Los gobiernos locales priorizan la generación de datos y su monetización

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El gasto de los gobiernos locales ha aumentado como consecuencia de las medidas adoptadas para combatir la pandemia, especialmente en las grandes ciudades, lo que limita los recursos disponibles para la digitalización urbana. Ahora, muchas localidades buscan nuevas fuentes de ingresos para aumentar la resiliencia ante nuevas amenazas potenciales, y se están enfocando en la generación de datos y en su monetización para obtener beneficios económicos.

La lucha contra la pandemia ha vaciado las arcas de muchas localidades en todo el mundo, que han tenido que gastar gran parte de sus recursos en incrementar los servicios públicos de atención sanitaria y seguridad ciudadana. Este desgaste les impide continuar con el ritmo de digitalización que tenían previsto antes de la crisis, que en las grandes ciudades implica la adopción de tecnologías para construir ecosistemas de Smart City, como los gemelos digitales, la robótica y la infraestructura conectada.

A pesar de las dificultades financieras que se están presentando, los gobiernos locales siguen interesados en avanzar en este sentido para preparar a las ciudades ante posibles amenazas como los ciberataques, nuevas enfermedades o catástrofes relacionadas con el cambio climático. Introducir estos avances conlleva un gran coste, y los expertos creen que no pueden sufragarse solamente a través de los impuestos, por lo que las administraciones locales están buscando fuentes de ingresos alternativas.

En el último informe publicado por ABI Research, Dominique Bonte, vicepresidente de investigación de mercados finales, comenta que “las ciudades ya no pueden depender simplemente de presupuestos tradicionales basados en el dinero de los contribuyentes. La búsqueda de nuevas fuentes de ingresos ha comenzado. Además de algunas iniciativas iniciales limitadas relacionadas con la publicidad, las ciudades ahora también están buscando monetizar los datos generados a partir de los activos conectados que poseen o controlan”.

Este enfoque se está propagando por algunas ciudades importantes de Estados Unidos, por ejemplo, en el Estado de Texas, donde un consorcio de localidades y proveedores de tecnología están evaluando formas de monetizar los datos generados por los activos conectados en las grandes ciudades, por ejemplo, en los edificios digitalizados, los sistemas de iluminación o las calles y las carreteras. Y están evaluando nuevos modelos comerciales como la financiación privada y diferentes opciones de reparto de ingresos, con el fin de costear nuevos enfoques de movilidad inteligente, electrificación de las flotas de transporte y economía circular.

Bonte añade que “la llegada de las capacidades de nube de borde habilitadas para 5G facilitará aún más el intercambio y la monetización de datos de baja latencia críticos para esta misión, lo que permitirá la gestión remota y automatizada del tráfico, el transporte sin conductor y la gestión de la respuesta a emergencias”. Y cree que estas estrategias impulsarán el valor de la infraestructura conectada y de los activos de datos en todo el mundo hasta unos 2.000 millones de dólares para el año 2030.