Cabinas de conducción inteligentes para los coches del futuro

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El sector de la automoción está evolucionando para ofrecer nuevos servicios al conductor, adoptando tecnologías digitales y comunicaciones móviles en sus vehículos. Según los expertos, para el año 2025 el 20% de los coches contará con una cabina inteligente, con pantallas, sistemas de entretenimiento, sistemas de comunicaciones, asistente digital e integración con otras aplicaciones y servicios.

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Los ecosistemas digitales se están expandiendo a los diferentes entornos en los que las personas desarrollan sus actividades diarias, desde el hogar a la oficina, pasando por los medios de transporte en los que se desplazan. Para avanzar con el signo de los tiempos, los fabricantes están modernizando sus vehículos, integrando tecnologías digitales y de comunicaciones para proporcionar nuevos servicios al conductor.

Siguiendo este proceso de evolución, en el futuro, los coches contarán con cabinas inteligentes, un concepto que incluye pantallas digitales de información y entretenimiento, servicios de información en tiempo real, conectividad celular integrada y otras tecnologías y servicios. Según las estimaciones de ABI Research, este año habrá 122 millones de vehículos dotados de una cabina inteligente, una cifra que aumentará en un 130% hasta unos 287 millones para el año 2025.

Teniendo en cuenta las estimaciones de la industria, esto significa que para entonces el porcentaje de vehículos dotados de cabina inteligente será de un 20%. Esta investigación destaca que el desarrollo de servicios integrados en la cabina inteligente está ligado al progreso de las comunicaciones 5G, la informática perimetral y los servicios de las Smart Cities, un ecosistema digital conectado en el que los coches deberán estar correctamente integrados.

Por ello, los investigadores instan a todos los integrantes de este mercado a que refuercen su colaboración para desarrollar un ecosistema que permita implementar rápidamente nuevos servicios interesantes y fáciles de usar para los conductores. Esto incluye a los fabricantes de equipos originales (OEM) de la industria automotriz, los proveedores de servicios de tecnología y los operadores de telecomunicaciones, entre otros.

Los responsables de este estudio creen que la potencia de computación necesaria para dar vida a estos servicios inteligentes se trasladará a la nube, lo que incrementará notablemente las capacidades necesarias para los sistemas de conducción inteligente. Aunque afirman que todavía no se han establecido modelos de monetización que puedan impulsar el desarrollo de este ecosistema, y que garanticen un ROI lo suficientemente grande como para cubrir las inversiones en I+D que se han realizado hasta el momento.

Para lograrlo, instan a las partes interesadas a desarrollar asociaciones con los minoristas de servicios de pago para maximizar la conveniencia de los servicios al conductor. Así, los OEM automotrices lo tendrán más fácil para monetizar directamente estos servicios a través de modelos de suscripción.

Otro punto interesante de esta investigación es que para 225 más de 45 millones de asistentes de voz tendrán acceso a ciertas funciones de los vehículos, como las pantallas o los controles de iluminación interna, sistemas que no afectan a la conducción. Según Julia Karant, coautora de esta investigación, “los OEM automotrices abrirán lentamente el vehículo a terceros. Habilitar el control por voz para funciones más complejas en el vehículo proporcionará mayores beneficios de seguridad y conveniencia para los conductores”.