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Las fintech británicas se preparan para el Brexit buscando asilo en Lituania

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Brexit

Ante la inminente llegada del Brexit sin haber llegado a un acuerdo que defina las reglas de los negocios con la Unión Europea, las Fintech británicas están buscando formas de mantener sus negocios dentro de la Unión. Para ello están siguiendo el ejemplo de empresas como Google, poniendo sus miras en países como Lituania, que otorgó anteriormente al gigante de las búsquedas una licencia para operar como fintech dentro de la UE.

Con esta estrategia las empresas Fintech británicas están tratando de salvar los muebles antes de la llegada del Brexit, para el que de momento no se ha llegado a un acuerdo entre ambas partes. Esto ya está afectando de diversas formas al Reino Unido, muy especialmente a diversos sectores vinculados a las tecnologías, y no solo por los futuros problemas que habrá para hacer negocios transfronterizos, sino porque ya no existirá la libre circulación de datos. Las Fintech trabajan con sus clientes a través de medios digitales, por lo que podrían perder numerosos clientes dentro de la UE, y están buscando soluciones antes de que sea tarde.

La estrategia que están siguiendo firmas como el banco Revolut es seguir el ejemplo de empresas como Google, que logró obtener una licencia en Lituania para operar como Fintech dentro del Espacio Económico Europeo. Esta popular firma contaba con más de 3 millones de clientes en toda Europa a finales de año, muchos de ellos dentro de la UE, por lo que ha decidido asegurar su capacidad de hacer negocios tras el brexit, y ha obtenido la licencia que necesitará para operar desde Lituania.

Por su parte, este país báltico, y concretamente el Banco de Lituania, está encabezando la tendencia a atraer a las Fintech dentro de las futuras fronteras europeas, ya que solo se ve superada por Reino Unido en la concesión de estas licencias. Y, tras la ruptura con UK, habrá atraído a un buen número de empresas financieras a su país. Actualmente ya cuenta con unas 110 empresas autorizadas, estaría estudiando otras 61 solicitudes y tiene previsto recibir más de 100 en 2019.

Según indicó Marius Jurgilas, miembro de la junta directiva del Baco de Lituania, “el brexit ciertamente está alentando a aquellas empresas que necesitan el mercado de la Unión Europea a buscar ubicaciones y licencias en los estados de la Eurozona”. Aunque algunos tachan de oportunistas a las entidades lituanas, ellas se han defendido diciendo que son “extremadamente cautelosa con las personas que tienen vínculos con los paraísos fiscales extremadamente cautelosa con las personas que tienen vínculos con los paraísos“. Por ello, aseguran que, aunque se puede producir un “efecto llamada”, no ven riesgo de que se produzca blanqueo de capitales a través de sus servicios económicos.

Según se ha conocido recientemente, Lituania no es el único país que está tratando de atraer a las empresas británicas, ya que Holanda ha reconocido estar en conversaciones con unas 250 empresas del Reino Unido, para encontrar la forma de acoger sus negocios con Europa entes del brexit. Y esta tendencia puede tener serias implicaciones en diversos sectores tecnológicos del Reino Unido ya que, entre la escasez de talento en nuevas tecnologías que se vive la región y la pérdida de clientes y socios dentro de la UE, muchas empresas británicas vinculadas a la tecnología se oponen firmemente a la salida de la UE sin acuerdo, y podrían verse obligadas a mudarse a otras regiones si no se logra dar la vuelta a esta tensa situación.