Vientos de cambio en el mercado de servicios empresariales y de TI

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Este año los proveedores de servicios empresariales y de TI verán un crecimiento de ingresos superior al esperado, y se espera que el mercado siga aumentando su valor de forma constante en los próximos cinco años. El conflicto de Ucrania y los repuntes en ciertas regiones del globo tendrán efectos negativos a corto y medio plazo, pero los expertos aseguran que en términos generales se verán compensados por otros factores, y las perspectivas de cara al futuro son positivas.

Según el último informé de pronósticos de IDC sobre el mercado de servicios empresariales y de TI, este año los ingresos de los proveedores aumentarán a nivel global más de lo previsto a finales del año pasado. Y esto sucederá a pesar de la incertidumbre que están provocando el aumento de la inflación, la guerra en Ucrania y los rebrotes de la pandemia en China y otras regiones. Su pronóstico actual es que el mercado verá un repunte del 5,6% (en moneda constante) a lo largo de 2022, lo que al cambio actual del dólar supondría un crecimiento interanual del 4,2%.

Esto se traduce en que su previsión actual es 160 puntos básicos superior a la emitida en octubre de 2021, algo que atribuyen al buen desempeño actual y a los proyectos que tienen en marcha los principales proveedores de servicios. Sus analistas pronostican que el mercado mundial continuará creciendo a una CAGR de entre el 4% y el 5% en los próximos cinco años, aumentando entre 40 y 80 puntos cada año. Así, sus previsiones de crecimiento general a largo plazo han pasado de una tasa del 4,3% a una del 4,6%.

Cambios en los pronósticos regionales

Uno de los mercados regionales que impulsará esta bonanza será el de las Américas, donde IDC ha elevado sus previsiones para 2022 en 150 puntos básicos adicionales con respecto a su pronóstico de octubre, situando el crecimiento en un 5,3%, y en un 5% interanual (CAGR) durante los próximos cinco años. Esto se sustenta principalmente en la recuperación económica de Estados Unidos y Canadá, y en el aumento del precio de las materias primas en Latinoamérica.

En cuanto a la región de EMEA, la más afectada por el conflicto armado en Ucrania, IDC ve una clara diferencia entre los mercados de Europa Occidental y Europa Central y del Este (CEE). Precisamente en esta subregión se espera que el crecimiento sea de un 5,5% en 2022 y del 7,3% en 2023, muy por debajo del anterior pronóstico del 9%-10% para 2022. Esto está directamente relacionado con la gran reducción del mercado en Ucrania y en Rusia a causa de la guerra y las sanciones económicas.

Por su parte, el mercado de Europa Occidental se muestra más resistente a esta crisis y a otros factores macroeconómicos, y la digitalización de las organizaciones privadas y gubernamentales impulsará el mercado de servicios empresariales y de TI por encima de las previsiones. Para este año IDC prevé un aumento del 6%, lo que supondría 280 puntos básicos más que su pronóstico de octubre de 2021.

Considerando como punto de partida la situación vivida en marzo de este año, cuando la UE se mostraba neutral con respecto a la guerra, la crisis podría frenar el crecimiento del mercado de Europa Occidental a medio plazo, pero esto se vería compensado por otros factores como el aumento del PIB de la región. Aunque los expertos aclaran que la situación puede cambiar en función de cómo se desarrollen los acontecimientos en torno a este conflicto en los próximos meses.

En Medio Oriente y África las perspectivas también han mejorado, incrementando en 250 y 100 puntos básicos el pronóstico del mercado para 2022 y 2023, respectivamente. Los factores que han avivado el optimismo para este mercado son los rebrotes de la pandemia, la incertidumbre económica en mercados como Turquía y el aumento del gasto en infraestructura TI, especialmente el de los hiperescaladores. Y los expertos destacan que en estos países no se producirá un impacto significativo por la guerra en el Este de Europa.

Finalmente, los de Asia Pacífico mostrarán comportamientos muy dispares, con unas previsiones para 2022 que sólo han mejorado en 0,9 puntos porcentuales con respecto a los pronósticos anteriores. Destacan especialmente los ajustes realizados en el mercado japonés, que en los próximos cinco años podría crecer entre un 0,2% y un 0,6% interanual más de lo previsto anteriormente. Por su parte, los pronósticos para Australia, Nueva Zelanda, Corea y Singapur han crecido más de 100 puntos de cara a 2022 y 2023.

Para los expertos de IDC, China será uno de los principales impulsores del mercado en los próximos dos años, a pesar de que su crecimiento se está enfriando, y ahora las previsiones han aumentado hasta el 6,4% para 2022 y el 8% para 2023. Esto se debe al impulso digitalizador de las empresas del país, que impulsará el gasto en servicios por parte de industrias estratégicas como BFSI, manufactura y energía.

La nube como impulsor del mercado de servicios

Para los analistas, la adopción de la nube se ha convertido en el principal estímulo del mercado de servicios empresariales y de TI, y esperan que los servicios vinculados a cloud sigan aumentando sus ingresos en alrededor de un 20% interanual en 2022, y entre un 15% y un 20% durante los próximos tres años. Otra tendencia que destacan es que más proveedores están pasando de prestar servicios de TI y comerciales a servicios de tecnología operativa (OT), que IDC define también como Servicios de ingeniería digital y tecnología operativa (DEOTS).

Su visión actual es que a pesar de la crisis de la guerra y otros factores negativos que enfrenta la economía global, los mercados DEOTS crecerán el doble de rápido que los de servicios empresariales y de TI. Y creen que, aunque la inflación puede aumentar artificialmente el tamaño del mercado a corto plazo, esto se verá compensado por la inestabilidad de la demanda y el aumento de los costos laborales.

Xiao-Fei Zhang, director del programa IDC Worldwide Services Tracker, comenta que “en este ciclo de pronóstico, los analistas de servicios de IDC han estudiado los impactos a corto plazo, como la demanda reprimida y el conflicto entre Ucrania y Rusia, así como otros más estructurales, como la adopción de la nube pública, la escasez de talento, la inflación, seguridad de datos/residencia/soberanía y más. Con base en nuestro análisis, ajustamos nuestra perspectiva en consecuencia al nivel del mercado”.

Pero en sus conclusiones alerta a los proveedores de servicios de que deberán prepararse para una mayor volatilidad. Y afirma que “inmediatamente después de una pandemia global, los compradores empresariales se enfrentan a otro evento de cisne negro en 2022, que acelerará grandes tendencias globales, como rehacer la cadena de suministro global y la cadena de valor, y exacerbar la escasez de talento al cambiar la demografía”. Por ello cree que se debe estar preparado para afrontar nuevos cambios inesperados en los próximos años, y destaca que los proveedores de servicios que superaron con éxito las anteriores crisis fueron los que ayudaron a sus clientes a prosperar en momentos de cambio.