez más por este tipo de robótica, lo que dará impulso al mercado en los próximos años.

El concepto de industria 4.0 contempla la adopción de diferentes tecnologías con las que, en esencia, se pretende lograr una mayor automatización para ser más precisos, efectivos y eficientes, incrementando la capacidad de producir mejores productos más rápido y generando menos costes. La base de todo es la información y el control automatizado e integral de las cadenas de producción y montaje, algo que comienza con la infraestructura TI y de comunicaciones dentro de las fábricas, y que termina con los propios robots que operan dentro de las instalaciones.

Implementar toda la tecnología necesaria para automatizar al 100% una fábrica es muy caro y, en muchos casos, imposible, ya que todavía se neceita personal humano para muchas tareas. Esto ha llevado a la creación de los denominados robots colaborativos, o “cobots”, máquinas más flexibles que los robots industriales tradicionales, y que además están diseñados para trabajar conjuntamente con los empleados humanos.

Esta modalidad de robótica ya está proliferando en muchas industrias y, según los expertos, muy especialmente entre las PYMEs del sector manufacturero. Estas empresas, que generalmente tienen presupuestos muy ajustados para desplegar nuevas tecnologías, están encontrando en los cobots la mejor forma de implementar la robótica en sus fábricas, manteniendo un buen control de costes a la vez que aumentan su productividad y eficiencia.

Entre las ventajas que están atrayendo las inversiones de estas empresas están que los cobots son más versátiles, ligeros, fáciles de programar y trasladar. Esto está convenciendo principalmente a las empresas de fabricación y montaje de productos electrónicos, y se espera que en los próximos años se incremente su adopción entre otros sectores, ayudando a las empresas más modestas a subir de nivel en mercados cada vez más competitivos.

Así opinan los expertos de la Federeación Internacional de Robótica (IFR), que en su último Informe Mundial de Robótica 2018, señalan que, en el futuro próximo, el mercado de cobots experimentará el mayor crecimiento dentro del sector de la robótica, específicamente dentro de la fabricación de productos de electrónica.

Ante estas previsiones las empresas de fabricación e robots están incrementando su oferta de cobots, complementando su porfolio de robots industriales tradicionales. Al mismo tiempo, nuevas empresas están intentando abrirse paso en un sector emergente que en los próximos años verá un incremento sustancial de la demanda, impulsada por la creciente automatización de diversos sectores industriales, y también de otros como el de la logística.

El principal reto al que se enfrenta esta industria es el de la estandarización, ya que por ahora las empresas tienen problemas para integrar las tecnologías de diferentes proveedores en un sistema único, en un modelo de automatización que pueda gestionar todas las tecnologías presentes en las fábricas, desde la TI hasta las máquinas que hacen el trabajo. Aunque ya se están dando pasos en este sentido, incluso con iniciativas basadas en software de código abierto, que pretenden democratizar la robótica en entornos industriales.

Por otra parte, la seguridad es otro de los grandes retos a superar. Por ahora, los robots industriales de todas las categorías no son lo suficientemente seguros como para formar parte de una infraestructura digitalizada moderna, que tiene vías de acceso a las redes externas a las fábricas. Y estudios recientes han demostrado que los cobots actuales, en su mayoría, son muy susceptibles a los ataques cibernéticos.