Nuevas oportunidades comerciales para la biometría conectada

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Para muchas organizaciones es difícil encontrar formas de rentabilizar la combinación de tecnologías de biometría e Internet of Things, debido a que no está muy claro el retorno de inversión. Pero el mercado de dispositivos biométricos conectados está creciendo a raíz de la pandemia, y se espera que en los próximos años aumenten los casos de uso y las formas de monetizar la inversión.

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Los dispositivos de identificación biométrica han ido evolucionando con la introducción de nuevos sensores y de tecnologías de conectividad, hasta el punto de posicionarse dentro del ecosistema IoT. Pero los expertos afirman que esta sinergia se enfrenta a un problema que impide su rentabilización, y es que no se han alineado las estrategias para dar lugar a casos de uso monetizables.

Según los expertos de ABI Research, para el año 2026 habrá unos 23.700 millones de conexiones IoT en todo el mundo, un crecimiento que se producirá en la mayoría de segmentos de dispositivos conectados, gracias al crecimiento de las aplicaciones comerciales. Por ello, a pesar de las dificultades que enfrentan los proveedores de biometría para posicionarse en el espacio IoT, la necesidad generalizada de conectividad y digitalización generarán nuevas oportunidades de asociación para los proveedores de biometría y los fabricantes de tecnologías IoT.

Para Dimitrios Pavlakis, analista de seguridad de ABI Research, “hablar sobre IoT en su totalidad tiene poco sentido para la mayoría de los proveedores biométricos y, a su vez, hablar sobre la autenticación biométrica tiene poco sentido para la mayoría de los jugadores del IoT. Naturalmente, los nuevos modelos de monetización biométrica se han enfrentado a importantes dificultades para demostrar un enfoque de ROI primero”.

En su opinión, hay varias causas principales para la desalineación estratégica que existe actualmente entre estos dos mundos, y que lastran el progreso de un mercado que, por otro lado, tiene una gran demanda potencial. Explican que las principales son la falta de inversiones en seguridad de TI en el ecosistema IoT, las dificultades que tienen los proveedores de servicios biométricos y de seguridad para demostrar el ROI y las dificultades que tienen los proveedores biométricos para acabar con el modelo de negocio basado en hardware y Biometría como Servicio (BaaS).

En ABI Research apuntan que los proveedores de biometría no necesitan reinventar completamente su negocio para asociarse al mercado de IoT, pero tampoco pueden mantener las estrategias tradicionales, poco flexibles. Por ello, Pavlakis dice que “deben demostrar a los jugadores de IoT que la biometría puede ofrecer soluciones inteligentes para aplicaciones específicas, demostrar la facilidad de implementación de dispositivos, la integración del sistema y la interoperabilidad con plataformas centralizadas y mostrar la modularidad y versatilidad del modelo de precios”.

Los que ven claro los expertos es que en los próximos años van a surgir muchas oportunidades vinculadas a la seguridad, el control de fronteras, la identificación personal en comercios, oficinas, servicios de transporte y otros campos. Pero creen que los proveedores de biometría deben pensar en otros usos más allá de la identificación, tradicional, buscando ofrecer nuevas capacidades a los fabricantes de dispositivos IoT, que se asocian a todo tipo de aplicaciones de uso personal y comercial. Pavlakis señala que no es necesario buscar soluciones a problemas que no existen, sino “para agregar inteligencia que los proveedores de IoT no sabían que podían usar”.