El cambio tecnológico y cultural en el paradigma de la universidad digital

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Transformación digital en la Universidad

Tras el esfuerzo de habilitación inmediata de sistemas digitales que permitieran la continuidad de las actividades educativas en los inicios de la pandemia, el futuro de las enseñanzas superiores pasa por la innovación y la integración de tecnologías emergentes que sitúen al estudiante en el centro y permitan recuperar el papel de liderazgo de la Universidad en la transformación social.

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Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Universidades, en España existen 83 universidades y, de ellas, 33 son privadas. Con la llegada de la pandemia, el conjunto del sistema universitario español sufrió el mayor impacto de su historia, al margen de conflictos bélicos, viéndose obligado a habilitar en tiempo récord sistemas digitales para continuar su funcionamiento de forma remota.

Tal como refleja el Informe CYD 2020 de la Fundación conocimiento y Desarrollo, casi el 86% de las universidades llevaron a cabo medidas para adaptar su actividad docente a un modelo online antes del 14 de marzo de 2020 y cerca de un 90% cerró sus instalaciones, al menos parcialmente. De la noche a la mañana, el porcentaje de enseñanzas totalmente online que impartían las universidades españolas presenciales pasó de un 5% a más del 83%. ¿Un milagro?

 

UNA DIGITALIZACIÓN QUE COMENZÓ HACE AÑOS

Pilar Lónpez, directora de Tecnología Académica y de e-learning en el Centro Universitario U-tad

Pilar López,
directora de Tecnología Académica y de E-learning en el Centro Universitario U-tad.

Lo cierto es que, aunque en parte fue absolutamente asombroso, el sistema universitario español ya llevaba varios lustros adaptándose a las demandas de una sociedad cada vez más digitalizada. Sobre todo en el ámbito privado, con entidades más flexibles y, por tanto, menos resistentes al cambio.

“Las universidades que ya estaban inmersas en esta adaptación antes de la época de pandemia han podido hacer frente, de una manera más efectiva, a la situación que nos ha tocado vivir e incluso aprovechar esta coyuntura de cambio obligatorio para avanzar en sus procesos de transformación. En U-tad, fuimos capaces de adaptarnos muy rápidamente a las necesidades especiales que supuso la crisis de la COVID-19 porque contábamos con la experiencia de metodologías de formación en formato híbrido”, afirma Pilar López, directora de Tecnología Académica y E-Learning en el Centro Universitario U-tad.

Emiliano Blasco Doñamayor, vicerrector de Transformación Digital en la Universidad CEU San Pablo

Emiliano Blasco Doñamayor,
vicerrector de Transformación Digital en la Universidad CEU San Pablo.

En la misma línea, se manifiesta Emiliano Blasco Doñamayor, vicerrector de Transformación Digital en la Universidad CEU San Pablo: “En el CEU, la apuesta por la tecnología y la innovación es tradicional y lo venimos haciendo como parte de nuestra vocación docente y de servicio desde el principio de nuestra actividad como institución educativa”.

Tras el hito marcado durante el confinamiento con un gran esfuerzo por parte de toda la comunidad educativa, ahora se trata de afrontar una transformación digital fruto de la reflexión y la planificación que conduzca al paradigma de la universidad digital. Una universidad que, como asegura el propio Blasco Doñamayor reclamando su posición de liderazgo, “es desde siempre el centro de la cultura e innovación en la sociedad y su misión debe estar orientada a este fin”.

Cristina Villalonga, directora de Global Campus Nebrija de la Universidad Nebrija

Cristina Villalonga,
Cristina Villalonga, directora de Global Campus Nebrija de la Universidad Nebrija.

Cristina Villalonga, directora de Global Campus Nebrija de la Universidad Nebrija, se extiende un poco más y añade que la Universidad no solo tiene que saber adaptarse a los cambios tecnológicos, sino también a los cambios sociales, culturales y profesionales. En su opinión, debe estar conectada con el contexto y el entorno, y abierta a un proceso de reflexión, reinvención e innovación continuo para poder dar respuesta a las necesidades y desafíos de cada momento.

 

TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN TODAS LAS DIMENSIONES DE LA ACTIVIDAD UNIVERSITARIA

José María Ortiz, vicerrector de Organización y Transformación Digital de la Universidad Pontificia Comillas

José María Ortiz,
vicerrector de Organización y Transformación Digital de la Universidad Pontificia Comillas.

José María Ortiz, vicerrector de Organización y Transformación Digital de la Universidad Pontificia Comillas, considera que uno de los pilares para alcanzar ese reto es maximizar la experiencia digital de los estudiantes. A este respecto, ve fundamental analizar su student journey, pero también incorporar nuevas tecnologías disruptivas que permitan transformar en términos de eficiencia los procesos operativos y aumentar significativamente su valor, o integrar la cultura del gobierno del dato como socio necesario e imprescindible para promover una mejora continua que forme parte del ADN de la labor de gestión.

Joaquín Rodríguez, director de Tecnología para el Aprendizaje de la Institución Educativa SEK

Joaquín Rodríguez,
director de Tecnología para el Aprendizaje de la Institución Educativa SEK.

Desde luego, la transformación digital afecta a todos los ámbitos de la actividad universitaria. Joaquín Rodríguez, director de Tecnología para el Aprendizaje de la Institución Educativa SEK, bajo cuyo paraguas está la Universidad Camilo José Cela, se muestra convencido de que todos los departamentos de una organización educativa están implicados directamente en el cambio. Así, señala que la transformación digital trae consigo cambios en los modelos de dirección y gobernanza, en las prácticas de enseñanza y aprendizaje, en las modalidades de comunicación y trabajo colaborativo, en la manera en la que se investiga y publica...

Igualmente, exige nuevas metodologías y formas de docencia que sean capaces de aglutinar entornos y recursos presenciales y online, itinerarios formativos dinámicos, entornos disruptivos de aprendizaje, plataformas adaptativas, nuevas titulaciones que combinen humanística y tecnología y, por supuesto, una experiencia única y completa para el estudiante (y el profesor) en todos sus aspectos vitales, tal y como apunta José Antonio Marcos, CIO y director de la Oficina de Transformación Digital de la Universidad Francisco de Vitoria.

 

COMPETENCIAS DIGITALES Y REORGANIZACIÓN

José Antonio Marcos, CIO y director de la Oficina de Transformación Digital de la Universidad Francisco de Vitoria

José Antonio Marcos,
CIO y director de la Oficina de Transformación Digital de la Universidad Francisco de Vitoria.

En una primera fase, para el CIO de la UFV, la mayor dificultad está en la resistencia de las personas a salir de su zona de confort, lo que comúnmente denominamos "el miedo al cambio". Dado que es un proceso que implica a toda la institución y va más allá de la mera implantación de tecnología, resulta imperativo realizar un diagnóstico inicial del punto de partida y una planificación de la hoja de ruta que va a definir el camino hacia el futuro de la Universidad.

En este aspecto, Joaquín Rodríguez desvela: “Nos ha forzado a repensarnos como una organización más horizontal y colaborativa, en base a nodos que cooperan en la resolución de retos y problemas, lo que nos ha obligado, por último, a pensar en el tipo de competencias que queremos promover y cultivar para que todo esto sea posible”. Y es que, en este escenario de disrupción en la enseñanza superior, la capacitación digital de alumnos, profesores y personal es una cuestión que destacan todos los responsables de instituciones privadas entrevistados.

“Contamos con programas de competencia digital docente, para mejorar la enseñanza en los espacios digitales, y acciones específicas para el desarrollo de competencias y habilidades digitales del alumnado. En este sentido, formamos no solo en aquellas skills vinculadas al desarrollo profesional, sino también aquellas que permitan al estudiantado desenvolverse como ciudadanos digitales con libertad, responsabilidad y seguridad”, apunta la directiva de la Universidad Nebrija.

En cambio, para un centro universitario tecnológico como U-tad, donde la tecnología es intrínseca a su concepción, con un promedio de uso de 3-4 herramientas de software por asignatura, el desafío se ha centrado en que estudiantes y claustro pudieran acceder desde el campus virtual a los recursos necesarios para el desarrollo del proceso educativo de forma simplificada desde cualquier lugar y dispositivo. Y, obviamente, esta actualización de infraestructuras y procesos se ha potenciado en todos los centros.

LOS CAMBIOS TECNOLÓGICOS MÁS SIGNIFICATIVOS

El vicerrector de la Universidad de Comillas nos habla de las ventajas de la administración electrónica, materializada de forma muy especial en la digitalización de procesos relevantes dentro de su Secretaría General. “En este departamento, se han fomentado sistemas de autoservicio para la comunidad universitaria, que también han conseguido una reducción de tiempos muy significativa”, indica José María Ortiz.

Por su parte, José Antonio Marcos, de la UFV, explica que han migrado sus sistemas a estructuras cloud escalables, desplegado redes colaborativas de conocimiento y desarrollo e implantado nuevos sistemas para la prevención y control en ciberseguridad. Asimismo, asegura que se han creado y se están creando nuevos edificios y espacios en el campus con un alto índice de eficiencia energética al que contribuye su domotización, se han digitalizado todas las aulas de la Universidad y grandes salas de reuniones o eventos, o se han diseñado espacios de investigación y descubrimiento compartido, como un learning space en que se despliegan un ágora digital, dos espacios de cocreación , dos espacios de coworking y múltiples cabinas para videoconferencias.

En la CEU San Pablo, la mejora de los servicios universitarios ha logrado reducir la burocracia a la que tenía que responder el claustro, mientras que los mostradores virtuales ahora permiten a los estudiantes realizar gestiones de forma remota. No obstante, según confiesa el vicerrector Emiliano Blasco Doñamayor, uno de los mayores beneficios ha sido el refuerzo de un sentimiento de comunidad y de pertenencia a la institución, lo que “ha demostrado ser el caldo de cultivo para la investigación y creación de nuevas sinergias”.

El reconocimiento es otro estímulo para la innovación. De hecho, el Premio Magisterio a los Protagonistas de la Educación 2021 en la categoría de Educación Superior y el Blackboard Catalyst Award en la categoría Leading Change que ha recogido la Universidad Nebrija por su modelo de Presencialidad Híbrida, los conminan a seguir avanzando en la inmersión y personalización del aprendizaje.

TECNOLOGÍAS EMERGENTES EN LA UNIVERSIDAD: PRÓXIMOS PASOS

En el rol de liderazgo que debe asumir la Universidad como promotora de la transformación social en una economía digital, las tecnologías emergentes tienen que ocupar un primer plano en sus procesos de enseñanza-aprendizaje, gestión, investigación y transferencia de conocimiento. Se trata de buscar la excelencia educativa reinventado la educación superior para alcanzar una Universidad innovadora, abierta y conectada.

Es por ello por lo que en entidades como la CEU San Pablo ya están desarrollando proyectos en torno a la Inteligencia Artificial, el metaverso o el análisis y gestión de datos. También la Universidad Francisco de Vitoria se apoya en la investigación en tecnologías disruptivas. Así lo ve su CIO, José Antonio Marcos:

“La Inteligencia Artificial y el Machine Learning nos permitirán mejorar nuestros procesos de toma de decisiones basados en el tratamiento de datos de múltiples fuentes y aplicaciones de la Universidad en un campus conectado (nuevas titulaciones, plataformas de aprendizaje adaptativo, modernización de la gestión y los servicios, la experiencia en la Universidad, o la gestión del tráfico y reducción de la huella de carbono). La domotización inteligente de los edificios mejorará aún más la eficiencia y sostenibilidad en el campus. La realidad virtual y aumentada combinada con el 5G posibilitarán entornos inmersivos de aprendizaje en formato híbrido que permitirán que cualquier persona pueda estudiar en la Universidad desde cualquier lugar y en cualquier momento. El blockchain y la robotización mejorarán la gestión y administración inteligente de servicios y la posibilidad de plataformas adaptativas de aprendizaje”.

OBJETIVOS ALINEADOS CON LA UE Y EL GOBIERNO DE ESPAÑA

Es un viaje en el que por primera vez hay unas ambiciosas directrices comunes nacionales e internacionales. La Brújula Digital europea o el Componente 21 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia son algunas de las iniciativas que funcionan como guías.

“En nuestro caso —aclara Joaquín Rodríguez de la Institución SEK— tenemos presente desde el mismo momento de su publicación las recomendaciones de la Unión Europea referentes a las ‘Organizaciones educativas digitalmente competentes’ y a los distintos marcos competenciales para el profesorado y el alumnado. También participamos con regularidad en los distintos grupos de trabajo de la CRUE, dedicados al análisis e implementación de muchas de las recomendaciones provenientes del ‘European framework for the digital competence of educators’ o de otras líneas de trabajo relacionadas con sistemas de acreditación, estándares o big data educativo. En mi opinión, esta vertiente de colaboración estratégica entre instituciones de educación superior será de vital importancia para afrontar la complejidad de los asuntos a los que tendremos que hacer frente los próximos años”.

De igual modo, en la Universidad de Comillas están elaborando un plan director de transformación digital alineado con los objetivos de la UE y el Gobierno de España basado en cuatro ejes estratégicos de actuación: la promoción de un ecosistema de educación digital; el impulso de la experiencia global de los usuarios; la mejora de los modelos de gobernanzas y la toma de decisiones basadas en datos; y la promoción de un smart campus, el cual también se vincula con el compromiso por la transición ecológica definido en el PRTR.

En definitiva, reinventar la educación superior pasa por una transformación digital focalizada en la innovación y una intensidad tecnológica que ponga al alumnado en el centro y persiga metas de desarrollo de pensamiento crítico y creatividad, equidad, compromiso medioambiental y cohesión social.