2021 será un buen año para los wearables

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El mercado de dispositivos wearables va a crecer saludablemente el año que viene, animado por varias tendencias que han cobrado fuerza a raíz de la pandemia. La creciente preocupación por la salud, el impulso que ha sufrido el deporte tras las diferentes etapas de confinamiento y el teletrabajo están impulsando la demanda de sistemas para monitorizar las condiciones físicas, algo que continuará en 2021.

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Durante 2020 el mercado mundial de wearables arrojó unos ingresos de 69.000 millones de dólares, y los expertos prevén que en 2021 la cifra crecerá un 18,1% hasta los 81.500 millones, un comportamiento que tienen mucha relación con la pandemia y los cambios que ha generado en la sociedad y en muchas empresas. Como explican en un reciente artículo publicado por Gartner, hay varios factores que están impulsando el mercado de wearables, en el que hay dispositivos de comunicaciones y de monitorización física, entre otras categorías.

Por un lado, la expansión del teletrabajo está fomentando la venta de dispositivos de comunicaciones, un ámbito en el que los auriculares inteligentes están desplazando cada vez más a los dispositivos tradicionales. Como explica Ranjit Atwal, director senior de investigación de Gartner, “los dispositivos de oreja y los relojes inteligentes están experimentando un crecimiento particularmente sólido, ya que los consumidores confían en estos dispositivos para el trabajo remoto”.

Según las cifras de Gartner, el gasto en wearables “de oreja” creció un 124% el año pasado, alcanzando los 32,700 millones de dólares, y los expertos creen que en 2021 las ventas llegarán hasta unos 39.200 millones. Y atribuyen esto a que los trabajadores van a aprovechar la oportunidad para actualizarse a las nuevas tecnologías, apostando por auriculares inteligentes que les facilitan las comunicaciones.

Por otro lado, Atwal explica que “la introducción de medidas de salud para realizar un seguimiento de los síntomas de COVID-19, junto con el creciente interés de los consumidores en su salud y bienestar personal durante los bloqueos globales, presentó una oportunidad significativa para el mercado de los wearables”. Según Gartner, el gasto en SmartWatch aumentó un 17,6% el año pasado, hasta unos 21.800 millones de dólares, y este año seguirá aumentando gracias a la llegada de nuevos procesadores y baterías de más autonomía y menos tiempo de carga.

Otra categoría que va a irrumpir con fuerza en el mercado es la de parches inteligentes, que se utilizan para monitorizar la temperatura, la frecuencia cardíaca, el azúcar en sangre y otras constantes vitales con más eficacia que las tecnologías tradicionales. Estos sistemas se encuentran en pleno desarrollo, pero se espera que logren expandirse rápidamente a partir de este año, y que lleguen sistemas más avanzados, como parches inteligentes capaces de administrar insulina a los diabéticos, y también otros medicamentos para otros casos.

En opinión de Atwal, “los parches inteligentes existen desde hace algún tiempo, pero la adopción ha sido lenta debido al estricto cumplimiento normativo y la resistencia tanto de los usuarios como del personal médico a adoptar la administración automatizada de medicamentos. El cambio a la salud electrónica, especialmente durante la COVID-19, transformará las percepciones de los usuarios sobre la provisión de salud automatizada y aumentará la demanda de parches inteligentes”.

Esto se logrará gracias a la llegada de nuevas tecnologías para dispositivos wearables, que van desde sensores a sistemas de comunicación de bajo consumo y otras innovaciones de la industria tecnológica y médica. Según explica Atwal, “la capacidad de los sensores integrados es a menudo un factor determinante en la confiabilidad y utilidad de un producto portátil. Dada la tendencia de mejora de los sensores observada en los últimos años, los sensores integrados en los dispositivos portátiles serán cada vez más capaces de realizar lecturas más precisas, lo que impulsará el crecimiento del mercado durante los próximos 3-5 años”.

Y concluye explicando que los constantes avances en la miniaturización e integración de tecnologías permitirán crear dispositivos para nuevos casos de uso, entre los que se encuentran las prendas de vestir inteligentes, los wearables impresos, ingeribles y smart-patches. Según Atwal, “estos dispositivos portátiles discretos y casi invisibles serán particularmente relevantes y aceptados por usuarios finales tradicionalmente reacios, como pacientes ancianos que requieren aplicaciones médicas, pero no quieren llamar la atención sobre el dispositivo o su dolencia”.