Los vehículos del futuro estarán hiperconectados gracias a 5G

  • Transformación Digital

coche conectado

El concepto de Vehicule-to-Everything (V2X) va a desplegar todo su potencial gracias a las comunicaciones 5G, que proporciona la capacidad necesaria para conectarse e interactuar con múltiples dispositivos en ruta. Esto conformará el nuevo ecosistema de comunicaciones de los Coches Celulares Conectados a Todo (C-V2X), que permitirá mejorar la seguridad y la eficiencia del transporte, a la vez que reducir los accidentes y las emisiones contaminantes.

Recomendados: 

IT Trends 2021. La TI salva el negocio Webinar

Poniendo al ciudadano en el centro de las ciudades inteligentes Leer 

Las redes privadas 5G permiten la transformación digital empresarial Leer

Los vehículos conectados actuales permiten acceder a ciertos servicios online, como streaming multimedia, posicionamiento y navegación GPS, comunicaciones celulares y algunas funciones más. Pero este concepto individualista es solo una etapa intermedia en la evolución digital del transporte personal y comercial, que ya está quedándose anticuado con la llevada de nuevas ideas como V2X (Vehicule-to-Everything). Se trata de dotar a los vehículos de capacidad para conectarse entre sí y a plataformas digitales externas, compartiendo información y mejorando aún más el acceso a servicios online.

Al comunicarse entre sí, los vehículos pueden compartir información sobre el estado de las carreteras, aumentando la seguridad vial y la eficiencia en el tráfico y los servicios de transporte. Como consecuencia, los conductores pueden mejorar su estilo de conducción para ser más eficaces y reducir las emisiones de carbono, entre otras ventajas. Pero, además, la idea de V2X implica poder conectarse a sistemas de control del tráfico en las ciudades y carreteras, y a todo tipo de aplicaciones y servicios relacionados con el tránsito de vehículos y personas.

Este nivel de conectividad e interacción requiere dotar a los vehículos de una tecnología de red eficaz, que se pueda utilizar en cualquier ubicación de la red de carreteras, y la respuesta más obvia son las redes celulares. Pero hasta ahora la tecnología 4G no ha logrado proporcionar el nivel de servicio necesario, por lo que los expertos creen que la expansión del concepto de V2X llegará con las redes 5G, confirmando lo que denominan C-V2X (Cellular Vehicle to Everything).

Esta idea engloba diferentes tipos de comunicación entre los vehículos y otros entornos externos. Principalmente, Vehículo a Vehículo (V2V), Vehículo a Redes (V2N), Vehículo a Infraestructura (V2I) y Vehículo a Peatón (V2P). Todas estas modalidades de conectividad se enfocan en usos concretos y, en principio, independientes, pero que están cada vez más interrelacionados, con el fin de mejorar la seguridad vial, la efectividad del transporte, el medio ambiente y la prestación de servicios al conductor.

Según una investigación reciente de 5G Americas, actualmente existen diferentes proyectos que tienen como objetivo transformar el ecosistema actual de los vehículos conectados, dando pasos hacia los futuros vehículos autónomos. Para que este nuevo paradigma de transporte sin conductor se haga realidad es vital contar con una plataforma de comunicaciones fiable, eficiente y segura, que permita ir avanzando en los diferentes niveles de autonomía de los vehículos, y por ahora 5G se presenta como la solución, hasta que surjan nuevas evoluciones de las redes móviles.

En el futuro habrá otras tecnologías, pero en el medio plazo 5G es la base de los ecosistemas C-V2X, gracias a sus características en cuestión de latencia, disponibilidad y seguridad, y también gracias a la posibilidad de segmentar las redes móviles para garantizar la calidad de cada uno de los servicios que se apoyan en estas redes. La segmentación o “rebanamiento” de las redes (network slicing), junto con el avance de la computación en el borde, permiten a los vehículos utilizar varias porciones de la red de forma simultánea para garantizar la entrega de diferentes servicios y aplicaciones con sus propios requisitos.

Por ejemplo, sistemas de entretenimiento conectados, aplicaciones de mantenimiento del vehículo, servicios de asistencia, automatización y conducción remota. Cada uno presenta unos requisitos de ancho de banda, transmisión a altas velocidades de transporte, latencia, confiabilidad, disponibilidad y consumo de energía, y según los expertos todos ellos pueden convivir bajo el paraguas de una red 5G, sin necesidad de usar otras tecnologías de comunicaciones. Con estas y otras posibilidade en mente, los operadores de telecomunicaciones están enfocando su estrategia en aprovechar las posibilidades de la segmentación de 5G, que generará importantes beneficios en los próximos años