La experiencia de usuario móvil sirve como ejemplo a la industria de automoción

  • Transformación Digital

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En los vehículos modernos la tecnología digital se ha convertido en un componente importante y en el futuro será vital para la conducción autónoma, pero la industria automotriz necesita diseñar una experiencia de usuario satisfactoria y convincente, o rendirse a las soluciones de terceros. Esto ha impulsado una carrera por el desarrollo de cabinas digitales en las que los conductores se sientan cómodos y puedan utilizar aplicaciones y servicios digitales de forma sencilla y segura. La industria se encuentra dividida entre mantener la duplicación de smartphones como principal estrategia de integración digital o desarrollar una plataforma propia, que obliga a realizar grandes esfuerzos en desarrollo de software y experiencia de usuario.

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La industria del automóvil está desarrollando nuevos vehículos en los que la tecnología digital tiene una presencia cada vez mayor, y los usuarios demandan que los coches permitan acceder a los servicios digitales que utilizan en su vida diaria. Esto alcanzará su máxima expresión en los vehículos autónomos, en los que los “conductores” y pasajeros podrán emplear el tiempo de los desplazamientos para utilizar aplicaciones de información, posicionamiento, navegación o entretenimiento digital.

Para los fabricantes es fundamental integrar las capacidades digitales en los vehículos de una forma lo más orgánica posible, y facilitar su uso a los pasajeros para no interferir en la conducción. La clave está en una cabina de conducción digital accesible, bien diseñada y enfocada a proporcionar una experiencia de usuario satisfactoria. Pero la experiencia de la industria en el campo de UX está muy por detrás de otras, como la de dispositivos móviles, que llevan años mejorando y puliendo sus interfaces de usuario para adaptarse a las necesidades y preferencias de las personas.

Los expertos de Canalys explican que las cabinas digitales son sistemas de control e infoentretenimiento en el vehículo (IVI), compuestos de varias pantallas, basados en software, conectividad avanzada y capacidades como el control por voz. Pero sus investigaciones revelan que para los usuarios es muy importante poder duplicar su smartphone en los sistemas del vehículo, ya que se sienten más cómodos con la forma de usar sus dispositivos, y quieren que la experiencia digital que comienza antes de coger su coche continúe sin fricciones al entrar en el vehículo. Esto es una prioridad para el 65% de los consumidores estadounidenses encuestados, y para el 58% de los europeos

Para la industria del automóvil y para los proveedores de tecnología es fundamental mejorar la experiencia de usuario, ya que las cabinas digitales son un escaparate perfecto para ofrecer sus propios productos y servicios a los pasajeros, pero es vital diseñar una UX adecuada para generar lealtad en los usuarios e incrementar las oportunidades comerciales. Las tecnologías de duplicación de smartphones en los vehículos se lanzaron en 2015, destacando los sistemas Android Auto, Apple CarPlay y CarLife, y Canalys estima que actualmente hay más de 170 millones de coches que incluyen esta capacidad. De cara a 2022 esperan que el 85% de los nuevos vehículos vendidos cuenten con esta función, y creen que más del 60% de los coches en circulación con duplicación de smartphone se habrán comprado a partir de 2019.

Teniendo en cuenta la vida útil promedio de los coches, prevén que en la próxima década la mayoría de los coches funcionarán con sistemas de duplicación de smartphones. La industria busca soluciones que les devuelvan el control sobre el ecosistema digital de los vehículos, pero no está claro que lo logre, sobre todo porque en la industria de smartphones es donde se están desarrollando algunas de las tecnologías más innovadoras y que más aceptación están consiguiendo entre las personas. Por ejemplo, la IA y los asistentes digitales, que en los próximos años ampliarán sus funcionalidades y su integración con ecosistemas digitales más amplios, que abarcarán dispositivos y entornos muy diversos, tanto en el hogar digital como en otros lugares donde las personas interactúan con aplicaciones y servicios digitales.

Para conocer mejor el sentir de los conductores sobre la digitalización del transporte personal, los investigadores de Canaluys han entrevistado a 2.000 personas en Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. Su intención era conocer cómo conectan sus dispositivos móviles al teléfono y cómo utilizan las aplicaciones y los asistentes digitales en este contexto. Para la mayoría es fundamental poder conectar su smartphone fácilmente y seguir utilizando aplicaciones y consumir contenidos desde sus propios terminales mientras conducen.

Ente las aplicaciones más utilizadas están las de reproducción de música, podcast o audiolibros, que inician en sus smartphones y quieren seguir escuchando dentro de su coche. Pero en lo que se refiere a la propia conducción el servicio más importante es el de navegación, y las soluciones propietarias integradas en los vehículos no convencen en absoluto a los usuarios. Esto se debe a que la navegación desde smartphones ha alcanzado un nivel de desarrollo muy superior a la de sistemas propietarios, gracias a los grandes esfuerzos de desarrollo de formas como Google Maps y similares, que dominan absolutamente el mercado en términos de volumen de usuarios.

De hecho, solo el 18% de los conductores estadounidenses y el 26% de los europeos utiliza sistemas de navegación integrados. Mientras tanto, el 26% de los estadounidenses y el 28% de los europeos reflejan la aplicación de navegación de su móvil en el coche, y el porcentaje seguirá aumentando en los próximos años. Finalmente, el 42% de los conductores estadounidenses y el 33% de los europeos afirman que utilizan únicamente su teléfono móvil para la navegación, a modo de GPS dedicado.

Para hacer frente a esta tendencia y dotar a sus vehículos de una UX satisfactoria para los usuarios los fabricantes de coches están mejorando las herramientas de duplicación de smartphones en sus nuevos coches. Pero firmas como Google están decididas a dominar el mercado del infoentretenimiento en vehículos, apostando fuerte por su plataforma Android Automotive. Lo mismo está haciendo Apple con CarPlay, y estas dos compañías tienen los recursos y la fuerza necesarios para consolidarse como los líderes mundiales en plataformas digitales para la conducción, arrebatando esta parte del negocio a la industria de automoción.

Con el fin de recuperar el control, la industria del automóvil tiene planes para lanzar soluciones más modernas y competitivas para el año 2025, desarrollando sus propias plataformas de software y sistemas operativos, y estableciendo asociaciones estratégicas que les permitan crear vehículos definidos por software y controlados completamente a través de cabinas digitales. Ejemplos de ello se están viendo en marcas como Ford, GM y Stellanis, cuyas inversiones a corto plazo para el desarrollo de software alcanzarán miles de millones de dólares. Otras están combinando el desarrollo propio con la integración con plataformas externas consolidadas, como las de Google o Apple.

El ambiente en torno a la modernización de los sistemas digitales en los vehículos está algo enrarecido, y los expertos dicen que los OEM de automoción deben tomar decisiones para adaptarse al futuro. Aquellos que decidan mantener la duplicación de smartphones como la principal característica de sus cabinas digitales lograrán mantener la familiaridad de su ecosistema digital para los usuarios, que disfrutarán de una UX satisfactoria. Pero al optar por esta solución fácil y relativamente rudimentaria perderán el control sobre el rumbo que tomará el desarrollo digital de la industria.

En cambio, los proveedores que apuesten por desarrollar su propia plataforma podrán diseñar una experiencia de usuario propia, construyendo un entorno que conecte más al conductor con la marca y que permita brindar servicios propios y de terceros. Aunque estas empresas se enfrentarán a la competencia de sus pares y de los proveedores de tecnología más establecidos, que también querrán capitalizar el uso de servicios digitales avanzados en el transporte personal.

Finalmente, una porción de los OEM de automóviles ofrecerá al usuario la posibilidad de elegir entre su propia interfaz o una solución basada en la duplicación de smartphones. Para los investigadores, esta batalla durará unos años y serán los consumidores los que acabarán decidiendo cuál es la solución que prefieren, que puede no ser la mejor en términos absolutos, pero sí la más adecuada para sus necesidades.