Monitorización remota para mejorar la atención sanitaria

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Sanidad

En los próximos años la industria de atención médica va a adoptar toda una serie de nuevas tecnologías que permitan vigilar y tratar a los pacientes a distancia, lo que permitirá mejorar sus condiciones y proteger a los sanitarios. Según los expertos, el mercado de monitorización remota de pacientes (RPM) va a crecer a una CAGR del 18%, superando los 645 millones de dólares en 2025.

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A raíz de la pandemia las nuevas tecnologías se han convertido en un aliado importante para la industria sanitaria, que ha iniciado un camino acelerado hacia la digitalización. El objetivo es dotar a los servicios médicos de herramientas que agilicen y mejoren el tratamiento a los pacientes, dentro y fuera de sus instalaciones, a la vez que proteger a los sanitarios frente a los riesgos que suponen enfermedades tan contagiosas como la COVID-19.

Ante las difíciles condiciones impuestas por la pandemia, las organizaciones del sector están trabajando para construir sistemas de monitorización remota de los pacientes (RPM), que les permitan seguir a distancia su estado. Esto les permite controlar su evolución sin poner en riesgo a los sanitarios, a la ve que optimizar mucho los recursos de los hospitales y centros de atención primaria, que podrán centrarse en los pacientes que requieren una atención directa de los facultativos.

Este es un paso lógico e la transformación digital de la industria sanitaria, que hasta ahora se planteaba como algo a más largo plazo, pero que la pandemia ha acelerado de forma imprevista. Según el último estudio realizado por GlobalData, el incipiente mercado de RPM va a crecer a una CAGR del 18% en los próximos años, superando los 645 millones de dólares para el año 2025, un volumen importante, partiendo desde cero.

En palabras de Kevin Dang, analista de dispositivos médicos de esta firma de investigación, “con la pandemia mundial, que obliga a muchos a quedarse en casa, ahora se hace hincapié en la atención centrada en el paciente, que se está volviendo más dependiente de los tratamientos médicos virtuales”. Añade que las personas mayores, “que sufren de enfermedades crónicas, requieren frecuentes chequeos y necesidad de ser controlados adecuadamente durante el resto de sus vidas. Los desplazamientos para visitar a los médicos les llevan mucho tiempo, y otras alternativas como el cuidado en sus propias casas son excesivamente caros para la mayoría de los pacientes. Estos factores han llevado a una mayor adopción de RPM”.

Esta tendencia también está animando el movimiento de capitales en la industria de tecnología para la atención sanitaria, y se está viendo un aumento de las fusiones y adquisiciones. En los próximos años se espera mucha más actividad en este sentido, ya que los proveedores de equipamiento para la industria médica están interesados en formar parte de un mercado emergente con grandes posibilidades, y que tendrá vínculos muy estrechos con otros mercados, como el de dispositivos electrónicos personales, biometría, telecomunicaciones y otras nuevas tecnologías.