Los vehículos conectados se pasan a Android

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Aunque los fabricantes llevan años tratando de crear sus propios ecosistemas digitales para los vehículos conectados, los usuarios demandan una mejor integración con sus propios sistemas de informática personal. Como resultado, según los expertos, para el año 2030 se espera que haya 36 millones de vehículos con sistemas de infoentretenimiento basados en Android, que es una de las plataformas más extendidas a nivel mundial, sobre todo en regiones como EMEA.

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La revolución que supusieron en su día los smartphones no ha terminado, ya que estos dispositivos se han convertido en el corazón de la vida digital de las personas, y su influencia se está extendiendo hacia otros entornos en proceso de digitalización, como el hogar o el transporte. Como está ocurriendo con los televisores inteligentes y otros aparatos, los usuarios no están aceptando bien las plataformas digitales creadas por los fabricantes de coches, a menos que tengan una buena integración con sus dispositivos móviles y con los servicios digitales que usan a diario.

Esto está llevando a la industria a replantearse el camino a seguir, anticipando las posibilidades que ofrecerá el futuro mercado de servicios asociado a los vehículos conectados. Por ello, muchos fabricantes están buscando alianzas con los proveedores de plataformas móviles para desarrollar nuevos ecosistemas de vehículos conectados que integren de forma nativa sistemas como Android o iOS, que son los más populares. Según la última investigación realizada por los analistas de ABI Research, en la próxima década los vehículos equipados con sistemas de infoentretenimiento (IVI) basados en Android se generalizarán.

Sus estimaciones son que para 2027 lograrán superar a los basados en sistemas QNX, y para 2029 a los basados en Linux de grado automotriz (AGL), alcanzando la cifra de 36 millones de unidades para 20230, cuando se convertirían en la plataforma líder del sector. Como explica Maite Bazerra, analistas de investigación automotriz y de movilidad inteligente, en ABI Research, “la migración de sistemas cerrados a plataformas de código abierto, como AGL, proporciona ahorros considerables en el desarrollo debido a la enorme comunidad de desarrolladores. Por lo tanto, importantes fabricantes de automóviles como Toyota y Audi han migrado de QNX a AGL”.

Pero afirma que la llegada de Google al sector automotriz, con el lazamiento del primer Android Automotive en 2020, va a generar una importante revolución en la industria. El gigante de las búsquedas cuenta con muchos millones de usuarios e todo el mundo, que verían con buenos ojos un ecosistema digital más unificado, que pueda extenderse desde sus dispositivos móviles a sus hogares y, finalmente, a sus vehículos personales. Según explica Bazerra, “los servicios integrados de Google brindan acceso a otros dispositivos conectados y una experiencia similar a la de un teléfono inteligente en la cabina a costos más bajos”.

El informe de ABI Research también hace hincapié en que el enfoque actual hacia la mejora de la seguridad en la conducción está impulsando las tecnologías de monitorización del conductor, especialmente las basadas en cámaras. Esto proporcionará unos ingresos estimados en 2.100 millones de dólares para 2030, y Google también quiere participar de este mercado, aprovechando que ya ha dado los primeros pasos en la monitorización personal con la compra de empresas como Fitbit.