Fomentando la inclusión para cerrar la creciente brecha digital

  • Transformación Digital

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El avance de la digitalización genera grandes desafíos a nivel social, ya que determinados colectivos tienen dificultades para adaptarse a los cambios, lo que ha generado una brecha digital que no para de crecer. Las personas con menos recursos y de mayor edad son algunos de los más afectados, y la industria tecnológica está fomentando la inclusión digital y la formación para mitigar estos problemas y conducir a la sociedad hacia un futuro cada vez más vinculado a lo digital.

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La transformación digital se acelera, llevando las nuevas tecnologías a muchos niveles de la economía y la sociedad, pero su avance es más rápido que la capacidad de las personas de asumir estos grandes cambios. Ahora se usan entornos y aplicaciones digitales para acceder a todo tipo de servicios y una parte importante de la sociedad no es capaz de asumir tantos cambios de una forma tan rápida, lo que está agrandando la brecha digital. Esto se aprecia más en los países menos desarrollados y en las regiones con pocos recursos, donde es más difícil acceder a las nuevas tecnologías de la información, y por tanto las personas no pueden aprender a usarlas con la misma rapidez.

Algo similar ocurre con las personas mayores, que tradicionalmente son las que más problemas encuentran para formarse en el uso de las nuevas tecnologías. Pero los expertos también explican que existen problemas en la población más joven porque, aunque se tiende a pensar que “nacen con la tecnología” y enseguida se acostumbran a ella, muchos no comprenden bien su funcionamiento y los riesgos que conlleva un uso inadecuado. Después de dos años muy complicado, en los que la digitalización se ha acelerado, los expertos de Capgemini han ahondado en el estado actual de esta brecha digital en busca de soluciones que contribuyan a cerrarla lo antes posible, permitiendo a la sociedad avanzar en un mundo cada vez más vinculado a la tecnología.

En su opinión, el camino a seguir es fomentar la inclusión digital a múltiples niveles, reduciendo las situaciones de exclusión que están perjudicando a gran parte de la sociedad. Los focos más importantes están en la población más desfavorecida y en otros colectivos de especial sensibilidad, como los antes mencionados, donde se debe reforzar la formación e incentivar el uso responsable e informado de la tecnología. Además, alertan de que existe una masa creciente de adultos jóvenes que se consideran expertos en tecnologías como las redes sociales, pero que no son capaces de adaptarse con la suficiente agilidad a otros entornos digitales que están en expansión, como el puesto de trabajo digital o el teletrabajo.

La investigación de Capgemini revela que la brecha digital continúa agrandándose, y alertan de que se está acelerando su crecimiento con el avance de la digitalización. Responsabiliza de estos problemas a los principales actores de esta transformación digital, que en su prisa por adaptarse y no perder competitividad están dejando a un lado las repercusiones de este rápido avance. Y no han dado la suficiente importancia a explicar mejor sus tecnologías y hacerlas más accesibles para la sociedad, centrándose casi exclusivamente en acelerar el desarrollo de productos, servicios y herramientas digitales, sin tener en cuenta la capacidad de la sociedad para asumir estos cambios.

Revertir esta situación es una tarea titánica, pero es preciso hacerlo para que la sociedad pueda avanzar a un ritmo sostenible, y para ello los expertos creen que se debe trabajar en dos caminos fundamentales. Uno es acometer la alfabetización digital, especialmente en los colectivos más sensibles, y otro es mejorar la formación digital enfocada al lugar de trabajo, de forma que los jóvenes que se incorporan al mundo laboral sean capaces de desenvolverse en el espacio de trabajo moderno. Y afirman que es necesario buscar soluciones innovadoras para abordar los desafíos sociales y desarrollar políticas basadas en evidencias que permitan mejorar la inclusión digital a nivel de infraestructura.

En este camino es vital fomentar las alianzas locales, y ponen como ejemplo la labor que realizan sus Academias Digitales, que son gestionadas por ONGs de ámbito local, quienes son capaces de afrontar los problemas que existen en el entorno cercano. Aunque también consideran importante llevar a cabo acciones de un espectro más amplio, fomentando colaboración entre la industria tecnológica, las empresas, los agentes sociales y los gobiernos locales y nacionales.