Las ciudades inteligentes del futuro se basarán en tecnologías más estandarizadas

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En una ciudad inteligente se utiliza una amplia variedad de dispositivos y sensores conectados para capturar imágenes y todo tipo de datos que ayudan a mejorar la gestión urbana, el transporte, los servicios de emergencias o la seguridad. Pero la falta de interoperabilidad entre las soluciones de diferentes proveedores impide alcanzar todo el potencial de una Smart City, y los gobiernos locales que quieren progresar hacia este modelo de ciudad digital solicitan una mayor estandarización de las tecnologías involucradas, un factor que condicionará el mercado en el futuro.

Las ciudades inteligentes ofrecen a los gobiernos locales y las empresas relacionadas nuevas formas de gestionar sus recursos y mejorar la prestación de servicios, optimizar recursos y adaptarse a cualquier imprevisto relacionado con la seguridad, el transporte, la gestión de residuos o los servicios de emergencia, entre muchos otros.

Para lograr estos beneficios muchas localidades, y especialmente las grandes ciudades, están invirtiendo en dispositivios conectados como cámaras, sensores, sistemas de señalización y sistemas informáticos, pero están enfrentándose al problema de que muchas de estas tecnologías no son interoperables. Esto se debe al bloqueo que imponen las soluciones propietarias y a las incompatibilidades entre las soluciones de diferentes proveedores.

Esto impide que los gestores urbanos puedan administrar todos los recursos de sus proyectos Smart City de una forma integrada, dificultando enormemente la centralización de la gestión. Los investigadores de ABI Research señalan que los estándares de ciudades inteligentes son la solución a este problema, ya que permitirán desbloquear todo el potencial de las ciudades informatizadas.

En opinión de Lindsey Vest, analista de investigación de Ciudades y Espacios Inteligentes en esta forma de investigación, “las tecnologías de ciudades inteligentes se anuncian como capaces de recopilar datos e información sobre cómo funciona una ciudad a través de una variedad de medios, como la monitorización del clima, de los servicios públicos, etc. Sin embargo, existen problemas con el bloqueo del proveedor y la falta de interoperabilidad entre dispositivos, lo que significa que no se aprovecha todo el beneficio de la tecnología de las ciudades inteligentes”.

Actualmente la estandarización está en manos de diferentes organizaciones (SDO), alianzas entre empresas y consorcios, que incluyen desde las instituciones internacionales como ISO, IEC, ETSI o ITU-T, a organizaciones sin ánimo de lucro como IEEE, OASC, IETF o TM Forum. Entre ellas no se están estableciendo las sinergias adecuadas para construir un ecosistema unificado de estándares parta las ciudades inteligentes, aunque se han lanzado iniciativas en este sentido a cargo de grupos como el J-SCTF (Joint Smart Cities Task Force), formado por ISO, IEC e ITU-T, que se han comprometido a resolver este problema.

Los expertos coinciden en que las empresas que se involucren en este proceso de estandarización se posicionarán con una gran ventaja competitiva de cara al futuro. Porque los gobiernos que están inmersos en la creación de ecosistemas de ciudades inteligentes optarán cada vez más por soluciones más interoperables. En su informe citan el estándar de capa de servicio oneM2M, que permite la interoperabilidad de sistemas heredados y nuevos, lo que abre las puertas a que muchas empresas, especialmente las PYMEs, puedan integrarse más fácilmente en la gestión urbana del futuro.

Vest finaliza su informe diciendo que “los indicadores clave de rendimiento (KPI) son un mecanismo útil para que las ciudades midan su propio desempeño, y son aún más poderosos cuando se utilizan KPI estandarizados. Y destaca que Organizaciones como el Consejo Mundial de Datos de Ciudades (WCCD) ya aprovechan estos KPI estandarizados para comparar, clasificar y compartir las mejores prácticas entre ciudades inteligentes a nivel mundial”.