Construyen el primer búnker para garantizar la seguridad de los criptoactivos

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La empresa de seguridad Prosegur Crypto y el especialista en ciberseguridad GK8 han construido el primer búnker destinado exclusivamente a la protección de los criptoactivos para clientes como los operadores institucionales. Estas instalaciones albergan toda la infraestructura física y digital necesaria para almacenar este tipo de activos digitales, lo que garantiza los más altos estándares de seguridad en un sector que se ha convertido en un objetivo prioritario de muchos ciberdelincuentes.

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Desde que surgió la tecnología blockchain se han creado diferentes activos digitales de alto valor, como las criptomonedas, que se han hecho un hueco en la economía mundial, hasta el punto de que la propia Unión Europea ha decidido crear una regulación específica para los criptoactivos. Estos se utilizan como moneda en muchas plataformas y cada vez tienen más presencia en ciertos mercados y en la economía de empresas y particulares. Pero también interesan mucho a los ciberdelincuentes, que no solo los utilizan para sus transacciones, sino que son un suculento objetivo, y dedican muchos esfuerzos para robarlos.

Esta nueva realidad de la economía digital basada en criptoactivos requiere estrategias de seguridad propias, que nada tienen que ver con las empleadas para proteger dinero convencional, y la empresa Prosegur ha decidido adentrarse en este mercado. Para ello, a través de Prosegur Crypto se ha aliado con la empresa de ciberseguridad SK8, y juntas han creado un modelo único de custodia para el mercado de criptoactivos destinado al mercado institucional.

La parte fundamental de este modelo ha consistido en crear un entorno de máxima seguridad para custodiar estos activos digitales, y para ello han construido el que se considera como el primer búnker para la protección de criptoactivos. Como explican en su anuncio, esta instalación contiene todas las infraestructuras, tecnologías y protocolos de seguridad físicos y digitales que se necesitan para reducir al mínimo los riesgos en la cadena de custodia de estos criptoactivos.

La idea es crear un espacio que sea absolutamente inaccesible para los ciberdelincuentes tanto a nivel físico como digital, proporcionando un entorno en el que los clientes puedan almacenar y realizar una gestión integral de sus activos si riesgo alguno. Estas nuevas instalaciones cuentan con una solución que incluye los sistemas de ciberseguridad más modernos patentados por GK8, y los protocolos y sistemas de seguridad física de más nivel que puede ofrecer Prosegur. Combinando estas tecnologías, metodologías y sistemas han desarrollado un enfoque de inaccesibilidad 360, que cuenta con más de 100 medidas de protección en 6 capas integradas de seguridad, que en opinión de sus creadores es capaz de evitar cualquier posible ataque, ya sea físico o digital.

Todo parte de la base de que las instalaciones se encuentran aisladas del exterior, alojadas dentro de una de las 550 cámaras acorazadas que tiene Prosegur en todo el mundo, donde cada año se custodian y gestionan más de 400.000 millones de euros en efectivo. El control de accesos a esta cámara cuenta con medidas de protección de grado militar, cámaras de circuito cerrado, accesos biométricos, salas de control con aislamiento y presencia permanente de personal armado en todas las instalaciones. A nivel digital, las comunicaciones con el exterior están blindadas por firewalls especiales, y en su interior cuenta con un HSM (Hardware Security Module), un dispositivo que genera, almacena y protege claves criptográficas, que se encuentra instalado en un maletín con protección militar. El acceso a este dispositivo está limitado a unas pocas personas que gestionan los activos de forma manual, sin utilizar ninguna conexión a redes externas, y que a su vez tienen un acceso restringido solo a la información de su competencia, con la que trabajan en un entorno protegido.

Si se produce algún intento no autorizado de acceder al HSM su contenido se borra automáticamente y se activa un plan de emergencia que incluye un protocolo para la regeneración de las claves privadas, empleando semillas distribuidas por otras cámaras acorazadas. Asimismo, el módulo HSM se conecta a un sistema MPC (Multi-party-Computation) que permite un proceso rápido de firma en una red de computadores de alto rendimiento, minimizando la posibilidad de que se produzca un acceso fraudulento, generando transacciones en una red blockchain sin conectividad a Internet. Los creadores de este complejo sistema afirman que estas características patentadas les diferencian por completo de la competencia, y elevan los estándares de seguridad de criptoactivos a un nuevo nivel.

Raimundo Castilla, CEO de Prosegur Crypto, explica en su comunicado que “el crypto búnker aporta una nueva dimensión de seguridad en la custodia de criptoactivos y se trata, sin duda, de una de las soluciones más innovadoras y seguras en el mundo basado en un concepto de inaccesibilidad. La combinación físico-digital resuelve problemas reales de muchos operadores del ecosistema cripto que, a medida que crecen sus fondos y son conscientes de las vulnerabilidades o de capacidades insuficientes, tratan de encontrar soluciones con la mayor seguridad posible”.

Por su parte, Lior Lamesh, CEO y cofundador de GK8, comenta que el resultado de la combinación de las capacidades de seguridad física de Prosegur Crypto con sus soluciones patentadas de seguridad digital “es una solución completa y única para salvaguardar los activos digitales de los clientes institucionales. La demanda de este tipo de servicio de custodia es cada vez mayor y se incrementa al mismo ritmo que lo hacen los activos digitales”. Y destaca que “el desarrollo de un cuerpo regulatorio que autoriza el uso de estos activos por parte de las instituciones financieras tradicionales también favorece una mayor demanda de seguridad. Todo ello en un contexto en el que los incidentes de seguridad son cada vez más frecuentes y sofisticados, lo cual pone de manifiesto la necesidad de servicios de custodia que mantengan los activos digitales fuera del alcance de los piratas informáticos”.

Esta nueva infraestructura es una respuesta a la necesidad de los operadores institucionales de contar con un espacio verdaderamente seguro para la protección de las claves, los sistemas, las personas y los procesos de gestión, algo que hasta ahora ha supuesto un serio problema para ellos. Con la aparición de especialistas en seguridad de criptoactivos como Prosegur Crypto los operadores institucionales cuentan con un apoyo de alto valor, que les permite desvincularse de las grandes inversiones necesarias para construir, mantener y operar una infraestructura de seguridad para un nuevo tipo de activos que requieren enfoques de seguridad totalmente diferentes a los empleados en la protección de los activos económicos tradicionales.