Tecnologías emergentes en el sector automovilístico español

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Las PYMEs españolas del sector del automóvil están adoptando las nuevas tecnologías para acelerar la digitalización y la automatización y ser más eficientes y competitivas. Entre ellas destacan la inteligencia artificial, el big data, la robótica o la impresión 3D, que ayudarán a modernizar los procesos, pero requerirán más esfuerzos en formación para redirigir la fuerza laboral a trabajos más relevantes.

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El sector automovilístico español está dando pasos acelerados para llevar a cabo la transformación digital para superar los nuevos retos de la industria. Tras abordar los pasos iniciales de la digitalización, invirtiendo en web, facturación electrónica y otras tecnologías de uso común, ahora están dando los primeros pasos para expandir sus iniciativas digitales y lograr una automatización a mayor escala.

Un informe elaborado por IMANcorp Fountation y la Universidad Autónoma de Barcelona revela que las PYMEs del sector están acelerando la inversión en tecnologías emergentes. Su investigación revela ya han llevado a cabo los pasos iniciales de digitalización, y ahora los esfuerzos se centran en tecnologías más avanzadas como el big data, la inteligencia artificial, la robótica o la impresión 3D, que encontrarán un gran mercado en los próximos años.

Actualmente, un 25% de las empresas pequeñas y medianas de automoción han adoptado la inteligencia artificial, un 53% ya dispone de una impresora 3D propia y un 8,89% emplea algún tipo de robot no industrial. Al mismo tiempo, en un 12,5% de las PYMEs españolas del sector están desapareciendo determinados perfiles de trabajo, siendo sustituidos por proceso automatizados, por ejemplo, tareas de atornillado o procesos de compras.

A medida que determinados empleos tradicionales del sector van desapareciendo por la automatización surgen otros trabajos, y los investigadores dicen que la mano de obra de bajo nivel debería ser relocalizada, lo que requerirá esfuerzos en capacitación. Algo similar sucederá con perfiles más técnicos, que también necesitan formación en nuevas áreas digitales. En opinión de Alba Escolà, Gerente de IMANcorp FOUNDATION, “las soft skills se erigen como competencias claves, ya que cobran cada vez más importancia aspectos como la comunicación o la interrelación (incluso con los robots)”.

Pero la profunda transformación que se está produciendo en la industria del automóvil genera grandes desafíos en materia laboral, y los expertos alertan de que será necesario implementar lo que denominan mecanismos de escucha para adaptar los planes de formación a las necesidades de cada entorno y territorio. El Doctor Rafael Merino, director académico del estudio, señala que en el sector de la automoción hay un consenso sobre los cuatro cambios disruptivos que vendrán en los próximos años: la electrificación, la conducción autónoma, el coche conectado y el cambio de demanda de la propiedad al uso.

Merino dice que estas tendencias se están desarrollando, “pero con enormes incertidumbres respecto al futuro en el medio plazo, no solo por la propia evolución tecnológica (motores híbridos, de hidrógeno…) sino por la respuesta de los reguladores, las políticas públicas de incentivos o de restricción a coches contaminantes, las nuevas tendencias de movilidad en entornos urbanos, la infraestructura de recargas, etc.”.

El estudio revela que el 71,4% de las PYMEs automovilísticas ya dispone de un mecanismo o sistema de detección de las necesidades de competencias o conocimientos digitales de sus trabajadores, como encuestas anuales o evaluaciones de la competencia. Pero todavía no se han implantado mecanismos para el reconocimiento y la acreditación de esas habilidades tras dar formación a los empleados. Además, solo el 25% de estas PYMEs ha incentivado que los trabajadores utilicen algún mecanismo para acreditar sus habilidades.

En opinión de Escolà, todavía existe una gran brecha entre los grandes fabricantes multinacionales y las PYMEs del sector más digitalizadas. Además, todavía hay una gran cantidad de fabricantes de componentes que están muy retrasados en la digitalización. Esta investigación revela una gran diversidad en este segmento de la industria, que están sufriendo un impacto muy desigual como consecuencia de la electrificación acelerada de los vehículos.

Merino dice que “en algunas tecnologías concretas hay disparidad de opiniones sobre el alcance de su incorporación en los procesos productivos, por ejemplo, la impresión 3D, no está claro si tendrá un impacto reducido a prototipos o series cortas o se podrá incorporar a la producción a gran escala”. Otros casos de uso modernos están ampliamente extendidos, como la mecatrónica, que combina la electrónica con la mecánica, pero todavía queda mucho desarrollo por hacer en nuevos campos, como la captura e interpretación de datos en los vehículos.

En su opinión, los cambios más trascendentales que se están produciendo en el sector automovilístico están sucediendo en el ámbito de la fabricación, pero sectores como el de la reparación tardará años en adaptarse a las nuevas tecnologías empleadas en el sector. Además, Merino dice que “la venta y postventa de coches sí que va experimentar cambios con la digitalización, no tanto por las nuevas tecnologías de fabricación sino por los cambios en las nuevas pautas de consumo y uso de los automóviles. Se prevé un aumento de perfiles en el campo de la gestión de la movilidad”.