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En la próxima década los sistemas de conducción serán digitales

  • Transformación Digital

GMV-BMW

La industria automotriz está avanzando poco a poco hacia una mayor digitalización, integrando tecnologías de la información y las comunicaciones en sus vehículos para ofrecer más servicios al conductor. Del coche conectado se pasará al coche autónomo, y en este proceso los sistemas de conducción se volverán completamente digitales, algo que se convertirá en el estándar principal en los próximos 10 años.

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Cuando se piensa en sistemas de conducción digitales enseguida vienen a la mente las naves espaciales que aparecen en el cine o la televisión, pero este tipo de tecnologías están más cerca de lo que parece. Porque el avance que se está produciendo en la industria automotriz hacia los vehículos autónomos, pasando por las diferentes categorías de coches conectados, está generando un cambio hacia una instrumentación digital, que sustituirá a los clásicos tableros de mandos analógicos.

Según una reciente investigación de ABI Research, entre 2020 y 2030 aumentará exponencialmente el porcentaje de coches que contarán con tableros de instrumentos totalmente digitales, es decir, pantallas táctiles y otros sistemas de interfaz digital. Concretamente, para la próxima década creen que habrá unos 461 millones de vehículos con pantalla de instrumentos y unidad principal de control digital, y unos 115 millones de vehículos con una cabina de conducción basada en una arquitectura absolutamente digital.

Este avance aún está en las primeras etapas de desarrollo, pero la rapidez con que las personas están asimilando los nuevos usos y costumbres de la era digital hacen pensar a los expertos que la evolución de estos sistemas va a ser muy rápida. El objetivo de este avance es sustituir los clásicos tableros de instrumentos analógicos, con indicadores de aguja, palancas y botones físicos, por sistemas digitales basados en una única Unidad de Control del Motor (ECU).

Otro impulsor de la digitalización total de la cabina de los coches es el consumo de contenidos de ocio digital por parte de los pasajeros, que llevará a una mayor adopción de pantallas de alta resolución para el contenido compartido. Además, se espera que los fabricantes integren rápidamente otras innovaciones que se están abriendo paso en la vida digital de las personas, especialmente los asistentes virtuales basados en inteligencia artificial, que también estarán accesibles desde los vehículos personales.

También se espera que se incremente el uso de servicios de transmisión de vídeo y juegos online, que proporcionarán entretenimiento digital a los pasajeros, y varias innovaciones de primera línea que llevan tiempo en desarrollo, y que en la próxima década podrían verse finalmente en los coches. Por ejemplo, la realidad aumentada aplicada a la conducción, que podría estar integrada en las ventanas o a través de Head-Up Display basados en AR.

En opinión de Maite Bezerra, analista de investigación de movilidad inteligente y automoción de ABI Research, “dado que se debe procesar y renderizar una cantidad sustancial de información para habilitar estas funcionalidades, los vehículos requerirán soluciones de hardware robustas y flexibles, con gráficos de alto rendimiento y canales de comunicación entre diferentes tareas y pantallas. Por lo tanto, los automóviles modernos tendrán una arquitectura de cabina digital con una potente informática”.

Esto va a generar grandes oportunidades a los fabricantes de equipos informáticos, que verán un incremento de pedidos de pantallas, procesadores integrados, módulos gráficos, memoria y componentes para las comunicaciones de alta velocidad. Asimismo, se espera que en los próximos años vean la luz nuevas categorías de semiconductores y componentes electrónicos específicamente diseñados para los coches digitalizados.

Finalmente, Bezerra comenta en su informe que “la arquitectura de computación automotriz a bordo de próxima generación se basará en una red integrada e interconectada de procesadores diseñados para brindar soporte a prueba de fallas entre sí. Además, los vehículos estarán más conectados y tendrán más contenido ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor) integrado en la cabina digital”.