La tecnología LiDAR se expande a nuevos campos

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El mercado potencial más grande para la tecnología de radares láser LiDAR es el de la automoción, donde se empleará para mejorar los sistemas de detección de los vehículos autónomos. Pero están surgiendo nuevas aplicaciones en campos como la seguridad, las ciudades inteligentes y la automatización industria IIoT que en esta década impulsarán el desarrollo de soluciones adaptadas para estos y otros usos.

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Los sistemas LiDAR proporcionan un medio de mapear el entorno con una precisión muy superior a la que ofrecen los sensores de imagen, de infrarrojos y otras tecnologías similares. Por ello, la industria automotriz ha optado por instalar este tipo de radares láser en los futuros vehículos autónomos, y en algunas gamas de productos actuales. Pero no son los únicos fabricantes interesados en esta tecnología, ya que sus capacidades son muy interesantes para diferentes ámbitos industriales, y en esta década se espera que los sistemas LiDAR se expandan a otras verticales, impulsando su desarrollo y generando un mercado multimillonario.

En un reciente informe publicado por ABI Research, sus investigadores dicen que para el año 2030 la tecnología LiDAR podría alcanzar 16 millones de unidades operativas en verticales no automotrices. Y los principales mercados serán las ciudades inteligentes, la automatización industrial a través de dispositivos IIoT y la seguridad. Esta cifra será superior a la estimada para la industria automotriz, que para finales de esta década podría sumar unos 13 millones de unidades instaladas en vehículos, lo que muestra el gran potencial de este mercado fuera de la industria del automóvil.

Según Dominique Bonte, vicepresidente de mercados finales y verticales de ABI Research, aunque los coches autónomos serán la aplicación principal de LiDAR en esta década, estos nuevos mercados generarán importantes oportunidades comerciales, especialmente el de usos industriales IIoT, que madurará sensiblemente en estos años. Comenta que “dado que no se espera que el mercado de automóviles autónomos despegue hasta bien entrada la segunda mitad de esta década, los proveedores de LiDAR están explorando activamente nuevos casos de uso en varias verticales no automotrices, como smart cities, seguridad y automatización industrial”.

En estos campos se puede sacar mucho partido a las ventajas que ofrece la tecnología LiDAR en entornos al aire libre, y también su gran alcance de detección, resolución tridimensional y confiabilidad, muy superiores a los de cámaras, radares convencionales y sensores de infrarrojos. Y los expertos creen que en estos mercados hay más clientes y casos de uso potenciales, así como márgenes de beneficios más atractivos que en la industria automotriz.

En el caso de las ciudades inteligentes los radares LiDAR ya se utilizan en los sistemas de transporte inteligente (ITS), para monitorizar el tráfico de vehículos y la seguridad de los peatones. Y también tienen utilidad en la contabilización de personas en espacios públicos, la monitorización del flujo de transeúntes, la gestión de aeropuertos y locales comerciales, y en varias aplicaciones en los edificios inteligentes.

De cara a la seguridad, los sistemas LiDAR tienen muchas posibles aplicaciones, desde la vigilancia en interiores y exteriores a la seguridad pública, el control de fronteras, la detección avanzada de intrusos, el control de acceso a instalaciones y la defensa perimetral. En esta década, los principales clientes de tecnologías LiDAR enfocados a la seguridad serán los administradores de infraestructuras críticas, entre ellos los centros de datos y los generadores y distribuidores de energía, agua y servicios públicos. Pero también comenzarán a utilizarse en la seguridad de edificios comerciales, almacenes y control de fronteras. Y los expertos explican que en muchos de estos casos de uso la tecnología LiDAR convivirá con otras como los sensores biométricos, lo que ampliará las posibilidades de uso, desde la detección temprana a larga distancia al reconocimiento facial avanzado.

En el ámbito industrial las posibilidades son muchas, entre ellas el mapeo tridimensional del entorno para vehículos automatizados como las carretillas elevadoras, los apiladores de pallets, las torres o los remolcadores. Esta maquinaria, desde la más pesada a la más ligera, va a multiplicarse en muchos ámbitos de la logística y la industria manufacturera a lo largo de esta década, como resultado de la estrategia de automatización industrial que se ha propagado a raíz de la pandemia. Y los sistemas LiDAR son los que más precisión y fiabilidad ofrecen para el reconocimiento del entorno en tiempo real.

Los expertos explican que para una mayor eficacia estas soluciones se basarán en LiDAR 2D para las funciones críticas, como la seguridad operativa, la localización y la navegación. Pero el uso de robots y otras máquinas de funcionamiento autónomo tanto en interiores como en exteriores impulsará el uso de sistemas LiDAR 3D. Esta versión más sofisticada, junto con el uso de otros sensores, mejora el mapeo y la planificación de itinerarios en muchos entornos de trabajo de campo, especialmente en la minería, las plantas industriales, los puertos y las explotaciones agrarias.

Finalmente, en la industria automotriz la principal y casi única aplicación es la combinación con cámaras convencionales para apoyar el funcionamiento de los vehículos autónomos, por lo que las posibilidades de expansión se ven limitadas por la cantidad de vehículos que llegan al mercado. Bonte dice que la “tecnología LiDAR y su ecosistema de proveedores continuarán evolucionando en dos aspectos importantes. En primer lugar, el cambio de la tecnología de sensor LiDAR mecánica a la de estado sólido generará niveles de precios más bajos que, en última instancia, caerán por debajo de los 500 dólares estadounidenses”.

Explica que, además, las nuevas generaciones de esta tecnología permiten una mayor escalabilidad de la fabricación e importantes mejoras en cuanto al mantenimiento, ya que se reducen las posibilidades de rotura y desgaste de los componentes. Por último, Bonte pronostica que se va a producir una gran consolidación de este mercado emergente, que actualmente cuenta con más de 100 proveedores, que podrían reducirse a entre 10 y 20 para el año 2030.