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La sobrecarga de las redes inalámbricas revela la necesidad de implementar los nuevos estándares WiFi

  • Infraestructura

WiFi

Con la pandemia las redes inalámbricas están más saturadas que nunca, especialmente en los entornos domésticos, donde el uso personal está sumándose al consumo de ancho de banda por el teletrabajo. Esto pone de relieve las debilidades de los actuales estándares de WiFi, que tienen dificultades para proporcionar un acceso eficiente a varios dispositivos a la vez.

El estándar WiFi 802.11ac ha tardado más de 5 años en calar en los entornos domésticos y en las oficinas, a pesar de que ofrecía importantes mejoras en el ancho de banda inalámbrico, lo que en su momento parecía ser un problema. Ahora, el frente de batalla se ha trasladado a la necesidad de ofrecer una conexión eficiente a un volumen mayor de dispositivos, ya que daca persona tiene un smartphone y muchos, además, un ordenador portátil o un tablet, que necesita acceso a las redes de datos y a Internet.

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Según los expertos, las debilidades de los estándares inalámbricos anteriores están dando la cara en estos tiempos de confinamiento, cuando en la mayoría de hogares se incrementa el uso de dispositivos conectados, tanto para un uso personal como profesional, motivado por el teletrabajo. Las redes están saturándose y sufriendo interferencias por la saturación de las bandas de frecuencia disponibles, y la velocidad de acceso se resiente en las zonas de más concentración de conexiones, lo que para los expertos demuestra la necesidad de cambiar a nuevos estándares.

Según la última investigación de ABI Research, esto va a tener un impacto importante en el incipiente mercado de tecnologías WiFi 6 y WiFi Mesh, que se notarán tanto a corto como a largo plazo. Si algo diferencia a estastecnologías de las anteriores no es el natural aumento de ancho de banda, sino la capacidad para administrar mejor el acceso de múltiples dispositivos de forma simultánea, sin discriminar a ninguno. Para los investigadores, las tecnologías antiguas se han demostrado incapaces de soportar el aumento del 80% que se está registrando en el tráfico inalámbrico, lo que dará fuerza al mercado de equipos con los nuevos estándares.

Para Andrew Zignani, analista principal de ABI Research, “el brote de COVID-19 está creando una necesidad de flexibilidad que alimentará el futuro de la conectividad”. En su opinión, “es probable que muchos usuarios sigan utilizando equipos de WiFi obsoletos con estándares de WiFi heredados, como 802.11n, en lugar del último WiFi 6, que ha sido diseñado específicamente para lidiar con una mejor provisión en redes más concurridas”. Por ello, opina que “esto incentivará el interés por la tecnología WiFi Mesh, que puede proporcionar cobertura de alta velocidad para múltiples usuarios”.

A corto plazo, los analistas prevén que se sentirá el impacto positivo de estas nuevas necesidades, junto con una mayor demanda de servicios de VPN para garantizar la seguridad en los entornos de teletrabajo. A su vez, creen esto podría sentar las bases de un crecimiento acelerado del mercado de puntos de acceso y adaptadores WiFi 6 y WiFi Mesh de uso profesional. Estos encontrarán su lugar en las oficinas, los espacios públicos y los entornos de educación, donde se prevé que aumente considerablemente el uso de tecnologías de acceso inalámbrico a Internet.