La industria automotriz acelera la inversión en tecnologías de coches eléctricos

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Tras la crisis que está sufriendo la industria del automóvil, y con las preocupaciones medioambientales en perspectiva, los fabricantes de coches van a esforzarse por desarrollar sus propias tecnologías de vehículos eléctricos. A lo largo de esta década invertirán alrededor de 600.000 millones de dólares para realizar esta transición y construir fábricas de semiconductores especializados y baterías, lo que les permitirá asegurar o mejorar su posición en el mercado mundial.

Los reguladores internacionales han planteado objetivos de reducción de emisiones y de neutralidad en carbono muy estrictos para finales de esta década y para las siguientes, atendiendo a los informes que han emitido los expertos sobre la urgencia de luchar contra el cambio climático. Esto está llevando a muchas industrias a realizar una profunda transición energética, y una de las que más cambios se verá obligada a realizar es la automotriz, ligada tradicionalmente a los combustibles fósiles.

Para cumplir con estas exigencias en la próxima década los fabricantes de vehículos van a esforzarse por cambiar su modelo hacia los vehículos eléctricos. Pero no es el único desafío que enfrenta, ya que en los últimos dos años los fabricantes han sufrido enormemente por la escasez de semiconductores, y también quieren resolver esta situación lo antes posible para garantizar su capacidad de producción, para lo que se están preparando para realizar grandes inversiones.

Según una investigación realizada por GlobalData, los fabricantes de automóviles van a realizar inversiones operativas por valor de casi 600.000 millones de dólares a lo largo de esta década. Hasta el momento, las mayores inversiones se destinarán a desarrollar nuevas instalaciones de fabricación de vehículos, pero también de tecnología automotriz, baterías para coches eléctricos y para asegurar el suministro de materias primas fundamentales, como semiconductores y materiales para la fabricación de baterías. Y también seguirán trabajando en el desarrollo de los vehículos autónomos, aunque sus esfuerzos en este sentido compartirán protagonismo con la transición hacia la sostenibilidad de la industria.

En opinión de Bakar Sadik Agwan, analista sénior de consultoría automotriz de GlobalData, “las inversiones afirman que el futuro debe ser eléctrico y que no hay vuelta atrás para los fabricantes de automóviles tradicionales. Sin embargo, la ráfaga de anuncios de los OEM también podría interpretarse como un juego de alto riesgo de superioridad o un ejercicio de relaciones públicas corporativas para aumentar la confianza de los inversores”.

Opina que, teniendo en cuenta que los OEM del sector están siguiendo el mismo camino, estas inversiones en xEV no generarán una ventaja competitiva a largo plazo, y servirán principalmente para mantener su participación en el mercado. Agwan comenta que, analizando más en detalle los planes de la industria, la marca que más contribuirá a la proliferación de los vehículos eléctricos a nivel mundial será VW, que está esforzándose por competir en este ámbito con Tesla, realizando importantes inversiones enfocadas claramente a mejorar su posicionamiento en el incipiente mercado de coches eléctricos.

Aunque los investigadores no han establecido una correlación clara entre el nivel de inversión anunciado hasta el momento por ciertas marcas y su contribución al crecimiento, como es el caso de Ford Stellanis y GM. Otras marcas, como Toyota, están tardando más en desplegar una estrategia a futuro en el campo de los vehículos eléctricos, aunque ya han anunciado sus objetivos en este sentido para final de esta década. Agwan señala que esta marca está más centrada en la estrategia de vehículos híbridos, dando menos preponderancia a los eléctricos y basados en el hidrógeno.

A pesar de ello, este informe concluye que Toyota tiene un gran potencial para liderar el segmento de vehículos eléctricos en el futuro, gracias a su estrategia de fusiones y adquisiciones y su gran esfuerzo en innovación, que le ha llevado a acumular más patentes que el resto de marcas. En sus conclusiones finales, Agwan dice que “sin embargo, la inversión anunciada sigue siendo importante para los fabricantes de automóviles desde la perspectiva de sostener las interrupciones en curso en la industria automotriz”. Y considera que “los fabricantes de automóviles deben ser tecnológicamente eficientes para combatir a los rivales tecnológicos que invaden la industria automotriz”.