Futuro incierto para el supercomputador español MareNostrum 5

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Recientemente se ha cancelado el concurso público para la construcción de la última fase del superordenador MareNostrum 5, debido a que las partes implicadas no se pusieron de acuerdo sobre el proveedor de la tecnología, por cuestiones técnicas y políticas. Esta decisión puede acabar con las aspiraciones de construir la plataforma HPC más potente de Europa en el Centro de Supercomputación de Barcelona, aunque todavía no está claro si se retomará el proceso de contratación.

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La UE está tratando de impulsar la red de supercomputación Europa a través de la Empresa Común Europea de Computación de Alto Rendimiento (EuroHPC JU), pero en este camino están surgiendo complicaciones políticas que ponen trabas en el camino. Por ejemplo, que se está instalando una política de preferencia por las tecnologías “Made in Europe” que lastra el desarrollo de los proyectos en curso, ya que trata de dejar fuera en la medida de lo posible a los proveedores de infraestructura de computación de otras regiones, lo que no gusta a los investigadores y operadores de los superordenadores dedicados a la investigación científica.

La última víctima de estas diferencias de opinión es el supercomputador MareNostrum 5, cuya última fase estaba pendiente de licitación, un proceso que ahora ha sido cancelado por EuroHPC. Esto supone la paralización del proyecto de construcción más importante de Europa, que pretendía construir el superordenador más potente de Europa, en el Centro de Supercompuación de Barcelona. Esta máquina tendría una potencia final de 200 petaflops y un coste quinquenal de 223 millones de euros.

Aunque los implicados aducen diferentes razones para la cancelación, en realidad los motivos combinan lo técnico y lo político, disensiones que han impedido llegar a u acuerdo sobre el proveedor de tecnología que debía proporcionar los equipos en esta última fase del proyecto. AuroHPC explica en un comunicado que los resultados de la votación realizada en el proceso de licitación “no lograron la mayoría necesaria que permitiera llegar a un acuerdo para adoptar la oferta seleccionada”. Y añaden que “la falta de decisión conlleva la cancelación de la contratación pública para la adquisición, entrega, instalación y mantenimiento del Supercomputador MareNostrum 5”.

Por un lado, el director de la Empresa Común EuroHPC afirma que se ha cancelado la licitación porque las especificaciones que ofrecían los postulantes ya no eran suficientes. Pero otras voces afirman que se trata de una decisión con marcados tintes políticos, ya que la mejor oferta para los responsables del proyecto implicaba la concesión del contrato a una empresa que no fabrica en Europa. En cambio, los representantes europeos preferían otorgar la licitación a la empresa francesa Atos, con el fin de favorecer a las cadenas de suministro europeas.

Por su parte, los responsables del proyecto en España habían valorado más positivamente la oferta conjunta de IBM-Lenovo, que ofrecía un equipamiento más potente con un precio inferior, pero que recurren a cadenas de suministro de otras regiones. Bajo su punto de vista, se trata de conseguir el mejor supercomputador para los investigadores, y creen que precisamente las infraestructuras HPC para investigación científica no deberían convertirse en el campo de batalla por el avance de la industria informática europea.

Esta opinión está extendiéndose entre otras instituciones y empresas vinculadas a los proyectos europeos de supercomputación para la investigación científica, que opinan que el proteccionismo europeo no debería aplicarse a un campo que precisamente se alimenta de la cooperación internacional. Por ahora no se saben más detalles sobre cómo se desarrollará, si lo hace, el proyecto MareNostrum 5, pero los responsables del BSC están convencidos de que se retomará el proceso de licitación, siguiendo con la hoja de ruta que pretende instalar parte de los equipos que faltan para finales de año.