El sector agroalimentario andaluz acelera la transformación digital

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Un reciente informe elaborado por KPMG revela que las empresas del sector agroalimentario de Andalucía están decididas a acometer la transformación digital para ser más competitivas en el futuro. Se espera que el año que viene la mayoría aumente la inversión en tecnologías que les permitan ofrecer productos más seguros, ser más transparentes y mejorar su presencia en los mercados internacionales.

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Este año la crisis sanitaria a tenido un impacto importante en el sector primario, que se ha enfrentado a problemas por la escasez de personal, el riesgo de contagio en las actividades de sus trabajadores y la necesidad de revalorizar su producto ante un mercado internacional afectado por las interrupciones del suministro. Las empresas del sector en España, y concretamente en Andalucía, han respondido de forma ejemplar en la mayoría de los casos, y han aprovechado este impulso para insuflar fuerzas a sus aspiraciones de transformación digital, conscientes de que en el futuro será vital contar con nuevas capacidades y herramientas digitales.

Esto queda recogido en el VI Estudio del Sector Agroalimentario de Andalucía, realizado por los expertos de KPMG, en colaboración con la Asociación Empresarial alimentos de Andalucía (Landaluz), que ha analizado la evolución financiera del sector, revisando las cuentas anuales de un grupo representativo de empresas agroalimentarias de la región. Una de las principales conclusiones de este estudio es que, a pesar de la incertidumbre económica que se espera para 2021, un 60% de las empresas andaluzas del sector tiene pensado aumentar la inversión este año próximo. Su intención es capitalizar la buena aceptación y el cada vez mayor reconocimiento que tienen las empresas del sector, que ha mejorado para un 70% de las empresas de Andalucía.

En palabras de Enrique Porta, socio responsable de Consumo y Distribución de KPMG en España, su estudio pone de relieve que “en los próximos años las marcas agroalimentarias andaluzas van a acelerar su inversión y abrazarán la digitalización, el uso masivo de la información y la orientación al cliente, incrementando la venta directa al consumidor, para hacer frente a esta crisis. El sector también reforzará la seguridad alimentaria y la transparencia, potenciará de forma decidida la salud y la sostenibilidad y aumentará su internacionalización, al tiempo que en el entorno doméstico percibe que podría beneficiarse de una mayor preferencia del consumidor por lo local”.

Parece claro que el sector no va a ser ajeno a la crisis económica que se va a extender por todo el mundo, pero las empresas andaluzas planean responder con un incremento de la inversión. El 45% lo han hecho este año, frente a solo un 20% que han recortado el gasto, y en 2021 un 60% seguirá aumentándolo. Uno de los problemas que identifican los expertos es el grave impacto que han recibido en sus canales de venta, como explica el 68% de las empresas encuestadas, especialmente por los recortes aplicados al canal HORECA a causa de la crisis sanitaria.

Y, precisamente por esto, las empresas van a acelerar su transformación digital para contar con más herramientas comerciales y para abordar con más eficacia los mercados internacionales, algo fundamental de cara al futuro. Así, el 38% de las empresas entrevistadas afirma estar incrementando su actividad internacional este año, y un 685 espera hacerlo en 2021. Para un 30% de las empresas el principal mercado potencial es la Unión europea, para un 26% Estados Unidos, para un 19% China y para el resto, Latinoamérica, India y África.

A nivel de inversión, las prioridades han cambiado, y en 2020 la tecnología ha se ha convertido en la prioridad de inversión para un 53% de las empresas, cuando en 2019 el porcentaje era de un 15%, y la segunda prioridad de inversión es la internacionalización. A nivel tecnológico, el foco de inversión principal es el Big Data, que ha pasado de representar un 30% de la prioridad de inversión en 2019 a un 50% en 2020. En segundo logar se encuentra la robotización, que ha pasado del 24% al 33% entre estos dos años.

Estas prioridades van a ganar aún más peso en 2021, junto con tendencias hacia la transparencia en la cadena de suministro y la trazabilidad de los alimentos, que son factores cada vez más importantes para la revalorización de productos alimentarios, especialmente los de ámbito estrictamente regional o con denominación de origen. En opinión de Porta, “las empresas agroalimentarias andaluzas tendrán que adaptarse a un contexto en el que el consumidor muestra una mayor preocupación por su salud, es más consciente de la influencia de los alimentos en ésta y exige empresas responsables y con impacto social, premiando a las que se alinean con sus valores”.