Contenedores inteligentes que recompensarán a las personas que reciclen tecnología

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La localidad vizcaína de Getxo ha publicado los primeros resultados de un innovador programa de reciclaje de residuos electrónicos, en el que han utilizado contenedores inteligentes. Estas máquinas aceptan numerosos tipos de deshechos tecnológicos, y otorgan recompensas a los usuarios, en forma de eco-créditos canjeables por descuentos en la adquisición de otros productos, o donarlos para un proyecto de reforestación.

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Recientemente las autoridades de Getxo anunciaron que se iba a iniciar una prueba piloto del proyecto CIRC4life, para el reciclaje de dispositivos como smartphones, tablets y otros aparatos pequeños. Para ello se ha instalado un contenedor inteligente para el reciclaje Raees, en el aula de Cultura de Romo, donde los ciudadanos pudieran introducir estos artículos para su posterior reciclaje. Esta idea pionera forma parte de Recyclia, una entidad que agrupa a las fundaciones Ecopilas, Ecofimática, Ecoasimelec y Ecolum, dedicadas a la recogida selectiva y el reciclaje de equipos electrónicos, y se basaba en proporcionar incentivos a aquellas personas que reciclasen estas tecnologías, funcionen o no.

En estos contenedores recogen los dispositivos y devuelven eco-créditos a los depositarios, quienes podrán canjearlos por descuentos en la compra de otros dispositivos, o también donarlos para proyectos de reforestación. Como explican los creadores de esta iniciativa, el objetivo principal de la iniciativa es la recogida de tabletas, un dispositivo del que las personas no suelen desprenderse fácilmente, a pesar de que hayan quedado obsoletos.

La dinámica de este proceso es que los usuarios interactúan con el contenedor a través de una aplicación, que gestiona la recepción de los dispositivos y ofrece estos eco-créditos al usuario, que queda identificado a través de un código QR. La persona debe indicar asimismo si el equipo funciona o no, y se genera una etiqueta que se debe pegar en la caja del aparato. Posteriormente, el encargado de reciclar estos aparatos es la planta de Indumetal Recycling, que revisa cada entrega y autoriza los eco-créditos correspondientes en cada caso.

Durante esta prueba piloto, realizada en octubre, un grupo de personas pudo probar el funcionamiento del sistema, y fruto de esta experiencia el proyecto iniciará su andadura este mismo mes, y durará hasta septiembre de 2021. En este tiempo los gestores de este novedoso sistema centrado en la economía circular contarán con el apoyo y la colaboración de los comercios locales y las escuelas, entre otras entidades, y sus impulsores tienen perspectivas muy optimistas. Como explica José Pérez, consejero delegado de Recyclia, “con este sistema para premiar las buenas prácticas ambientales por parte de los usuarios, perseguimos que este residuo aflore en nuestros canales de recogida para garantizar su máximo aprovechamiento”.