Las tecnologías Internet of Things se abren paso en nuevas industrias

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El concepto de IoT está expandiéndose a medida que surgen nuevos casos de uso, generando un mercado floreciente que seguirá abriendo nuevas vías a lo largo de esta década. Industrias como la manufactura, la salud o la automoción están integrando estas tecnologías para apoyar su digitalización y para final de esta década el valor económico generado por IoT podría alcanzar entre 5,5 y 12,6 billones de dólares.

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Los dispositivos conectados están entrando a formar parte del viaje hacia la digitalización de diferentes industrias, a la vez que atrayendo la atención de los consumidores, y se está generando un mercado con un enorme potencial de cara a esta década. Según una investigación realizada por la consultora McKinsey, el valor económico potencial de Internet of Things crecerá rápidamente a lo largo de esta década, pudiendo alcanzar entre 5,5 y 12,6 billones de dólares para el año 2030.

Su estimación comprende el valor generado por los consumidores, gobiernos y clientes de productos y servicios relacionados con IoT, que está adquiriendo un valor cada vez mayor en la economía global. Este valor potencial se concentra en sectores determinados, entre los que destaca la fabricación, que incluye la producción estandarizada en la industria manufacturera, los hospitales y otras áreas, que para 2030 acapararán el 30% del valor.

Los investigadores destacan especialmente la gran presencia de IoT en la optimización de las operaciones de fabricación, que podría representar entre el 32% y el 39% del valor económico potencial dentro de las fábricas (0,5-1,3 billones de dólares para 2030). El ámbito de la salud, que ocupa el segundo lugar, representará entre el 10% y el 14% del total para final de esta década, siguiendo con la tendencia que se ha visto en los últimos cinco años, y especialmente a raíz de la pandemia de COVID.

En este ámbito están surgiendo nuevos dispositivos conectados que se expandirán rápidamente en las instituciones de la salud, como monitores de glucosa y ritmo cardíaco para hospitales y una nueva generación de monitores de condiciones físicas para el gran consumo, las aseguradoras y los gobiernos.

Por otro lado, los investigadores prevén que el sector que más rápidamente aumentará su contribución al valor potencial de IoT será el de la automoción, gracias a los coches autónomos. Se espera que los vehículos con autonomía de nivel dos y superior crecerán a una tasa del 37% entre 2020 y 2030, aumentando la demanda de sensores y otros dispositivos conectados para mejorar la seguridad y la fiabilidad de la conducción.

Finalmente, el informe de McKinsey pone en valor el papel clave de IoT en los entornos B2B y B2C, aunque Business-to-Business será el segmento que creará la mayor parte del valor en esta década. Los expertos estiman que este será de entre el 62% y el 65% del total del valor generado en torno a IoT para el año 2030, lo que equivaldría a entre 3,4 y 8,1 billones de dólares. Por su parte, los consumidores también aumentarán su participación en este mercado, gracias a la adopción cada vez mayor de dispositivos conectados para el ámbito doméstico.

En términos regionales, China se está situando a la cabeza mundial de los mercados relacionados con IoT, dado que cuenta con la mayor base de fábricas del mundo y es uno de los principales proveedores de estas tecnologías. Pero también se ha convertido en un mercado con enorme potencial en si mismo, ya que la demanda interna no para de crecer. Los investigadores creen que, mientras que los países desarrollados representarán alrededor del 55% del valor generado en torno a IoT para 2030, China será responsable de un 26% de este valor.