Nuevas tecnologías urbanas para digitalizar las ciudades del futuro

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Las grandes ciudades se dividen en grupos de microciudades, donde la población se concentra en áreas de gran actividad como hospitales, zonas industriales, centros comercios o nodos de transporte, y actualmente existen 13.000 en todo el mundo. Estas están evolucionando tecnológicamente para mejorar los servicios a los ciudadanos, impulsando el desarrollo de nuevas tecnologías y soluciones Smart City que en los próximos años experimentarán una gran expansión.

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Los conceptos modernos de urbanismo están dando lugar a formas innovadoras de organizar las ciudades actuales y futuras, e impulsando nuevas tecnologías pensadas para los entornos urbanos. Según los expertos, las grandes urbes se dividen en microciudades, zonas donde la población se concentra de forma natural en torno a hospitales, áreas comerciales, nodos de transporte, campus universitarios y corporativos, zonas deportivas o recreativas, entre otras. Cada uno de estos lugares constituye una entidad por sí sola, con características y necesidades propias que tratarse individualmente, y en coordinación con las estrategias urbanas generales.

Ante el avance de la transformación digital en las ciudades, los gestores de estas microciudades están abordando su digitalización siguiendo patrones propios, que responden a sus necesidades concretas. Aunque después se coordinan con el resto de la ciudad, cada microciudad está elaborando sus propios planes de ‘Micro Smart City’, impulsando un mercado tecnológico que en la próxima década irá madurando, apoyado por el avance de la computación perimetral, Internet of Things, la inteligencia artificial los gemelos digitales y otras tecnologías que formarán parte del ecosistema de las ciudades inteligentes.

Según los expertos de la firma de investigación ABI Research, actualmente existen más de 13.000 microciudades en todo el mundo, y, aunque la pandemia ha puesto de relieve la vulnerabilidad de las zonas urbanas de alta densidad de población, estas son fundamentales para el crecimiento económico. Por ello es muy importante para las administraciones mejorar la protección y la gestión urbana de estas zonas, lo que está impulsando el desarrollo de tecnologías y soluciones Smart City cada vez más especializadas, diseñadas para cada uno de estos entornos.

Para Dominique Bonte, vicepresidente de mercados finales y verticales de ABI Research, estas microciudades se están convirtiendo en el foco de la innovación en el ámbito de las ciudades inteligentes. Y explica que “las tecnologías comunes implementadas en todos los tipos de microciudades incluyen cámaras inteligentes y biométrica, robótica y automatización, señalización digital, redes privadas de WiFi y 5G, y micro-redes”. Añade que todas ellas permiten “abordar desafíos específicos relacionados con la gestión del flujo de personas, el acceso y la seguridad, la experiencia general del cliente y el impacto ambiental, al tiempo que generan ahorros de costos al maximizar la eficiencia operativa”.

Las oportunidades son enormes para los proveedores de tecnologías Smart City, lo las principales tecnológicas vinculadas a esta industria están lanzando nuevas soluciones innovadoras para todo tipo de entornos de microciudades, como puertos, aeropuertos, estaciones de tren y autobús, centros comerciales, hospitales, áreas de concentración empresarial, campus universitarios y otras zonas de gran actividad social o económica. Entre las firmas más implicadas en este nuevo mercado están IBM, Siemens, Nokia, Cisco, Accneture, Alstom o NEC, aunque en la lista hay otras grandes tecnológicas.

En opinión de los expertos, aunque las microciudades seguirán marcando el desarrollo de la huella urbana, los nuevos conceptos de urbanismo van a introducir cambios interesantes en el futuro, y generarán nuevas oportunidades comerciales. En su informe explican que se pasará de los actuales ulta-clústeres urbanos a microciudades más distribuidas, que permitirán una mejor planificación, organización, gestión y desarrollo urbanos, mayor sostenibilidad y una mejora en la calidad de vida de las personas.

A su vez, esto generará nuevas necesidades tecnológicas para cada uno de estos entornos diferenciados y distribuidos, que requerirán sus propias capacidades. Pero que a su vez deberán estar perfectamente integrados en las macroestructuras digitales a mayor escala que constituirán las ciudades a nivel administrativo y operativo. Esto abarca desde sistemas de transporte modernos, más o menos automatizados, a servicios internos diseñados para las necesidades reales de cara zona, ya sea residencial, industrial o centrada en la prestación de servicios de salud o educación.

En palabras de Bonte, “las nuevas formas de movilidad bajo demanda, como los taxis aéreos y, a menudo, el tránsito subterráneo de alta velocidad, como los trenes ultrarrápidos y los hipervirales, garantizarán que las zonas urbanas en expansión permanezcan hiperconectadas”.