Acepto

COOKIES

Esta web utiliza cookies técnicas, de personalización y de análisis, propias y de terceros, para anónimamente facilitarle la navegación y analizar estadísticas del uso de la web. Obtener más información

Las empresas españolas incrementan el despliegue de IA y analítica de datos

  • Inteligencia Artificial

GMV Inteligencia Artificial

En el camino hacia la automatización inteligente, las empresas españolas están optando por probar diferentes herramientas de inteligencia artificial y analítica de datos, con el fin de encontrar la mejor solución para sus necesidades. Pero las organizaciones no siempre saben cómo integrar estas aplicaciones para sacarles el máximo potencial.

Según un reciente informe elaborado por KPMG, elaborado a partir de las opiniones de más de 600 directivos de 13 países del mundo, muestra cómo las empresas están avanzando en sus estrategias de implementación de la automatización inteligente. Las conclusiones de este estudio son que las organizaciones están probando diferentes herramientas a la vez, buscando la mejor forma de alcanzar sus objetivos de automatización, aunque en muchos casos no logran una buena integración.

Concretamente, el 85% de las empresas españolas indican que están probando varias soluciones diferentes a la vez, mientras que solo un 18% solo usa una herramienta. Pero el problema se encuentra en que solo un 15% afirma estar utilizando estas tecnologías de forma integrada. Por ello, estas organizaciones son las que tienen m´ñas posibilidades de sacar todo el partido a estas innovaciones, ya que su potencial por separado es menor que si se utilizan adecuadamente de forma conjunta.

Las tecnologías con mayor presencia entre las empresas de nuestro país son la inteligencia artificial y la analítica avanzada de datos, que en un 35% de los casos ya se encuentran en camino hacia la fase de producción. El 33% de las empresas afirma que sus iniciativas RPA, procesamiento de lenguaje natural, visión por ordenador y chatbots inteligentes ya se encuentran en esta fase de desarrollo dentro de sus organizaciones. Mientras tanto, los chatbots y la analítica de datos son las tecnologías que más cerca se encuentran de la fase de escalado, y la robótica se encuentra mayoritariamente en la fase de pruebas.

En cuanto a las inversiones de las empresas, el 47% ha dedicado más de 8 millones de euros a estos proyectos, y una de cada cuatro eleva esta cifra más allá de los 44 millones. Comparándolo con las cifras globales, los porcentajes a nivel internacional son ligeramente superiores, de un 51% y un 30%, respectivamente. Pero los expertos de KPMG señalan que, a pesar de estos volúmenes de inversión, el escalado de estas tecnologías inteligentes no está siendo lo suficientemente ágil como para cumplir con los objetivos los retornos de inversión deseados. Estos objetivos son, en España, el aumento de los ingresos, que prioriza el 24% de las empresas, y la mejora de la relación con el cliente, fundamental para el 33%.

Por otra parte, el informe indica que existe una relación directa entre el desarrollo de las herramientas inteligentes y la situación financiera de las organizaciones, ya que un 64% de las que está cumpliendo con sus objetivos económicos prevé haber escalado todos sus procesos de automatización inteligente a corto plazo. Mientras tanto, el 59% de las que se encuentran en peor situación económica tienen previsiones de lograr una implantación transversal de estas tecnologías en un plazo de entre 2 y 5 años.

Cabe destacar que los directivos son cada vez más conscientes de esta relación, y que deben adoptar una perspectiva más integradora y una mayor expansión de estas tecnologías dentro de su organización para alcanzar el éxito en sus estrategias de automatización. Aunque un 48% de los entrevistados en España afirma que aún tardarán 3 años en implementar estos sistemas. Las dificultades a las que se enfrentan para lograrlo son, principalmente, la dificultad para comprender e implantar los recursos necesarios para el desarrollo de estas tecnologías dentro de la organización, la mala percepción de este avance entre la plantilla, que genera un efecto de resistencia frente al cambio y la necesidad de escalar estas soluciones a todos los ámbitos dentro de la organización.