Nuevas tecnologías para impulsar el mercado de sistemas de videovigilancia

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El año pasado las ventas de equipos de videovigilancia crecieron tímidamente, y solo gracias a la demanda explosiva de cámaras térmicas para ayudar a controlar la pandemia. Aunque China va moderar la adquisición de equipos este año, se espera que comience una nueva etapa de crecimiento global que continuará durante los próximos años, animada por la llegada de nuevas tecnologías como las capacidades de IA e inferencia integradas o la conectividad avanzada.

Los sistemas de videovigilancia han evolucionado en los últimos años gracias al aumento de la calidad de imagen y a la integración de tecnologías como la conectividad integrada, los sensores térmicos de nueva generación y una amplia variedad de innovaciones en el ámbito del software. Pero el año pasado las tensiones geopolíticas y la contención del gasto por la crisis sanitaria provocaron un descenso de ventas de sistemas convencionales.

Según los últimos datos de la firma de investigación Omdia, las ventas solo crecieron un 2,2%, y fue gracias a la demanda acelerada de soluciones térmicas que se implementaron para monitorizar síntomas de padecer la enfermedad COVID-19. Este segmento incrementó sus ventas hasta 1.300 millones de dólares y, sin su aportación a las cifras generales, el mercado de videovigilancia se redujo en un 3,8% con respecto a 2019. De cara a este año se espera que las ventas de sistemas térmicos disminuirán un 89,8%, limitando las posibilidades de crecimiento general.

Aún así, los investigadores creen que la reactivación económica permitirá que el mercado vuelva a crecer hasta unos 24.000 millones de dólares para finales de 2021, y seguirá haciéndolo a una tasa interanual compuesta del 7,1% entre 2020 y 2025, pudiendo alcanzar unos 31.900 millones para final del período. En este tiempo las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China seguirán marcando límites al desarrollo del mercado, ya que las autoridades estadounidenses han vetado los productos de varias marcas chinas importantes en la industria, como Hikvision, Dahua y Huawei, cuyas tecnologías estában generando mucho interés en los clientes.

Pero los nuevos casos de uso de videovigilancia gubernamental y corporativa se convertirán en un impulsor del mercado global, una vez que se haya normalizado la situación en torno a la pandemia y la inestabilidad económica. Oliver Philippou, gerente de investigación de Seguridad Física en Omdia, comenta que “el déficit de semiconductores impulsado por la geopolítica y el impacto de COVID ha afectado a todas las industrias, y la videovigilancia no es una expectativa. Se espera que esta disparidad entre oferta y demanda dure hasta mediados de 2022”.

Por su parte, China va a moderar su inversión en sistemas de videovigilancia, debido a la finalización del programa Xue Liang, cuyas inversiones le han permitido incrementar su gasto en estas tecnologías el año pasado un 6,4%, hasta acaparar el 50% del total. Aunque a partir de este año no continuarán con el mismo ritmo, se espera que las autoridades y empresas chinas sigan contribuyendo decisivamente al mercado global.

Según Tommy Zhu, analista senior de Seguridad Física en Omdia, “uno de los principales factores que impulsaron el crecimiento del mercado chino en los últimos años fue la inversión gubernamental. Aunque el año 2020 marca la finalización del programa Xue Liang, el gobierno continuará mejorando la construcción de Safe China durante su decimocuarto plan quinquenal. Además, a medida que China está desplegando su inversión de billones de dólares en la construcción de nueva infraestructura, se espera que la demanda de equipos de videovigilancia continúe creciendo”.

Al margen de estas cuestiones, los expertos de Omdia destacan que en los próximos años la llegada de nuevas tecnologías al ámbito de la videovigilancia y la seguridad física van a generar un gran interés entre los gobiernos y las empresas. Especialmente con la integración de capacidades de aprendizaje profundo, IA e inferencia en los puntos finales. También con el desarrollo de estrategias de seguridad basadas en dispositivos IoT más avanzados, que incrementarán la venta de equipos de nueva generación e impulsarán el crecimiento de los precios.